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mañana10 días de oración 2023. Día 3 – Mañana y tarde

«y para asistir cada mañana todos los días a dar gracias y tributar alabanzas a Jehová, y asimismo por la tarde». (1 Crónicas 23: 30).

La vida con Dios

Una lectura de 1 Crónicas 23 revela que Dios ordenó a los levitas —aquellos que cuidaban del antiguo templo judío y sus servicios— que estuvieran en su presencia, elevando sus voces en acción de gracias y alabanza a Él, cada mañana y cada tarde. Este ejercicio devocional se originó en otro imperativo que Dios dio a Moisés cuando pidió a los israelitas que «me hicieran un santuario, para que yo habitara entre ellos» (Éxodo 25:8). Además, Dios ordenó: «Un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro cordero lo ofrecerás al anochecer» (Éxodo 29: 39).

La vida de los israelitas

La vida israelita debía vivirse entre dos experiencias espirituales, diarias y fundamentales. El pueblo de Dios debía comenzar y terminar cada día con Él. Nunca debían dar por sentada su gracia salvadora. Necesitaban que el poder de Dios los protegiera de las amenazas externas mientras atravesaban un desierto hostil en el camino hacia la Tierra Prometida. Necesitaban ser protegidos contra las tentaciones internas: el deseo de practicar los valores y la espiritualidad y las actitudes egipcias aprendidas en el cautiverio.

Los sacrificios matutinos y vespertinos eran la forma en que Dios establecía un patrón devocional para que los individuos y las familias israelitas lo siguieran, una forma de mantenerlos en una relación correcta con Él. He aquí cómo describe Elena G. White esta experiencia sagrada, solemne y diaria:

«Mientras de mañana y de tarde los sacerdotes entraban en el lugar santo a la hora del incienso, el sacrificio diario estaba listo para ser ofrecido sobre el altar de afuera, en el atrio. Esta era una hora de intenso interés para los adoradores que se congregaban ante el tabernáculo. Antes de allegarse a la presencia de Dios por medio del ministerio del sacerdote, debían hacer un ferviente examen de sus corazones y luego confesar sus pecados. Se unían en oración silenciosa, con los rostros vueltos hacia el lugar santo.

»Así, sus peticiones ascendían con la nube de incienso, mientras la fe aceptaba los méritos de El Salvador prometido al que simbolizaba el sacrificio expiatorio. Las horas designadas para el sacrificio matutino y vespertino se consideraban sagradas, y llegaron a observarse como momentos dedicados al culto por toda la nación judía. Y cuando en tiempos posteriores los judíos fueron diseminados como cautivos en distintos países, aun entonces a la hora indicada dirigían el rostro hacia Jerusalén, y elevaban sus oraciones al Dios de Israel.

»En esta costumbre, los cristianos tienen un ejemplo para su oración matutina y vespertina. Si bien Dios condena la mera ejecución de ceremonias que carezcan del espíritu de culto, mira con gran satisfacción a los que le aman y se postran de mañana y tarde, para pedir el perdón de los pecados cometidos y las bendiciones que necesitan». (Elena G. White, Historia de los Patriarcas y Profetas, p. 367, 368)

Si tu vida devocional ha perdido su ritmo, pídele a Dios que renueve hoy tu compromiso con la adoración matutina y vespertina.

¡Hablemos con nuestro Dios!

Tiempo de oración (30-45 minutos)

Oración a través de la Palabra de Dios – 1 Crónicas 23: 30

«y para asistir cada mañana todos los días a dar gracias y tributar alabanzas a Jehová, y asimismo por la tarde».

«Cada mañana»
Jesús, queremos empezar nuestro día contigo. Por favor, despiértanos para que podamos disfrutar de la comunión en tu presencia. Ayúdanos a hacer de esto un hábito diario y a no apresurarnos ni postergarlo. Ayúdanos a hacer que tú seas realmente lo primero en nuestros pensamientos todos los días. Amén.

«Agradece y alaba al Señor»
Padre, nos apresuramos a presentar ante ti nuestros diversos pedidos, quejas y deseos, olvidando a veces que tú eres una persona, no una máquina expendedora. Recuérdanos todos los aspectos de tu carácter, todas las pequeñas y grandes cosas que has hecho y haces por nosotros, para que podamos agradecerte y alabarte por ellas. Ahora mismo, tráenos a la mente razones para alabarte. Amén.

«Igualmente en la tarde»
Dios, no solo deseamos comenzar nuestro día contigo, sino también terminarlo contigo. Mientras reflexionamos sobre las horas que nos has dado, haz que nos vengan a la mente las muchas veces que hemos visto tu fidelidad a lo largo del día. Que nos durmamos con la alabanza en nuestros labios, porque tú eres nuestro eterno Salvador. Amén.

Más sugerencias de oración

  • Agradecimiento y alabanza: Dad gracias por las bendiciones específicas y alabad a Dios por su bondad.
  • Confesión: Dedicad unos minutos a la confesión privada y a agradecer a Dios su perdón.
  • Guía: Pedid a Dios sabiduría para los desafíos y decisiones actuales.
  • Nuestra iglesia: Orad por las necesidades de la iglesia regional y mundial (ver la hoja separada con los pedidos).
  • Pedidos locales: Orad por las necesidades actuales de los miembros de la iglesia, la familia y los vecinos.
  • Escuchar y responder: Dedicad tiempo a escuchar la voz de Dios y responded con alabanzas o cantos.

Sugerencias de alabanzas

Himnario adventista: Salvador a ti me rindo (#261); Tuyo soy, Jesús (#253) Oye, oh, Señor – 35; Da gloria al Señor – 2

Autor: Dwain N. Esmond, Ph. D (estudiante), es autor, editor y ministro ordenado. Sirvió como vicepresidente de servicios editoriales para la Review and Herald Publishing Association antes de unirse al Patrimonio de Elena G. White en 2015 como director/editor asociado. Ha dirigido varias publicaciones, incluyendo 11 años como editor de la antigua revista juvenil Insight Magazine.

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