Espiritual

Escuela Sabática de adultos: Pruebas, tribulaciones y listas

Así como un niño pone su mano en la de su padre, y camina junto a él con plena confianza, haya oscuridad o luz, así también los hijos de Dios debemos andar con Jesús.

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Así como un niño pone su mano en la de su padre, y camina junto a él con plena confianza, haya oscuridad o luz, así también los hijos de Dios debemos andar con Jesús.

Lección 9 para el 30 de noviembre de 2019

El regreso de Babilonia a Judá estuvo marcado por pruebas y tribulaciones. No fue tarea fácil volver a habitar la Tierra Prometida. Pero Dios siempre los protegió y fortaleció.

Las minuciosas listas que se registran en Esdras y Nehemías nos dan una idea de cómo Dios dirige la historia y, al mismo tiempo, se preocupa por cada uno de nosotros, y por los detalles de lo que ocurre en nuestra vida.

  • Utensilios sagrados (Esdras 1:9-11).

    • Esdras nos da una lista detallada de 2.499 utensilios de los 5.400 que regresaron al templo de Jerusalén.
    • Dios llevaba la cuenta de cada uno de ellos, y ninguno quedó en Babilonia. Él está al control de la historia y se preocupa de cada detalle.
    • Cuando Belsasar quiso dar un uso común a los objetos sagrados fue castigado. Había perdido el sentido de la santidad de Dios.
  • Retornados del exilio (Esdras 2:1; Nehemías 7:5-7).

    • La mayor parte de los judíos guardaron celosamente los datos de su genealogía. No perdieron su identidad durante el exilio. Sabían a qué tribu y a qué familia pertenecían.
    • El registro de estas listas con sus nombres y oficios nos enseña que Dios reconoce a cada familia e individuo y su obra.
    • Cada uno tiene una parte personal y exclusiva que realizar en la obra de Dios.

  • Rezagados: los levitas (Esdras 8:1-20).

    • A pesar del sorprendente cumplimiento de las palabras registradas en Deuteronomio 30:1-6, muchos eran todavía reticentes a abandonar el país donde habían nacido y vivían cómodamente.
    • Aun así, el llamado de Esdras motivó a un pequeño grupo a ir a Judá, y reunirse con el pueblo de Dios que ya había ido allí unos 80 años antes. Esdras se sorprendió cuando, al hacer el recuento, no se hallaron levitas entre los voluntarios (Esdras 8:15).
    • Los levitas eran esenciales para ayudar a los sacerdotes en la reforma espiritual planeada por Esdras. Por ello, hizo un segundo intento para convencer a algunos de ellos a que fueran a Jerusalén.
    • Una vez reunidos todos, ayunaron y se humillaron ante Dios. Él había prometido que les restauraría a su patria, ahora solicitaban Su protección para llegar hasta allí.
  • Habitantes de Jerusalén (Nehemías 11:1-24).

    • La mayor parte del pueblo vivía en aldeas distribuidas por todo el territorio de Judá.
    • Tan solo unos pocos estaban dispuestos a abandonar las tierras de sus ancestros para ir a vivir dentro de Jerusalén y adaptarse a la forma de vida de la ciudad (Nehemías 11:2).
    • Aunque suponía un sacrificio importante, era vital que Jerusalén fuese repoblada y que se mantuviesen activos los servicios del templo.
  • Miembros del coro (Nehemías 12).

    • Después de hacer una lista de los sacerdotes y levitas, Nehemías especifica los componentes principales de los dos coros que iban a realizar la dedicación del muro.
    • Sobre los muros, Esdras iba al frente de un coro y Nehemías dirigía el segundo. Cada coro se dirigió hacia un lado de la ciudad hasta que ambos se encontraron en el templo.
    • Todo el pueblo alabó. Su alborozo fue oído desde lejos (Nehemías 12:43).

Para meditar:

“Si pensamos como Dios, nuestra voluntad se sumergirá en la de Dios, e iremos a cualquier parte donde Dios nos dirija. Así como un niño amante pone su mano en la de su padre, y camina junto a él con plena confianza haya oscuridad o luz, así también los hijos de Dios deben andar con Jesús en tiempo de gozo o de aflicción, a la luz o en las sombras, en el camino de la vida”. Elena G. White (Alza tus ojos, 1 de septiembre).

Cuando apreciemos más profundamente la misericordia y la longanimidad de Dios, lo alabaremos más en lugar de quejarnos. Hablaremos de la amante vigilancia del Señor, de la tierna compasión del buen Pastor. El idioma del corazón no será la murmuración y la queja egoísta. La alabanza, como una corriente clara y que fluye, brotará de los verdaderos creyentes en Dios”. Elena G. White (Hijos e hijas de Dios, 10 de julio).

Mira aquí el comentario del programa ESV de esta semana

Autor: Sergio Fustero, miembro de la Iglesia Adventista del 7º Día en Castellón. Responsable, junto con su esposa Eunice Laveda, de la web de recursos para la E.S. Fustero.es
Imagen: Photo by Free To Use Sounds on Unsplash

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