Lección 6 para el 7 de febrero de 2026: CONFIANZA SOLO EN CRISTO.
Los filipenses sabían cuál era el camino para la salvación, ya Pablo y Silas se lo habían dicho claramente a uno de los primeros conversos de esa ciudad: el carcelero (Hechos 16:30-31).
Ahora que la iglesia estaba firmemente establecida, corrían el peligro de ser apartados del camino de la salvación.
Por esta razón, Pablo les recuerda los pilares fundamentales de la salvación por la fe.
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Consejos para evitar perder la salvación:
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Lo que hay que evitar (Filipenses 3:1-3)
- Antes de hablar de los peligros que amenazan la fe, Pablo nos da un consejo: «gozaos en el Señor» (Filipenses 3:1a). A esto añade algo importante: es bueno repetir la verdad que tenemos, aunque ya la conozcamos bien (Filipenses 3:1b).
- ¿Cómo podemos gozarnos en el Señor?
- Pablo indica el mayor peligro que amenazaba la iglesia en ese momento: falsos maestros que enseñaban la adhesión estricta a la ley ceremonial (Filipenses 3:2). A estos los llama de tres formas distintas: perros (Salmo 22:16; 2 Pedro 2:21-22); malos obreros; y mutiladores del cuerpo (por la circuncisión).
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Lo que queda atrás (Filipenses 3:4-6)
- En el Concilio de Jerusalén, se había dictaminado que no se inquietase a los gentiles con las cuestiones de las leyes ceremoniales judías (Hechos 15:19-21). Sin embargo, ciertos maestros habían llegado a Filipos enseñando la necesidad de la circuncisión (Filipenses 3:2-3).
- Haciendo un retroceso en el tiempo, Pablo les recuerda lo perfecto que fue cuando era como aquellos maestros (Filipenses 3:4-6):
- Circuncidado al octavo día; hijo de padres piadosos
- Hebreo de hebreos; benjaminita de pura cepa
- En cuanto a la ley, el más estricto fariseo
- En cuando a celo, perseguidor de la iglesia
- Irreprensible guardador de la Ley
- Pero de todo esto se gloriaba antes de conocer a Jesús. Ahora sabía que ni siquiera había comprendido la Ley (Mateo 5:21-22). Ahora sabía que solo Cristo salva (Filipenses 3:7).
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Lo importante (Filipenses 3:7-8)
- Pablo pone en una balanza su antigua vida y su vida actual. Coloca en un platillo todo su conocimiento; su futuro glorioso como alumno aventajado de Gamaliel; sus magníficos dones farisaicos. Todo ganancia.
- Ahora, coloca en el otro platillo su vida desde que conoció a Cristo. Toda la ganancia se convierte en basura, porque nada puede igualar al amor de Cristo (Filipenses 3:7-8).
- ¿Qué podría ser más valioso que la vida eterna en el Cielo y en la Tierra Nueva? Sin embargo, los valores del mundo ciegan a muchos frente a esta realidad. Existe una competencia natural entre las cosas que aquí se consideran importantes y aquello que el Cielo realmente valora: un carácter semejante a Cristo y la salvación del alma.
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Consejos para permanecer en la salvación:
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La fe de Cristo (Filipenses 3:9)
- Pablo, seguro de su propia justicia, fue a Damasco para hacer regresar al camino de la Salvación a los herejes de la secta del «Camino (Hechos 9:1-2). Pero entró en Damasco vencido por otra justicia, la justicia de Dios: «la que es por la fe de Cristo» (Filipenses 3:9).
- A partir de ese momento ya no confió nunca más en su propia justicia. Porque es inútil confiar en nuestras acciones para alcanzar la salvación (Gálatas 2:16).
- Él anhelaba «ser hallado en [Cristo]» (Filipenses 3:9), ¿Qué implica esto?
- Según 1ª de Corintios 1:30, «estar en Cristo» abarca todo lo que comprende el Plan de Salvación, desde el amanecer de nuestra inteligencia espiritual (sabiduría), pasando por la justificación por la fe (justicia) y la preparación para el cielo (santificación), hasta, finalmente, la glorificación en la Segunda Venida (redención).
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El conocimiento de Cristo (Filipenses 3:10-16)
- ¿Cómo podemos conocer a Cristo (Filipenses 3:10-16)?
- Cuando estudiamos su Palabra
- Cuando somos dirigidos por el Espíritu Santo
- Cuando participamos en Sus padecimientos
- Cuando proseguimos a la meta
- La vida del cristiano es como una carrera. Debemos tener clara nuestra meta. No vivimos para quedarnos aquí y disfrutar de esta vida. Esperamos llegar a la resurrección de los muertos (Filipenses 3:11).
- Mientras ese momento llega, procuramos «alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí» (Filipenses 3:12 NVI). Jesús me alcanzó para darme una ciudad; un premio; una vida sin fin para vivirla junto a Él (Hebreos 11:10; Filipenses 3:14; 1 Tesalonicenses 4:17).
- ¿Cómo podemos conocer a Cristo (Filipenses 3:10-16)?
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Para meditar:
«El gran propósito que le constreñía [a Pablo] a avanzar ante las penalidades y dificultades, debe inducir a cada obrero cristiano a consagrarse enteramente al servicio de Dios. Se le presentarán atracciones mundanales para desviar su atención del Salvador, pero debe avanzar hacia la meta, mostrando al mundo, a los ángeles y a los hombres que la esperanza de ver el rostro de Dios es digna de todo el esfuerzo y sacrificio que demanda el logro de esta esperanza.
»El discípulo más humilde de Cristo puede llegar a ser un habitante del cielo, un heredero de Dios, de una herencia incorruptible e inmarcesible». (Elena G. White, Conflicto y valor, 13 de diciembre).
Autor: Sergio Fustero, de la Iglesia Adventista del 7º Día en Zaragoza. Responsable, junto con su esposa Eunice Laveda, de la web de recursos para la E.S. Fustero.es
Imagen: Librito oficial de Escuela Sabática.



