Espiritual

Escuela Sabática adultos: El origen y la naturaleza de la Biblia

El conocimiento de la verdad depende no tanto de la fuerza intelectual como de la pureza de propósito, la sencillez de una fe ferviente y confiada.

El conocimiento de la verdad depende no tanto de la fuerza intelectual como de la pureza de propósito, la sencillez de una fe ferviente y confiada.

Lección 2 para el 11 de abril de 2020

“Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, LA PALABRA DE DIOS, la cual actúa en vosotros los creyentes” (1ª de Tesalonicenses 2:13)

La Biblia fue escrita por personas humanas. Sin embargo, decimos de ella que es la Palabra de Dios, ¿por qué? ¿Qué dice la Biblia de sí misma?

¿Cuál fue el proceso a través del cual fue escrita? A partir de este conocimiento, ¿cómo debemos interpretarla?

  • La revelación.

    • Los autores bíblicos son el medio por el cual Dios da a conocer sus planes para nosotros (Amós 3:7). Dios se nos revela a través de los escritores bíblicos.
    • Los consejos e instrucciones dados en la Biblia son de origen divino y, por tanto, confiables y veraces.
    • Leyendo la Biblia aprendemos a vivir como Dios desea que vivamos.
  • La inspiración.

    • El hecho de que el Espíritu Santo haya inspirado a los autores bíblicos es la razón por la cual existe una armonía perfecta de pensamiento desde el Génesis hasta el Apocalipsis.
    • Pero la forma en que estos autores fueron inspirados no siempre fue la misma.
      • Inspiración directa: Dios habla y el profeta escribe (Dt. 18:18; Ez. 13:18; Ap. 14:13).
      • Inspiración de pensamiento: El autor expresa con sus propias palabras lo que Dios le ha revelado (p.e. Proverbios).
      • Inspiración selectiva: El autor investiga y el Espíritu le guía en la selección del material (Lucas 1:3).
  • La escritura.

    • ¿Por qué quiso Dios que se escribiesen sus palabras? ¿Qué ventajas tienen las palabras al quedar registradas por escrito?
    • Gracias a la iniciativa divina de dejar por escrito Su voluntad, hoy podemos conocerla y obedecerla.
  • La Palabra.

    • Juan nos presenta a Jesús como la Palabra encarnada de Dios. Esto crea un paralelo entre Cristo y la Biblia.
      • Ambos son de origen sobrenatural.
      • Ambos combinan lo divino con lo humano.
      • La obra de ambos abarca a toda la humanidad.
      • Ambos surgieron en un momento específico y en una cultura determinada, pero su obra no está condicionada por el tiempo ni el lugar.
      • Ambos descienden al nivel humano para que su mensaje sea claramente entendido.
    • Por supuesto, también existen diferencias. La Biblia no es una encarnación de Dios ni puede recibir nuestra adoración, sino que ella es la que da testimonio de Jesús (Juan 5:39).
  • La interpretación.

    • La Biblia no puede ser estudiada o interpretada como se estudia cualquier otro libro.
    • ¿Cómo, pues, debemos interpretar la Biblia?
    • Ante todo, debemos acercarnos a ella como lo que es: la Palabra de Dios. Para ello, es necesaria la fe (Hebreos 11:6).
    • Debemos dejar que el Espíritu Santo, que inspiró a sus autores, nos inspire también a nosotros cuando la leamos.
    • Por ello, la lectura de la Biblia debe ir siempre precedida por la oración, pidiendo la inspiración del Espíritu para su correcta comprensión.

Para meditar:

“Las Escrituras fueron dadas a los hombres, no en una cadena continua de declaraciones ininterrumpidas, sino parte tras parte a través de generaciones sucesivas, a medida que Dios en su providencia veía una oportunidad adecuada para impresionar a los hombres en varios tiempos y en diversos lugares. Los hombres escribieron a medida que fueron movidos por el Espíritu Santo”. Elena G. White (Mensajes selectos, tomo 1, pg. 22).

El conocimiento de la verdad depende no tanto de la fuerza intelectual como de la pureza de propósito, la sencillez de una fe ferviente y confiada. Los ángeles de Dios se acercan a los que con humildad de corazón buscan la dirección divina. Se les da el Espíritu Santo para abrirles los ricos tesoros de la verdad”. Elena G. White (Palabras de vida del gran Maestro, pg. 39).

Mira aquí el comentario del programa ESV de esta semana

Autor: Sergio Fustero, miembro de la Iglesia Adventista del 7º Día en Castellón. Res ponsable, junto con su esposa Eunice Laveda, de la web de recursos para la E.S. Fustero.es
Imagen: Photo by Sincerely Media on Unsplash