Skip to main content

¿Por qué la Biblia y el Espíritu de Profecía enfatizan tanto la participación de todos los creyentes? Esto es vital para entender la misión desde la perspectiva divina. La razón no es que Dios necesite de nosotros para terminar su obra. Somos nosotros los que necesitamos participar de la misión a fin de crecer espiritualmente y prepararnos para el encuentro con Jesucristo cuando él regrese. Pablo escribió a los efesios: “Por lo tanto, echen mano de toda la armadura de Dios para que, cuando llegue el día malo, puedan resistir hasta el fin y permanecer firmes” (Efesios 6:13)

Todo Miembro Involucrado, es el plan divino que prepara a su iglesia para su encuentro y para el cumplimiento de la gran comisión. Es la revitalización del discipulado en cada creyente, «…id y haced discípulos…» (Mat. 28: 19).

Agradezco que puedas compartir el video en la iglesia el sábado y por WhatsApp en los grupos de tu iglesia.

Cap. 02 TMI (pdf)

Capitulo 02 TMI- Una necesidad espiritual (ppt en pdf)

Algunos items importantes: 

  • ¡El sueño divino! Un pueblo preparado, una iglesia gloriosa y sin mancha, hermosa como la luna, esclarecida como el sol, reflejando su carácter; seres humanos capaces de escuchar la voz dulce del Padre diciendo: “Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento” (Isaías 60:1-3).
  • El pecado desfiguró el carácter de Dios en el ser humano. Hoy somos apenas una caricatura de Dios, pero el Señor espera que su iglesia vuelva a reflejar su carácter. “Cristo espera con un deseo anhelante la manifestación de sí mismo en su iglesia. Cuando el carácter de Cristo sea perfectamente reproducido en su pueblo, entonces vendrá él para reclamarlos como suyos” (EJ 269).
  • “Solo cuando nos entregamos a Dios para que nos emplee en el servicio de la humanidad nos hacemos partícipes de su gloria y carácter” (ATO 171). No existe otro modo de hacerlo. Limitar la vida cristiana a la oración y al estudio de la Biblia, sin participar de la misión, es una experiencia engañosa y vacía.
  • “La única forma de crecer en la gracia es estar realizando con todo interés precisamente la obra que Cristo nos ha pedido que hagamos” (SC 27). Si yo, como ministro, al cumplir la misión, dejó de lado a la iglesia, demuestro que no entendí “la voluntad del Señor”. Si, en mi afán de alcanzar mis metas y blancos, utilizo cualquier método que deje al creyente simplemente de observador, estoy condenando a mis ovejas a la perdición, y un día Dios cobrará la sangre de ellas de mis manos.
  • La iglesia primitiva entendió correctamente la misión y dio énfasis a la participación individual de cada creyente. La misión, para los primeros cristianos, no era solo el trabajo de los líderes, sino de todos y cada uno.
  • El trabajo del ministro es preparar, educar, enseñar, concientizar, organizar, inspirar y equipar a los creyentes, para que cumplan su deber. Ellos necesitan hacerlo. Ese es el medio creado por Dios para reproducir en ellos el carácter de Jesucristo y hacerles reflejar su gloria. Si el cristiano no se involucra en la misión, está condenado a la muerte espiritual; como un niño que no se mueve, en poco tiempo se atrofia, y muere.
  • Pablo sabía que un cristiano que no ora, no estudia la Biblia y no trae personas a Cristo no crece y camina peligrosamente hacia la autodestrucción.

Ideas prácticas

  • Participa de la Escuela Sabática Viva.
  • Ofrece dar un estudio bíblico
  • Regala un libro u ofrécete como voluntario de ADRA u otra obra social
  • Ora por cinco personas.

Para saber más sobre TMI, Escuela Sabática Viva, Intercesores, Proyecto Jabes, Expobiblia, Revitalización del Discipulado, escribe a: [email protected]

Gabriel Díaz, departamental de Ministerio Personal, Escuela Sabática, Evangelización y Misión Global de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España