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La fe y la confianza en Dios, son el fundamento de las demás leyes de la salud.

¿Por qué se incluirá la confianza en el poder divino como uno de los remedios naturales para la salud? ¿Será porque la falta de ella produce estragos?

Todos nos preocupamos, en mayor o menor medida, por lo que ocurre. Pero cuando lo hacemos más de lo necesario nos perjudicamos en vano.

¿Nos hemos detenido a pensar alguna vez qué efectos, o qué beneficios, nos proporciona la preocupación?

¿Qué le pasa a la mente que está constantemente tensa preocupándose? La preocupación puede acabar teniendo efecto sobre el cuerpo.

Cuando te preocupas hay en el cuerpo unos cambios en ciertas glándulas, que responden en exceso de secreción al estado mental. Tu habilidad de pensar queda reducida a causa de los cambios fisiológicos.

Vencer la preocupación

Para poder  vencer la preocupación, necesitamos identificar primeramente, aquello por lo cual nos preocupamos.

Se han hecho investigaciones sobre los motivos de preocupación de la gente, y un investigador llamado Earl Nightengale halló que el 40% de las preocupaciones son sobre cosas que no suceden nunca.

El 30% se basan en cosas pasadas, y que no pueden ser cambiadas con la preocupación.

El 12% eran preocupaciones innecesarias sobre la salud…

El 10% de las preocupaciones, el investigador las catalogó como “pequeñas misceláneas”, cosas por las que no valía la pena preocuparse. Esto deja un 8% que eran asuntos que merecían verdadero y legítimo interés.

La Biblia nos dice directamente que no nos preocupemos en Fil. 4:6-7: “Por nada os inquietéis, sino que sean presentadas vuestras peticiones delante de Dios mediante oración y ruego con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa a todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

No importa lo que nos ocurra, dejémosle saber a Dios lo que nos ocurre, no nos preocupemos, confiemos en Él. Dios promete su paz si lo hacemos. No dice que las circunstancias cambiarán, sino que la paz vendrá a nuestro corazón.

Pero, ¿qué significa este texto? Que no crucemos el puente antes de haber llegado a él. Que no nos fabriquemos un tiempo de angustia antes de que éste llegue.

El Salmo 37 ha sido llamado el salmo respuesta a la preocupación. Vamos a mencionar algunos trozos más significativos:

“No te impacientes… Confía en Yavé y haz el bien… Pon, asimismo, tu delicia en Yavé, y Él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Yavé tu camino y confía en Él y Él actuará. Guarda silencio ante Yavé y espera en Él” (Sal. 37:1,3-5, 7).

Principios bíblicos para contrarrestar la preocupación

El Salmo 37 nos da cuatro principios básicos para contrarrestar la preocupación: confiar en el Señor, deleitarnos en el Señor, encomendar nuestro camino al Señor; esperar en el Señor.

Muchas personas creen que si sus circunstancias cambiaran tendrían paz mental, pero esto no es lo que enseña la Palabra de Dios. Dios no ha prometido a sus hijos que nunca tendremos pruebas o problemas o dificultades. En vez de ello nos dice en su Palabra que a pesar del dolor, del tormento y la tribulación tendremos estabilidad interna.

“Por nada os inquietéis, sino que sean presentadas vuestras peticiones delante de Dios mediante oración y ruego con ACCIÓN DE GRACIAS…”.

Hago hincapié nuevamente en este texto porque tiene un detalle muy importante. Dice que presentemos nuestras preocupaciones con ruego y acción de gracias.

Beneficios de la gratitud

Un artículo de Harvard Mental Health Letter decía:

La gratitud está íntimamente relacionada con la felicidad. Quienes son agradecidos experimentan sentimientos más positivos, disfrutan de los buenos momentos, tienen mejor salud, enfrentan mejor las dificultades…

Ser agradecidos no se trata de desenfocarnos de la realidad y de dejar de ser conscientes de la situación difícil que estamos viviendo, sino de entender que, aunque a pesar de las circunstancias complicadas, siguen habiendo motivos para agradecer

El investigador de temas relacionados a la gratitud, Robert A. Emmons, descubrió que existe una relación directa entre la gratitud y el bienestar mental y emocional.

Mediante la gratitud se genera un estado de calma y felicidad que favorece al sistema nervioso y contribuye a un buen descanso.  

Autora: Janet Ribera, especialista en cocina vegetariana y temas de salud y alimentación.
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Revista Adventista de España