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Lección 3 para el 16 de abril de 2022: CAÍN Y SU LEGADO.

Es difícil imaginar los sentimientos de Adán y Eva al descubrir que Caín, su primogénito, había dado muerte a su hermano Abel.

Génesis 4 nos relata la historia del primer asesinato, y de la espiral descendente de la humanidad, hundida cada vez más en el pecado. Pero también podemos ver a Dios presente, preocupado por sus hijos, y extendiendo su gracia al pecador.

  • Los dos hermanos:

    • Su nacimiento. Génesis 4:1-2.
      • Al dar a luz a su primer hijo, Eva tiene en mente la promesa divina de Génesis 3:15. Caín era, para Eva, el cumplimiento de la profecía, la simiente que los liberaría del pecado.
      • Evidentemente, esta esperanza eclipsó el nacimiento de Abel [en hebreo hébel], cuyo nombre significa “vanidad” (ver Eclesiastés 12:8).
      • Aparentemente, Caín obedecía estrictamente las órdenes divinas (Gn. 2:15). Todo parecía marchar según las expectativas…
    • Su ofrenda. Génesis 4:3-5.
      • Mientras que Caín considera que su ofrenda es su regalo para Dios, Abel entiende su sacrificio como un recordatorio del regalo de Dios para él.
      • Caín quiere ser aceptado por lo que hace por Dios (salvación por obras). Abel quiere ser aceptado por lo que Dios ha hecho por él (salvación por fe).
  • El pecado de Caín:

    • El consejo de Dios. Génesis 4:6-8.
      • Cuando su ofrenda fue rechazada, Caín se enojó contra Dios y contra su hermano. Parece lógico enfadarse con Dios por haber rechazado su ofrenda. Pero ¿por qué enfadarse con su hermano? 1ª de Juan 3:12.
      • Ante el enfado de Caín, Dios se acerca a él con cariño. Sus consejos están dirigidos a evitar que cometa errores, y a animarle a hacer las elecciones correctas.
    • El castigo de Dios. Génesis 4:9-16.
      • Después de haber matado a su hermano, Dios se acercó a Caín con una pregunta similar a la que le hizo a Adán: “¿Dónde está Abel tu hermano?” (Gn. 4:9).
      • Pero esta vez no hubo reconocimiento del pecado. Ni siquiera un intento de justificarlo. Simplemente, evade la pregunta, desafiando abiertamente a Dios.
      • Como respuesta, Dios puso a Caín bajo la maldición de la tierra que había bebido la sangre de su hermano (Gn. 4:11). Caín había elegido vivir lejos de Dios, y por ello fue condenado también a una vida errante (v. 12).
      • Aunque no hay arrepentimiento, Caín es consciente de que vivir lejos de Dios lleva a la muerte (v. 14). Pero Dios, en su misericordia, cuida aún de los pecadores (Gn. 4:15; Mt. 5:45).
  • Los dos linajes:

    • Los hijos de Caín. Génesis 4:17-24.
      • Los descendientes de Caín fueron empeorando de generación en generación. Lamec, séptimo desde Adán, es un ejemplo claro de ello.
CAÍN LAMEC

Es monógamo

Es polígamo
Oculta su pecado Se jacta de su pecado
Pide misericordia No quiere misericordia
7 veces vengado por Dios Cree merecer una venganza 70×7
  • Los hijos de Dios. Génesis 4:25-26.

    • Eva expresó su fe en que el Libertador prometido vendría mediante Set (Gn. 4:25). La simiente mesiánica se transmitiría en el linaje setita.
    • A partir de Enós, hubo una clara diferenciación entre los descendientes de Set [los hijos e hijas de Dios] y los de Caín [los hijos e hijas de los hombres] (Gn. 6:1-2).
    • Mientras que el linaje de Caín se alejaba cada vez más de Dios, el linaje de Set procuraba acercarse a Él. Al igual que Lamec, Enoc fue el séptimo desde Adán. Pero ¡qué contraste entre la experiencia de estos dos “primos”!
    • Como hijos e hijas de Dios, imitemos a Enoc y caminemos cada día con Él (Gn. 5:22).

Para meditar:

“La única salvaguardia contra el mal consiste en que mediante la fe en su justicia Cristo more en el corazón. La tentación tiene poder sobre nosotros porque existe egoísmo en nuestros corazones. Pero cuando contemplamos el gran amor de Dios, vemos el egoísmo en su carácter horrible y repugnante, y deseamos que sea expulsado del alma. A medida que el Espíritu Santo glorifica a Cristo, nuestro corazón se ablanda y se somete, la tentación pierde su poder y la gracia de Cristo transforma el carácter”. Elena G. White (El discurso maestro de Jesucristo, pg. 100).

Autor: Sergio Fustero, miembro de la Iglesia Adventista del 7º Día en Castellón. Responsable, junto con su esposa Eunice Laveda, de la web de recursos para la E.S. Fustero.es
Imagen: Librito oficial de Escuela Sabática

Revista Adventista de España