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Lección 13 para el 30 de diciembre de 2023: EL FIN DE LA MISIÓN DE DIOS.

La misión de Dios es que la humanidad viva junto a él feliz y en armonía.

La brecha que se produjo en Edén fue restaurada por Jesús a través de su encarnación, muerte y resurrección.

Pero la misión todavía no ha alcanzado su objetivo final. Falta aún un poco. Aún podemos y debemos colaborar con Dios en el cumplimiento de su misión.

  • La misión de Dios para los últimos días:

    • El mensaje de Apocalipsis.
      • Un mensaje de la divinidad a la humanidad:
        • De parte de Dios Padre (Apocalipsis 1:4a). El Eterno nos revela su plan para salvarnos
        • De parte de Dios Espíritu Santo (Apocalipsis 1:4b). Nos da poder para cumplir la misión
        • De parte de Dios Hijo (Apocalipsis 1:5). Por su sangre limpia nuestros pecados y nos hace reyes y sacerdotes (Apocalipsis 1:6)
      • Al participar de la misión de Dios, Jesús nos hace sacerdotes. Tenemos la oportunidad de interceder a favor de otros, llevándoles el mensaje de salvación (1ª de Pedro 2:9).
    • El mensaje de los tres ángeles.
      • El último mensaje que debe ser proclamado al mundo consta de tres puntos fundamentales:
        • Mostrar el evangelio de salvación a todos
        • Dirigir la atención del mundo al Creador y a su Ley
        • Advertir de las consecuencias de rechazar el llamado divino
      • El mensaje aceptado o rechazado.
        • Al ofrecer la salvación, Dios no excluye a nadie. El llamado es universal. Dios es amor, y ese amor es ofrecido a todos por igual (1ª de Juan. 4:8; 2ª de Pedro 3:9).
        • Pero que la salvación sea ofrecida a todos no significa que todos la acepten.
        • En el tiempo del fin, llegará un momento en el que todos habrán escuchado con claridad el mensaje y tomarán una decisión al respecto.
        • Satanás presionará al mundo para que se dicten leyes contra la libertad de conciencia e impedir que las personas acepten el mensaje. La humanidad quedará polarizada en dos grupos: los que acepten a Jesús; y los que lo rechacen.
  • La culminación de la misión de Dios:

    • El éxito de la misión.
      • ¿Cómo podemos saber que hemos tenido éxito en la misión? ¿Por el número de interesados que asistieron? ¿Por la cantidad de estudios bíblicos impartidos? ¿Por el número de bautismos conseguido?
      • Sin duda, estos son indicadores de éxito de la misión. Pero no de nuestro éxito, sino del éxito de Dios (1ª de Corintios 3:6). Nuestro éxito: cumplir nuestra parte en la misión.
      • ¿Cómo podemos contribuir, pues, al éxito de la misión?
        • Siendo puros y leales a Jesús (2ª de Corintios 11:2)
        • Siguiendo las órdenes que nos el Espíritu Santo (Isaías 30:21)
        • Hablando a los demás de Jesús (Mateo 28:19-20)
        • Siendo siempre veraces (Apocalipsis 14:5)
        • Evitando caer en la duda o la incredulidad (Hebreos 3:12)
        • Animándonos unos a otros (Hebreos 3:13)
        • Actuando con humildad (Filipenses 2:3)
        • Reconociendo nuestra imperfección (1ª de Juan 1:8-9)
    • ¿La misión completada?
      • La misión se habrá completado al fin, con una tierra llena de personas de toda etnia y cultura deseosas de adorar a Dios. Personas llenas de amor y felicidad (Apocalipsis 21: 4-5).
      • Pero, un momento… ¿De verdad se habrá acabado la misión de Dios, esa misión en la que Dios buscaba habitar eternamente en feliz armonía con nosotros?
      • Todos aquellos que hayamos tomado la decisión de amar a Dios y aceptar su sacrificio seremos parte de la misión divina durante toda la eternidad, aprendiendo cada día más sobre el amor de Dios.

Para meditar:

«Dios espera que los que llevan el nombre de Cristo lo representen en pensamiento, palabra y obra. Sus pensamientos han de ser puros y sus palabras y hechos nobles y elevadores, que atraigan a quienes los rodean más cerca del Salvador… En un sentido especial, los adventistas del séptimo día han sido puestos en este mundo como centinelas y portadores de luz. A ellos se les ha confiado el último mensaje de misericordia para un mundo que perece. Sobre ellos brilla la luz maravillosa de la Palabra de Dios. ¿Qué clase de personas, entonces, deben ser?». (Elena G. White, In heavenly places, 21 de noviembre).

«El Evangelio de Cristo debe alcanzar a todas las clases, todas las naciones, todas las lenguas y pueblos. La influencia del Evangelio debe unir en una gran hermandad. Tenemos un solo Modelo que debemos imitar en la edificación del carácter, y entonces todos tendremos el molde de Cristo; estaremos en armonía perfecta; las nacionalidades se unirán en Jesucristo, poseyendo la misma mente, y el mismo juicio, hablando de las mismas cosas, y glorificando a Dios con una sola boca». (Elena G. White, Nuestra elevada vocación, 14 de junio).

DESAFÍO SEMANAL

Ora pidiendo oportunidades para comunicar la promesa de una Tierra Nueva a las personas que están en tu lista de oración diaria

DESAFÍO AVANZADO

Elabora una estrategia para abordar los aspectos débiles. Comparte tus ideas con los dirigentes de tu iglesia, y trabaja con ellos con el fin de implementar un plan para llegar a ser una iglesia más deliberada en la formación de discípulos.

Autor: Sergio Fustero, miembro de la Iglesia Adventista del 7º Día en Castellón. Responsable, junto con su esposa Eunice Laveda, de la web de recursos para la E.S. Fustero.es
Imagen: Librito oficial de Escuela Sabática

Revista Adventista de España