Lección 7 para el 17 de noviembre de 2018.

Uno de los mayores peligros para la unidad son los conflictos internos.

La iglesia primitiva enfrentó este tipo de conflictos que amenazaban su unidad. Lejos de provocar una ruptura, la forma en que los trataron y los resolvieron desembocó en una mayor unidad y en una mayor extensión del Evangelio.

¿Qué podemos aprender nosotros de ellos a la hora de resolver nuestros conflictos internos?

  • Diferencias personales. Hechos 6:1-7.

    • El problema.

      • Un grupo de personas (concretamente, los judíos de ascendencia griega) tuvieron la sensación de ser peor atendidos que los nativos de Judea (hebreos).
    • La solución.

      • Los doce convocaron una reunión con la iglesia y propusieron una solución: dividir el trabajo en dos equipos (el Ministerio de la Palabra y el Ministerio de las Mesas).
      • La solución se basó en estas premisas:
        • Se contó con la opinión de toda la iglesia.
        • Se diversificaron las responsabilidades.
        • La propia iglesia eligió a las personas idóneas.
  • Diferencias culturales. Hechos 10:1-11:24.

    • El problema.

      • La iglesia pensaba que Israel era el único pueblo al que Dios le ofrecía la salvación. Cualquier persona de otra cultura estaba excluida de la salvación, a no ser que se hiciese judío. Incluso se negaban a relacionarse con gentiles.
      • Dios tuvo que intervenir a través de una visión para convencer a Pedro de que, por lo menos, estuviese dispuesto a entrar en la casa de un gentil.
      • En opinión de los hermanos de Jerusalén, Pedro debía ser reconvenido por este “pecado”.
    • La solución.

      • Una segunda intervención divina convenció a Pedro para aceptar en la iglesia a Cornelio y su familia por medio del bautismo (aunque no habían sido circuncidados y, por tanto, no eran israelitas).
      • Así que Pedro tuvo que explicar detalladamente lo ocurrido ante el resto de dirigentes.
      • En esta ocasión, la solución se basó en:
        • La intervención directa del Espíritu Santo.
        • El humilde sometimiento de los dirigentes a la dirección del Espíritu Santo.
  • Diferencias doctrinales. Hechos 15:1-22

    • El problema.

      • ¿Era necesaria la circuncisión física para alcanzar la salvación, o bastaba con la circuncisión del corazón (la conversión)?
      • Reunidos en asamblea, los judaizantes defendían su postura con textos bíblicos bien fundamentados.
      • Pedro, por su parte, aludió a su experiencia con Cornelio. Pablo y Bernabé defendían su postura relatando las maravillas que Dios hacía entre los gentiles.
    • La solución.

      • La iglesia necesitaba un cambio de paradigma. Acabar con siglos de tradición, y realizar una nueva lectura de los textos sagrados bajo la dirección del Espíritu Santo.
      • La salvación debía alcanzar a todos, sin excepción. Al leer de nuevo las Escrituras bajo esta perspectiva, descubrieron nuevas verdades.
      • Los pasos que se siguieron para encontrar una solución fueron:
        • Convocaron a los dirigentes eclesiásticos.
        • Dieron oportunidad a todos para exponer sus puntos de vista.
        • Buscaron la dirección del Espíritu Santo a través de la Biblia.
        • Dejaron constancia por escrito de la decisión tomada.

Guía de solución de conflictos

Los graves conflictos que se suscitaron en la iglesia primitiva fueron afrontados con una mentalidad de amor, unidad y confianza, y con un sometimiento pleno a la Palabra de Dios y a la dirección del Espíritu Santo.

¿Cuáles son las pautas que podemos aprender de su experiencia que nos ayudarán a afrontar los problemas de la iglesia en el siglo XXI?

  1. Reconocer abiertamente los problemas y afrontarlos con prontitud.
  2. Designar a una o más personas para buscar una solución al problema.
  3. Escuchar las opiniones de todos los involucrados.
  4. Estudiar la Biblia, con oración, con la intención de buscar una solución.
  5. Buscar y presentar evidencias de la conducción divina.
  6. Comunicar a la iglesia la decisión tomada, junto a los motivos que la justifican.

Para meditar:

“Si un hermano está enseñando el error, los que ocupan puestos de responsabilidad debieran saberlo; y si está enseñando verdad, deben ponerse resueltamente de su lado. Todos nosotros debemos saber lo que se enseña en nuestro medio, pues si es la verdad, necesitamos conocerla. El maestro de la escuela sabática necesita conocerla, y todo alumno de la escuela sabática, debería comprenderla. Todos tenemos la obligación hacia Dios de comprender lo que él nos envía… no estéis tan llenos de prejuicio que no podáis aceptar un punto, sencillamente porque no concuerda con vuestras ideas”. Elena G. White (Testimonios para los ministros, pg. 110).

Mira la lección completa en: Punto de encuentro con la Biblia.

Para más recursos relacionados con la E.S. visita el sitio oficial: escuelasabatica.adventista.es

Resumen de Sergio Fustero, miembro de la Iglesia Adventista del 7º Día en Castellón. Responsable, junto con su esposa Eunice Laveda, de la web de recursos para la E.S. Fustero.es 

Foto: James Coleman on Unsplash

 

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