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Sermón especial para los pastores, en el Día del pastor, este 14 de octubre de 2023. Damos gracias al Señor por cada uno de ellos. 

«Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel al ponerme en el ministerio, a pesar de que antes fui blasfemo, perseguidor e insolente. Sin embargo, recibí misericordia porque, siendo ignorante, lo hice en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más que abundante con la fe y el amor que hay en Cristo Jesús». (1 Timoteo 1: 12-14)

Introducción

  • ¿Quién nos escoge para servir en la iglesia?
  • ¿Cómo somos fortalecidos a trabajar para el Señor?
  • ¿Qué significa ser escogidos para ministrar a los demás?

1. El Señor Jesús escoge diversas personas para su obra

(Lectura adicional Efesios 4:11)

  1. El Señor está implicado de una forma directa en escoger a las personas para obrar en su viña. A través de las personas que se consagran en oración y ayuno, el Espíritu Santo indica al cuerpo de Cristo quiénes son los llamados para una obra especial de cuidado, evangelismo, misión y protección de la iglesia.
  2. El proceso de elección por el cual el Señor actúa en escoger a diversas personas para su obra se indica en Hechos 13: 2
    1. “Mientras ellos ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado.”
    2. El Espíritu Santo comunica a los hermanos reunidos con el propósito de indicar las personas adecuadas para cumplir una misión.
    3. Los hermanos se dan cuenta de la voz de Dios y entre todos indican claramente el nombre de los que tenían que ser enviados, en este caso Saulo y Bernabé
    4. Más tarde, Saulo, ahora llamado Pablo, indica que el momento de su llamado fue confirmado en esa reunión, diciendo, “el Señor me tuvo por fiel por ponerme en el ministerio”.
  3. Existe un peligro sobre el cual nos advierte la sierva del Señor:
    1. “Me ha sido indicado que el Satanás hace esfuerzos especiales por inducir a los hombres a sentir que a Dios le agrada que ellos elijan su propia conducta, independientemente del consejo de sus hermanos.” (Obreros Evangélicos, p. 501)
    2. Debemos cuidarnos de desacreditar la confirmación del llamado del Señor a través de su iglesia a los pastores, ancianos, diáconos, obreros y obreras.
    3. Existen muchos ministerios independientes que supuestamente indican que el Señor los ha levantado desconsiderando las indicaciones de sus hermanos.
    4. “Debemos obrar discreta y sensatamente, en armonía con el criterio de consejeros temerosos de Dios; porque únicamente en este modo de obrar reside nuestra seguridad y fuerza. De lo contrario, Dios no puede trabajar con nosotros, por nosotros, y para nosotros.” (OE, p. 501)

Experiencia propia sobre el llamado a servir:

Empecé a ministrar con una edad temprana, a los 14 años después de bautizarme. Los hermanos me pusieron en la iglesia local como asistente de diáconos, luego ayudante del director de jóvenes y secretario de ministerio personal; más adelante, la iglesia local me envío para capacitarme como instructor de exploradores; y más tarde, me nombraron como director de iglesia. El Señor me llamó a ministrar como anciano ordenado a la edad de 23 años en la iglesia de Sagunto.

¿Cuál ha sido tu experiencia de servicio en la iglesia del Señor?

El mejor privilegio es servir al Señor en el lugar que él te lo indica. Comparte tu experiencia de servicio con los que te rodean en la iglesia. Algunas experiencias le pueden ser de utilidad para avanzar en los desafíos de edificación de la comunidad.

2. El Señor Jesús nos fortalece para el ministerio de salvación divina

(Adicional 1 Corintios 12: 9-10)

  1. Por la acción unida de todos los que forman el cuerpo de Cristo nos estamos fortaleciendo mutuamente. Los que quieren trabajar en la obra sin tener en cuenta a los demás crean debilidades y confusión.
  2. Es más que nunca necesaria la unidad de todos, especialmente en un tiempo donde la incredulidad en la organización abunda.
  3. Cristo no puede fortalecer a un pueblo para cumplir con su misión mientras permitimos que nuestras diferencias culturales, idiomáticas, tradicionales y autóctonas nos divida y aleja cada vez más el uno del otro.
  4. Cristo, oraba especialmente por la unidad de su pueblo en Juan 17
    1. Oró por la unidad de sus discípulos que estaban en rivalidades buscando el mayor puesto (Mateo 20:20-28)
    2. Oró por la unidad de los que iban a creer en el mensaje que sus discípulos iban a predicar (Hechos 1:14)
    3. Oró por la unidad de todos para que el mundo crea que él fue enviado por el Padre. “Para que el mundo crea que tú me enviaste.” (Juan 17: 21)
  5. Especialmente en estos días de gran confusión, hagamos esfuerzos concretos, planes bien trazados, reuniones sabias para ver cómo podemos fomentar la unidad del pueblo del Señor. No somos nosotros y los pastores; no somos nosotros y el consejo local; no somos nosotros y ellos. Es nuestro deber de considerarnos como un pueblo redimido para anunciar las virtudes del que nos llamó a su luz admirable. (1 Pedro 2:8-9)
  6. Algunas citas que nos pueden motivar para tomar en cuenta con mayor seriedad la unidad en la iglesia adventista:
    1. “Si los hombres no avanzan en armonía con la grande y sublime obra para este tiempo, habrá confusión. No es buena señal cuando los hombres se niegan a unirse a sus hermanos, y prefieren obrar solos. Depositen los obreros su confianza en los hermanos que se sientan libres para señalar todo tipo de apartamiento de los principios correctos.” (OE, p. 502)
    2. “Si los hombres llevan el yugo de Cristo, no pueden tirar separadamente; tirarán con Cristo.” (OE, p. 502).

Experiencia propia sobre la unidad:

Observé que para alcanzar objetivos en conjunto con todos los sectores de la iglesia debo cuidar mucho de no fijarme en las partes negativas. Cualquier persona tenemos imperfecciones por mucho que sigamos al Señor. Centrémonos más bien en las cosas positivas de los demás y especialmente en los frutos del Espíritu. He visto que cuando nos centramos en todas las cosas buenas que hemos conseguido, la unidad es más fácil de alcanzar y mantener.

¿Cuál ha sido tu experiencia en la iglesia sobre la unidad? ¿Podrías compartir a los demás cómo has conseguido mantener la unidad en tú ámbito de acción?

3. El Señor Jesús nos escoge por su gracia para servir con amor y fe

(Lectura adicional Mateo 20:4)

    1. Ser llamado a servir a la iglesia es un privilegio, pero no una distinción “aristocrática” para demostrar que somos mejores que los demás. Todos somos llamados a servir con diferentes dones. Y somos muy importantes con nuestras aportaciones al avance de la obra.
    2. Servir, porque el Señor nos llamó por su gracia, es una fuente de felicidad y satisfacción interna. Al nacer de nuevo por su Espíritu, el Señor nos otorga a cada uno nuestra propia misión. Si existen “parados” en la iglesia, no es por la intención del Señor; el Señor nos da dones múltiples para edificar, expandir y servir, “a cada cual se le da la manifestación del Espíritu para provecho mutuo.” (1 Corintios 12:7)
    3. Es un error considerar que somos mejores que los demás por ocupar cierto cargo o función en la iglesia. Si nos consideramos especiales desconsiderando a los demás, romperemos la armonía y la gracia que deben sentirse en la iglesia. Delante del Señor de la obra, cada uno de nosotros es importante y nos ha salvado para que cada uno hagamos “las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” (Efesios 2:10).
    4. No hay mérito en nosotros por ser escogidos a ministrar porque es pura gracia del Señor. Lo que destacamos en la elección del Señor hacia nosotros es que todos valoramos tanto, que Cristo dio su vida divina por nosotros y que todos hemos sido bendecidos para desempeñarnos en su obra, pero cada cual en el lugar que el Señor considera oportuno en su plan de salvación.
    5. El reino de los cielos será semejante a un hombre que al emprender un viaje largo, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, a otro dos, y a otro, uno. A cada uno dio conforme a su capacidad.” (Mateo 25:14-15)
    6. Cuando nosotros trabajamos en cooperación con los demás, venciendo el individualismo y las ganas de distinguirnos, damos un grato testimonio de la gracia y la fe en el Señor de la obra.
    7. «Algunos obreros trabajan con toda la fuerza que Dios les dio, pero no han aprendido todavía que no deben trabajar solos. En vez de aislarse, trabajen en armonía con sus colaboradores». (OE, p. 503)

Experiencia propia sobre trabajar en conjunto:

Para trabajar en conjunto y armonía es necesario convocar reuniones con regularidad. Allí cada uno de los presentes debe ser valorado. Me di cuenta de que en las juntas siempre hay personas que no hablan mucho por timidez o maneras peculiares. Entonces, empecé a motivar a esas personas y noté que cuando se les preguntaban decían cosas muy útiles.

¿Cuál ha sido tu experiencia en motivar a todos a participar en la obra?

Debemos de valorar las opiniones de cada uno y con oración buscar el consenso y el camino a seguir.

Conclusión

  1. En su divina misericordia el Señor nos llama a todos, aunque no fuéramos perfectos; en cambio, podemos aportar mucho con nuestros dones.
  2. En su gracia el Señor nos llama para que mantengamos la unidad a pesar de nuestras grandes diferencias. ¡Ese es el milagro de la gracia! Hacer avanzar la obra siendo tan distintos.
  3. En su gracia el Señor nos llamó a un puesto de servicio para animar a todos a encontrar su lugar en la obra.

«Dios, en su providencia, está preparando un camino para que la obra pueda ser hecha por agentes humanos. Por lo tanto, que cada hombre ocupe su puesto de deber, para desempeñar su parte para este tiempo, y saber que Dios es su instructor». (OE p, 504)

Autor: Richard Ruszully, secretario ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España. 

Revista Adventista de España