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Cuando nos referimos a Babilonia, ¿tenemos en cuenta su contexto cósmico? ¿O nos limitamos meramente a un contexto histórico reducido a un período de tiempo con una proyección histórica mezclando lo teológico con lo personal? En otras palabras, la unidad en puntos comunes de doctrinas que llamaríamos unidad implícita con una unidad visible y explícita que se dará al final de los tiempos.

El Conflicto de los Siglos habla de puntos comunes de doctrina en un contexto histórico determinado. Elena G. de White en su momento habla de protestantes y católicos, pero cita la iglesia primitiva de los primeros siglos, donde también menciona lo mismo pero referido a la intromisión de doctrinas del paganismo romano cuando aún no existía la iglesia católica y el protestantismo pero también se la llama Babilonia. Juan tuvo la revelación del Apocalipsis no solo para un grupo de personas como Elena G. de White y nuestros pioneros que cumplieron la misión encomendada por Dios, sino para el mundo creyente enfrentado con el Dragón en el conflicto de los siglos. Existe Babilonia como una pseudo unidad diversa y contradictoria de confusión en puntos comunes de doctrina. Tendrá una cabeza visible al fin de los tiempos con el papado (como institución), pero, de momento, hasta que eso no se produzca, hay una unidad implícita en puntos comunes de doctrina que caracteriza a la Babilonia mística de hoy.

Por razones de espacio invito a constatarlo en el libro de Elena G. de White, El Conflicto de los Siglos buscando en el índice analítico los términos apostasía Babilonia. Se podrá notar que todo coincide. En los capítulos 30 «El origen del mal», 31 «El peor enemigo del hombre», 32 «Quiénes son los ángeles», 33 «Las Asechanzas del enemigo», 34 «El misterio de la inmortalidad», 35 «¿Pueden hablarnos nuestros muertos?», se va a encontrar la causa que coincide con las consecuencias de dicha causa (el Dragón), con todos sus diferentes e innumerables disfraces. Esto da una imagen cósmica del conflicto de los siglos entre el bien y el mal.

Doy un ejemplo de unidad implícita o invisible de la Babilonia espiritual, esto es, en puntos comunes de doctrina que la autora menciona en su momento, haciendo referencia a protestantes y católicos. Ella no tenía ni una idea ni una necesidad imperiosa de abordar el tema de lo que creían los asiáticos porque en ese momento en Estados Unidos no era un motivo de interés en ese contexto así como tampoco lo eran los Hare Krishna, budistas, taoistas o hinduistas, aunque hoy sí lo son. Las referencias en el Conflicto de los Siglos son también de la Babilonia de los primeros siglos del cristianismo, llamada así por la introducción en la iglesia primitiva de las filosofías griegas y paganas. Otro ejemplo, Lutero consideraba la epístola de Santiago como «la epístola de paja…» porque la luz que el Señor le dio en su contexto fue la justificación por la fe, contrastando con la fuerte mención y relación de la fe con las obras en esta epístola en particular. Santiago efectivamente expresa la idea de justificación por la fe, pero el momento histórico de Lutero era aún pronto para añadir el conocimiento que brinda la epístola de Santiago sobre la relación de la fe con los mandamientos y el sábado.

Tengo un libro de J. Ratzinguer, titulado Introducción al cristianismo, donde niega la creencia de la inmortalidad del alma. Es más amplia la información, tan solo lo cito como ejemplo para ilustrar la unidad de puntos comunes de doctrinas entre movimientos religiosos antagónicos.

«Por eso podemos muy bien entender el mensaje bíblico, que no promete la inmortalidad del alma separada del cuerpo, sino del hombre íntegro. Este sentimiento es el que ha llevado hoy a la teología evangélica a posicionarse contra la doctrina griega de la inmortalidad del alma, que se consideraba sin motivo una idea cristiana» (Ratzinger, Introducción al cristianismo pág. 288).

«Según la concepción griega, el hombre se compone de dos sustancias distintas: el cuerpo, que se descompone, y el alma, que es por sí misma imperecedera y, por lo tanto, puede subsistir independientemente fuera del cuerpo. Aún más, sólo cuando el alma se separa del cuerpo, un ser que le es extraño, se realiza en toda su amplitud. El pensamiento bíblico presupone, por el contrario, la unidad indivisible del hombre» (Op. Cit. pág. 289).

Hay muchas más citas, tantas que me motivó a escribir un artículo con la gema de verdad expresada para la Revista Adventista de España que tuvo dificultades en su día porque se consideró que era muy elogioso con la figura del anterior Papa.

Un poco de tiempo antes de la beatificación de Juan Pablo II, el mismo personaje, el Papa Benedicto XVI (Joseph Ratzinger) que había escrito esas gemas tan aclaradoras, ahora proclama desde el balcón de la Plaza de San Pedro: «Queridos estemos atentos y en oración porque Juan Pablo II nos está viendo desde el cielo….» ¿Qué pasó con la gema de verdad citada en los párrafos anteriores? Se transformó en una gema de mentira en lo que canta un gallo.

Ahora viene el ejemplo de la unidad invisible, es decir, unidad en teología, no de personas, con puntos comunes de doctrina. El ejemplo de unidad visible se hará al final de los tiempos como muy bien lo explica, Elena G. de White en su libro El Conflicto de los Siglos, con el papado a la cabeza de dicha unidad.

El Ayatolá de Irán, el máximo líder de la comunidad musulmana chiíta, ¿tiene hoy algo en común con el Papa de Roma? Me dirán que no, por ahora. Veamos:

Los chiítas creen en un Imán invisible que desde el siglo X dirige e informa directamente al Ayatolá de turno desde el cielo lo que este tiene que hacer. ¿Se parece a lo que presentó Ratzinguer desde el balcón de San Pedro? ¿Tendrá esto algo que ver con el espiritismo? Dejo la conclusión al lector.

Por ahora, las grandes corrientes religiosas están unidas en lo invisible, lo visible será al final de los tiempos, pero esa unidad teológica invisible impera hoy como ayer.

En tiempos de Elena G. de White, a finales del siglo XIX, los protestantes de turno ¿hubieran creído que un día irían al Vaticano a rendirle honor y oración al Papa o que un presidente norteamericano se uniera con el Papa para derribar un movimiento político mundial llamado comunismo? Ciertamente no tenían ni idea de estas cosas, ni lo hubieran aceptado en caso de poder saberlo, pero así ha ocurrido en la historia reciente.

Quiero mencionar un texto que ha sido para mí muy clarificador, Apocalipsis 12:17 pero haciéndonos la pregunta inversa: ¿con quién no está airado el Dragón? Con todos los que forman la Babilonia espiritual en puntos comunes de doctrina. Podría demostrar esto uno a uno con cada movimiento religioso, incluso aparentemente antagónicos, que operan activamente hoy día encontrando en ellos esos puntos comunes que los distinguen y que los unen formando la Babilonia espiritual de nuestros días, en algunos casos hasta mencionando el ecumenismo, pero por razones de espacio no lo haremos aquí.

Hay pueblo de Dios en Babilonia al que el Remanente citado en Apocalipsis 12:17 tiene la misión de predicarles la verdad con el poder del Espíritu Santo para salir de allí. Precisamente en Apocalipsis 12:17, encontramos la principal razón por lo cual está airado el Dragón contra el Remanente que tiene la característica distintiva: «Guarda los mandamientos de Dios y tiene el testimonio de Jesucristo».

Según mi punto de vista hay una Babilonia espiritual dirigida por el Dragón que se caracteriza por puntos comunes de doctrinas aún en movimientos aparentemente antagónicos que existen actualmente y otro rostro de Babilonia que será visible al fin de los tiempos dirigida por una cabeza visible en este caso el Papado (como institución), cuando la herida mortal referida en Apocalipsis 13 sane definitivamente. Entonces el Dragón se manifestará ya sin disfraces, con todo su poder contra el pueblo de Dios.

Por último, aunque debe ser siempre lo primero: El Espíritu Santo es el que nos guiará finalmente a toda la verdad. Es quien estará a nuestro lado para la conclusión del conflicto de los siglos con la segunda venida de Jesús y el que nos da la fuerza para llevar a cabo la sagrada misión de predicar el Evangelio Eterno para que así se cumpla el deseo del Señor:

¡Salid de ella pueblo mío!

Hay un comentario

  • Daniel Filho dice:

    Que se continue a publicar artículos como esté! Me encantan! 😀 Muchas gracias! 😀