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El Rey del Norte y el Rey del Sur

Estamos viviendo una etapa interesantísima en la historia de la transición española. Bastante convulsa. Y los que peinamos canas podemos ver como nuevamente se dan situaciones similares a las que vivieron  nuestros padres y abuelos, que habían pasado por la guerra civil o la postguerra, y las tensiones vividas en aquellos tiempos no tan lejanos de los nuestros.

La palabra de Dios nos indica claramente cuál es  el devenir de este mundo y debemos permanecer atentos a su Palabra.

Leyendo Daniel 11:40 nos dice los siguiente:

“Pero al tiempo del fin, el Rey del Sur contenderá con él; y el Rey del Norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras, las invadirá como un torrente y las pasará.”

“Tiempo del fin”

Como sabemos está señalando una fecha muy conocida por nosotros, 1798, tiempo en el que Francia se levantó contra los poderes establecidos durante muchos siglos: La monarquía y el clero. Esta fecha señala lo que conocemos como La Revolución Francesa. A partir de aquí se extendería por casi todo el mundo, trayendo consigo las consiguientes repúblicas y revoluciones, que darían al traste con tantos siglos de abusos, ilegalidades e injusticias por parte de esos dos poderes. Pero han pasado más de 200 años y aún no se ha conseguido el anhelado mundo de justicia, paz  y libertad que proclamaban esas revoluciones.

Rey del Sur

Identificado en su posición geográfica como Egipto, Apocalipsis 11:8 lo señala espiritualmente (simbólicamente) como la nación que persiguió a los dos testigos (Antiguo y Nuevo testamento) que fueron “casi” destruidos por Francia en la Revolución francesa.

“Y sus cadáveres (de los dos testigos) quedarán en la plaza de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, dónde también nuestro Señor fue crucificado”. Apc 11:8

Ellen G. White, en El Conflicto de los Siglos nos aclara un poco más el texto:

“En conformidad con lo que dice el profeta, se iba a ver en aquel tiempo, poco antes del año 1798, que un poder de origen y carácter satánicos se levantaría para hacer guerra a la Biblia. Y en la tierra en que de aquella manera iban a verse obligados a callar los dos testigos de Dios, se manifestarían el ateísmo del faraón y la disolución de Sodoma”  CS 334

Rey del Norte    

Porque así dice el Señor Jehová: He aquí que del norte traigo yo contra Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos y carros y jinetes, y tropas y mucho pueblo. (Ezequiel 26:7).

Ya tenemos también identificado geográficamente el rey del norte como Babilonia y sabemos que simbólicamente Apocalipsis lo identifica como la Iglesia Católica (institución).

“Y la mujer estaba cubierta de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y sobre su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA” (Apoc. 17:4-5)

Con estos datos que nos proporcionan el libro de Daniel y el espíritu de profecía, sólo con este versículo podemos deducir lo siguiente: Después de 1798 se levantaría en el mundo una serie de  movimientos  contrarios a Dios, que los identificamos como el rey del sur. Podemos citar: Comunismo, espiritismo, evolucionismo, nacionalismos, feminismo, etc. Todos estos referidos al “ateísmo del Faraón (Egipto)”. Así como también habría una serie de otros movimientos como homosexualidad, transexualidad, matrimonios gays, etc. referidos a  “la disolución de Sodoma” de Apocalipsis 11:8

EEUU y la iglesia católica se alían contra el comunismo

Hemos estado viendo como el rey del sur ha estado ganando al rey del norte, pero está llegando  un tiempo que el rey del norte se está levantando  imperceptiblemente y llegará a ser como “una tempestad” que aplastará al rey del sur. Podríamos también decir que la frase del versículo aquí citado “y muchas naves” nos lleva a deducir que el rey del norte se alía con un país que trata comercialmente con todo el mundo. En la Biblia siempre está ligada la palabra “naves” con comercio y negocios. Como todos sabemos este país es EEUU, capitalista, anticomunista. La Iglesia Católica y EEUU  acabarán con el rey del sur  “y entrará por las tierras, las invadirá como un torrente y las pasará.”

Recordemos  que el 7 de junio de 1982 se reunieron, en el Vaticano,  el presidente Ronald Reagan y Juan Pablo II para sellar la secreta alianza entre ambos. Con la fuerza moral de que ambos sufrieron, en un lapso de 6 semanas, un atentado cada uno del que los dos salieron “milagrosamente” vivos aun con heridas graves el 30 de marzo y 13 de mayo de 1981 respectivamente.

Ellos se  vieron cómo “elegidos por Dios” para llevar a cabo juntos la lucha contra su enemigo común: El comunismo. Uno puso el dinero, el otro la fuerza de la religión y el 9 de noviembre de 1989 cae el muro de Berlín contra todo pronóstico y consecuentemente mermaron muchísimo los países de ideas comunistas. Es evidente la disminución de la  izquierda, y el aumento de la derecha en toda Europa, el rey del norte acabará con el rey del sur “y entrará por las tierras, las invadirá como un torrente y las pasará.

Conclusión

Como observadores, o, mejor dicho, como embajadores (diplomático del más alto nivel que es el representante oficial de un estado ante otro) del Reino de Dios, somos gente privilegiada, pues tenemos delante de nosotros todos los acontecimientos y señales  que están ocurriendo y que van a desarrollarse delante de nuestros ojos.

“No hará nada el Señor Jehová, sin que revele su designio a sus siervos los profetas” (Amos 3:7).

Lo que a veces me entristece es que tenemos  embajadores del Reino que toman parte del Rey del Sur o del Rey del Norte y un embajador debe de mantenerse observador y neutral, pues estamos en un país, en un mundo, que no es el nuestro de momento. Tenemos nuestra ciudadanía en los cielos y tenemos que representar a nuestro Rey que nos envió a este mundo para cumplir una misión:  La de llevar a cabo correctamente nuestro cometido como embajadores del Reino de Dios.

Opinar podemos hacerlo con moderación pero, tomar parte de un partido u otro nos llevaría a la locura que actualmente estamos viviendo  en España o en muchos otros países del mundo.

Embajadores del Reino de Dios

Buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Col 3:1-2

Es por todo ello que me declaro monárquico, pero solo del Rey de Reyes. Soy súbdito del Reino de los Cielos y tengo un Rey: Jesús, a quién debo obediencia, respeto y subordinación. Por eso soy monárquico, y voy a poner todo mi empeño en llevar a cabo toda la diplomacia que haga falta para ser un buen embajador del Reino. Mostraré a los ciudadanos de los reinos del Norte y del Sur que vale la pena servir a los Reyes del Oriente de Apocalipsis 16:12 y prepararles el camino para su Venida.

Autor: Javier Moliner, pastor jubilado de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España.
Imagen: Photo by Nick Tiemeyer on Unsplash

Revista Adventista de España