Espiritual

Reflexiones sobre la familia. Día 16: El contacto físico

En este 16º tema de Reflexiones sobre la familia a las puertas del 2020, hablamos sobre la importancia del contacto físico en la familia.

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En este 16º tema de Reflexiones sobre la familia a las puertas del 2020, hablamos sobre la importancia del contacto físico en la familia.

A lo largo de estos días vamos a compartir algunas reflexiones (la reflexión es el primer paso si queremos cambiar, mejorar, crecer). Os invitamos, ante la llegada del nuevo año, a tener estos 21 días de reflexión en torno a nuestras familias, con el propósito de que este próximo año 2020 sea de gran bendición para nuestros hogares.

“No os neguéis el uno al otro” 1 Cor. 7:5

Este conocido texto de Pablo a los corintios hace referencia a la sexualidad en el matrimonio, que sin duda es también un aspecto muy importante de la vida conyugal. No obstante, el contacto físico abarca mucho más que sólo la sexualidad.

En la vida familiar, desde acunar a un bebé o revolcarse jugando en la cama con los más pequeños, a los abrazos y los besos, las palmadas cariñosas o las bromas en las que entra el contacto físico, todo ello tiene una enorme importancia, … Desde la caricia que simplemente expresa cariño, hasta la relación íntima en el matrimonio, el contacto físico juega un papel relevante en las relaciones familiares.

De hecho, la naturaleza del contacto físico tiene mucho que ver con el nivel de la relación y la confianza que existe entre las personas. Todos conocemos lo que es la burbuja personal que rodea a todo ser humano, y cómo el amor y la confianza “abren” la puerta a la proximidad.

Tu cónyuge, tus hijos, tus padres y abuelos, tú mismo… todos necesitamos un contacto físico que nos hable de amor, ternura, interés, deseo de estar juntos, alegría, … Eso es cierto desde que nacemos hasta cuando somos muy mayores. Qué haya muchos besos y abrazos, muchas “peleas” en la cama con nuestros pequeños, en definitiva mucho contacto entre nosotros en el marco del hogar, porque expresamos con el contacto, crecemos con el contacto, somos familia con el contacto, incluso nos sanamos con el contacto. (Jesús, muchas veces, sanaba tocando).

Autor: Antonio Martínez, departamental de Familia y 60 Plus de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España.
Imagen: Photo by Ann Danilina on Unsplash
 

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