Una Noche Mexicana que Unió a 15 Nacionalidades en Villajoyosa
El Ministerio de Familias lanza una iniciativa mensual de cenas culturales para fortalecer la comunidad
La Iglesia Adventista de Villajoyosa vive una realidad poco común: más de quince nacionalidades conviven en sus bancos cada sábado. Esa diversidad, lejos de ser un desafío, se ha convertido en el motor de una nueva iniciativa que promete transformar la vida comunitaria de la iglesia.
El pasado 25 de abril, el Ministerio de Familias —liderado por Nanci Martilotto como directora y Leonel León Mendoza como subdirector— inauguró las Cenas Culturales, un ciclo mensual en el que cada último sábado la iglesia viaja, a través de la gastronomía y la cultura, a un país diferente. México fue el destino elegido para abrir el camino.
Un rincón mexicano
Treinta personas se congregaron esa noche en un espacio que había dejado de parecer una sala de reuniones para convertirse en un animado rincón mexicano. Tacos de frijoles refritos, fajitas, guacamole fresco, ensalada pico de gallo y una variedad de zumos conformaron un menú saludable y festivo, preparado con esmero por el hermano Leonel —originario de México— y su esposa, quienes pusieron en cada plato su historia y su afecto.
La velada no se limitó a la mesa. Un vídeo recorrió los paisajes, las tradiciones y la riqueza cultural de México, abriendo ventanas a un país que, para muchos de los asistentes, era tierra lejana y, para algunos, tierra propia.
«La iglesia que queremos ser»
«Fue una experiencia maravillosa. Ver a nuestros hermanos compartiendo la mesa, riendo y sintiéndose en casa, es el reflejo de la iglesia que queremos ser: acogedora y unida», resumió uno de los participantes, con palabras que capturan el espíritu de la iniciativa.
Las cenas culturales son mucho más que una actividad social. Representan un lugar de confraternización, un espacio donde la hospitalidad cristiana se hace visible y tangible, y donde los vínculos entre miembros y visitantes se construyen alrededor de algo tan humano como compartir la mesa.
El éxito de la primera edición ya anticipa lo que puede llegar a ser este ciclo. El Ministerio de Familias trabaja en la preparación del próximo encuentro, que honrará a otra de las nacionalidades presentes en la congregación.


