Lección 5 para el 31 de enero de 2024: BRILLAR COMO LUCES EN LA NOCHE.
«Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos» (Mateo 5:16).
En Filipenses 2:12-18 podemos leer la versión paulina de este mandato de Jesús.
Al vivir en un mundo donde la Ley de Dios es constantemente pisoteada, los cristianos, que deseamos servir a Dios viviendo de acuerdo con ella, somos luces que brillan en la oscuridad.
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Luminares en el mundo:
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Un reflejo de Dios (Filipenses 2:12-13)
- Tras desgranar magistralmente la humillación y exaltación de Jesús, Pablo añade la expresión «por tanto». Es decir, dado que Jesús se humilló y fue exaltado para que «toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre» (Filipenses 2:11), los creyentes filipenses (y, por extensión, todos nosotros) debemos hacer algo al respecto.
- Nuestra primera tarea es ocuparnos en nuestra salvación «con temor y temblor» (Filipenses 2:12). Si Dios es el que nos salva (Tito 2:11), ¿por qué debemos nosotros ocuparnos de ello?
- Temor y temblor son expresiones que se usan como sinónimo del servicio a Dios (Salmos 2:11). De ahí que Pablo recalque que es Dios el que produce en nosotros el deseo de hacer lo bueno, y nos da las fuerzas para hacerlo realidad (Filipenses 2:13).
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Un resplandor en el mundo (Filipenses 2:14-16)
- Pablo propone tres aspectos que harán que los creyentes resplandezcamos en el mundo:
- Mantener la unidad (Filipenses 2:14): Al trabajar unidos, no debe haber chismes, críticas, rivalidades, ni discusiones entre nosotros
- Comportarse intachablemente (Filipenses 2:15): Obedecer con sencillez a nuestro Padre marca un gran contraste con la maldad y la disipación existente a nuestro alrededor
- Ser fieles a la Palabra de Dios (Filipenses 2:16): Nuestro proceder y nuestro pensar debe estar de acuerdo con lo que la Biblia enseña
- Donde la oscuridad es mayor, la luz resplandece con más fuerza. En un mundo donde Dios es sistemáticamente rechazado, los cristianos debemos brillar con la luz de Cristo.
- Pablo propone tres aspectos que harán que los creyentes resplandezcamos en el mundo:
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Un sacrificio vivo (Filipenses 2:17-18)
- Aunque Pablo esperaba ser liberado, existía la posibilidad de que fuera condenado. Esta posibilidad la presenta como ser «derramado en libación» (Filipenses 2:17).
- La libación consistía en derramar un líquido sobre el sacrificio que se ofrecía (Éxodo 29:39-40). En este caso, el sacrificio en cuestión eran los filipenses.
- ¿Iban a morir los filipenses? En absoluto. Su sacrificio consistía en el «servicio de vuestra fe». Era un sacrificio vivo, un sacrificio que todos debemos ofrecerle a Dios (Romanos 12:1).
- A Pablo no le importaba morir, porque su testimonio daría aún más fuerza a los creyentes que ya estaban siendo testigos fieles del Evangelio, hablando de él con valentía, y comportándose como dignos hijos de Dios.
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Ejemplos de luz:
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Timoteo (Filipenses 2:19-24)
- Timoteo fue un activo colaborador de Pablo, y coautor de seis epístolas (2 Corintios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 de Tesalonicenses, y Filemón) Fue Pablo mismo el que lo escogió como evangelista (Hechos 16:1-3). ¿Qué vio Pablo de especial en este joven?
- En primer lugar, que todos «daban buen testimonio de él». Su validez para el ministerio fue confirmada por la palabra profética (1 Timoteo 1:18). Al ser joven, Pablo lo veía como a un hijo (1 Timoteo 1:2; 4:12). Por su parte, Timoteo trataba a Pablo con el respeto y cariño que un hijo tiene hacia su padre (Filipenses 2:22).
- Pablo lo consideró un obrero tan eficaz como él mismo (1 Corintios 16:10). Le encomendó la supervisión de varias iglesias, como Corinto (1 Corintios 4:17); Filipos (Filipenses 2:19); y Tesalónica (1 Tesalonicenses 3:2). También sufrió cárceles como Pablo (Hebreos 13:23).
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Epafrodito (Filipenses 2:25-30)
- Cuando los filipenses supieron que Pablo estaba encarcelado en Roma, decidieron enviarle una ayuda para poder atender a sus necesidades (pagar el alquiler, comer, vestirse…) Epafrodito fue el encargado de llevar esta ayuda al apóstol (Filipenses 4:18; 2:25).
- Epafrodito no se limitó a entregar la ayuda, sino que acompañó a Pablo, le ayudó en sus necesidades, y colaboró con él en la difusión del evangelio.
- En su celo por el evangelio expuso su propia vida, y cayó gravemente enfermo (Filipenses 2:27, 30). Cuando oyeron esto los filipenses, se preocuparon por él. Esta fue la principal razón por la que Pablo decidió enviarlo para entregarles la epístola (Filipenses 2:26, 28).
- Pablo pide que «honren a los que son como él» (Filipenses 2:29 NVI). Epafrodito era, sin duda, un cristiano fiel.
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Para meditar:
«Mientras Jesús, nuestro intercesor, suplica por nosotros en el cielo, el Espíritu Santo trabaja para obrar en nosotros el querer y el hacer por su buena voluntad. Todo el cielo está interesado en la salvación del creyente. Entonces, ¿qué razón tenemos para dudar de que el Señor quiere ayudarnos, y que lo hará? Si enseñamos a la gente, nosotros mismos debemos tener una conexión vital con Dios. En espíritu y en palabra deberíamos ser para los demás un manantial, porque Cristo es en nosotros una fuente de agua que salta para vida eterna. La tristeza y el dolor podrán probar nuestra paciencia y nuestra fe, pero el brillo de la presencia del Invisible estará con nosotros; por eso debemos esconder el yo detrás de Jesús». (Elena G. White, Recibiréis poder, 8 de diciembre).
Autor: Sergio Fustero, de la Iglesia Adventista del 7º Día en Zaragoza. Responsable, junto con su esposa Eunice Laveda, de la web de recursos para la E.S. Fustero.es
Imagen: Librito oficial de Escuela Sabática.



