Skip to main content

Lección 5 para el 2 de mayo de 2026: CÓMO ESTUDIAR LA BIBLIA.

“Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2P. 1:21), y registraron su mensaje en las páginas de la Biblia.

En ella encontramos joyas que dan vida, esperanza, ánimo, consuelo, … Algunas se ven a simple vista, otras hay que buscarlas con más detenimiento.

¿Cómo podemos extraer estas joyas que Dios ha preparado para nosotros en la Biblia, y qué beneficios obtenemos de su estudio?

estudiar la biblia

A) Cómo estudiar la Biblia

El tiempo

“Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2P. 1:21), y registraron su mensaje en las páginas de la Biblia.

En ella encontramos joyas que dan vida, esperanza, ánimo, consuelo, … Algunas se ven a simple vista, otras hay que buscarlas con más detenimiento.

¿Cómo podemos extraer estas joyas que Dios ha preparado para nosotros en la Biblia, y qué beneficios obtenemos de su estudio?

El lugar

  • Cuando Jesús quería tener un momento de comunión especial con Dios, madrugaba y buscaba un lugar tranquilo (Mr. 1:35). Esto se puede aplicar tanto para la oración como para el estudio de la Biblia.
  • Es difícil concentrarse en el estudio en un lugar bullicioso o ajetreado. Es más fácil hacerlo en un lugar cómodo, aislado y tranquilo.
  • Las primeras o las últimas horas del día, cuando hay más silencio, pueden ser momentos en los que más fácilmente podemos centrar nuestros pensamientos en Dios.
  • Una vez encontrado el momento y el lugar oportunos, hagamos de esto una actividad habitual. Tal vez alguna circunstancia especial nos haga perder ese momento, pero no dejemos pasar demasiado tiempo sin nuestro estudio diario de la Biblia.

La técnica

Un estudio profundo de la Biblia se compone de cuatro secciones

    1. Orar
      1. Invita al Espíritu Santo para que sea tu guía en el estudio
      2. Él tocará tu corazón y tu mente para que entiendas lo que leas
    2. Leer y comprender [técnica propuesta]
      1. Elige un versículo o un pasaje de la Biblia
      2. Escríbelo para ayudarte a grabarlo en la mente
      3. Subraya las ideas clave
      4. Escribe los pensamientos que te inspiran esas ideas clave
    3. Orar
      1. Pide a Dios que te ayude a aplicar las ideas aprendidas
    4. Compartir
      1. Piensa con quién podrías compartir lo aprendido

Otras técnicas de estudio de la Biblia

        1. Comparar versículo con versículo (Is. 28:10)
        2. Estudiar capítulos o libros completos
        3. Estudiar un tema o palabra con la ayuda de una concordancia
        4. Consultar comentarios o diccionarios bíblicos
        5. Leer en paralelo con pasajes de la serie “El gran conflicto” de Elena G. White

B) Beneficios del estudio de la Biblia

El beneficio de compartirla

  • Te piden que prepares una predicación para el culto del sábado. Dedicas tiempo especial para estudiar con oración un tema que el Espíritu Santo te ha inspirado. El sábado predicas con poder. ¿Quién es el que más beneficio puede obtener de este sermón?
  • Un estudio de la Biblia que compartimos con otros –ya sea en un sermón o de forma personal− tiene un doble beneficio.
  • En primer lugar, nos beneficiamos nosotros por lo que hemos aprendido. En segundo lugar, las personas con quienes compartimos este conocimiento son beneficiadas y estimuladas a profundizar en ese conocimiento.
  • En ambos casos, la relación con Dios se fortalece y profundiza. Así es el poder de la Palabra de Dios que “no volverá a mí vacía” (Is. 55:11).

El beneficio de comerla

  • ¡Tenemos que comer la Palabra de Dios (Jer. 15:16)! Aunque es más dulce que la miel, no debemos comerla literalmente (Sal. 119:103). Leer la Biblia es un alimento para el alma, un verdadero refrigerio que sana nuestro espíritu y transforma nuestro carácter.
  • ¡Y, además, este alimento es gratis (Is. 55:1)! Solo tenemos que acercarnos y escuchar lo que Dios nos dice a través de la Biblia (Is. 55:3). Cuanto más tiempo dediquemos a profundizar en sus páginas más alimento recibiremos, y más bendiciones obtendremos.

Para meditar

«Cualquiera que sea el alcance intelectual del hombre, no crea ni por un instante que no necesita escudriñar cabalmente de continuo las Escrituras para obtener mayor luz. Como pueblo, somos llamados individualmente a ser estudiantes de la profecía». Elena G. White (El otro poder, p. 34).

«La mera lectura de la Palabra no producirá los resultados previstos por el cielo; debe ser estudiada y alimentada en el corazón. El conocimiento de Dios no se obtiene sin un esfuerzo mental. Debemos estudiar la Biblia con diligencia, pidiéndole a Dios la ayuda de su Santo Espíritu, para que seamos capaces de comprenderla. Deberíamos tomar un versículo y concentrar la mente en la tarea de descubrir cuál es el pensamiento que Dios ha colocado para nosotros en dicho versículo. […]

La Palabra de Dios es el pan de vida. Los que la coman y la digieran, transformándola en una parte de cada acción y de cada atributo del carácter, crecerán vigorosos en la fortaleza de Dios. Ella le concede un vigor inmortal al alma, perfecciona la experiencia y produce un regocijo que permanecerá para siempre». Elena G. White (Exaltad a Jesús, 7 de abril).

Leave a Reply

Revista Adventista de España
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.