Final de año, tiempo de sumarios y propósitos. Práctica que repetimos vez tras vez pero de la que ya sabemos cómo va a acabar, con un inmenso y sentido “gracias”. Casi me atrevería a romper las normas de la gramática correcta y gritar en exclamación hiperbólica: ¡¡¡GRACIAS!!! ¿Es para tanto? Sí, lo es. Miramos hacia atrás, vemos cómo Dios ha participado de nuestras vidas, y solo hallamos razones para reconocer su participación en la Historia y en nuestras historias. Y como somos bien nacidos (en Cristo) somos agradecidos. Podía mencionar muchas razones y ocasiones (para no andar repitiéndonos mira el voto de gratitud, de la UAE, de este año) pero me parece que debiera detenerme en una que considero principal: su Gracia.

Los americanos (de todos los hemisferios) son muy dados a siglas y acrónimos. Recuerdo las primeras reuniones con los equipos técnicos de la Universidad Adventista del Plata y cómo me resultaban incomprensibles entre tanta sigla. Bueno, al final todo se aprende e, incluso, se emplea. De esos polvos vienen estos lodos. “Grace” es la palabra en inglés para “Gracia” pero también puede ser un acrónimo. G.R.A.C.E. es la “Evaluación del desorden de la tierra y de la atmósfera” (Ground and Atmospheric Clutter Evaluation) y podríamos decir que, en este sentido, no estamos acabando bien el año. O la “Arquitectura de red para la economía computacional” (Grid Architecture for Computational Economy) y tendríamos que afirmar que éste ha sido un año exitoso para algoritmos y “Big Data” y si no que se lo digan al hiperconsumismo galopante que estamos viviendo estos días. Pero, a nosotros, nos atañen e impactan más otros significados:

  1. God’s Righteousness At Christ’s Expense (La justicia de Dios a expensas de Cristo).

Metimos la pata y pecamos. Como resultado, debíamos morir (Rom 5:12). Pero Dios se hizo cargo de nosotros y nos dio el regalo de Jesús (Rom. 5:15). Murió por nosotros y nos declara inocentes, aunque no lo merezcamos (Rom.5:16) y, además, sin coste alguno (Rom. 5:17). ¿Qué negocio es éste? Acostumbrémonos porque así son los negocios del Señor. En sus gestiones, todos ganan. Disfrutamos al descubrir que hay G.R.A.C.E. por todas las partes de la Biblia. Desde antes de la fruta perniciosa hasta las frutas de la vida. Con esta certeza podemos decirle a los ecologistas que esto del desorden tiene los días contados, que este planeta está a salvo y nosotros también. Únete a un ¡¡¡GRACIAS!!!

  1. Glorious Realities As Christ Empowers (Las gloriosas realidades tal y como las empodera Cristo).

La fe en Jesús lo cambia todo. Los hechos cotidianos se convierten en espectaculares. Una salida de sol con tonos pastel se nos antoja resultado de la delicada mano divina, una puesta de sol con tonos intensos nos permite reflexionar sobre la pasión celestial. Aunque las cosas se compliquen, nos sabemos acompañados y fortalecidos (Rom. 8:31). De igual forma que Cristo murió por nosotros por amor, por la misma razón, nos otorgará victorias de vida (Rom. 8:37). Nuestras realidades, sean como sean, se convierten en gloriosas. Nuestras debilidades, sean las que sean, se tornarán en fortaleza porque Jesús nos empodera. Nada puede impedir que Dios nos ame, nada (Rom. 8:38-39). Con esta certeza podemos decirle a los economistas que esto de las estadísticas es irrelevante; que yo, como individuo y persona, soy importante e inmensamente rico. De nuevo, ¡¡¡GRACIAS!!!

Por su Gracia pudimos empezar este año 2018. Teníamos la certeza de que estábamos justificados por Jesús y cualquiera comienza una andadura con tal situación. Nos equivocamos, nos arrepentimos y fuimos perdonados. Acertamos, reconocimos y fuimos santificados. Por su Gracia, podemos terminar este año 2018 y comenzar 2019. Tenemos la certeza de que seguimos estando justificados por el Señor y queremos seguir intentándolo. Lo más seguro es que, en algún momento, nos equivoquemos (no como resultado de una trayectoria sino de un resbalón). Nos arrepentiremos, seremos perdonados y procuraremos caminar más cerca de Jesús para no volver a tropezar. También acertaremos y, cómo no, sabremos que es gracias a su Gracia que nosotros somos poco agraciados en esto de atinar. A fin de cuentas, ese es el proceso de santificación, de avance hacia el carácter de Cristo.

Como estamos a final de año y nos embarga el Espíritu de gratitud, te propongo un brindis (sin alcohol):

¡Qué la gracia reine, restableciéndonos en la amistad divina y conduciéndonos a la vida eterna por medio de Jesucristo, nuestro Señor!” (Rom 5:21).

Víctor Armenteros. Responsable de los departamentos de Gestión de la Vida Cristiana y Educación de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España. 

Foto: Douglas Lopez en Unsplash

 

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