Sociedad

Atrévete

El cerebro. Ese extraño desconocido. Ese órgano interno que tanto nos desconcierta y nos sorprende a medida que descubrimos cosas…

Foto: (cc) Flickr/Gisele Carvalho. Esquina: Ingrid Bel.

El cerebro. Ese extraño desconocido. Ese órgano interno que tanto nos desconcierta y nos sorprende a medida que descubrimos cosas de él.

La ciencia avanza y con ella vamos aprendiendo más sobre nuestra mente y cómo funciona. A día de hoy, en pleno siglo XXI, únicamente conocemos el funcionamiento de un 10% de nuestra mente, y yo me pregunto ¿Cómo funciona exactamente? ¿Cómo puedo potenciarlo? ¿Estoy dominada biológicamente por él o tengo la habilidad de modificarlo?

Cuando leemos sobre psicología muchas veces vamos buscando fórmulas para comprender a las personas que nos rodean o a nosotros mismos, otros buscan ampliar sus conocimientos pero me vas a permitir que en esta sección te haga pensar o al menos lo intente. ¿Te atreves?

Desde hace un tiempo he sido consciente de que estamos viviendo una invasión, lo peor es que muchos no nos hemos dado cuenta de que nos han capturado, y cada día que pasa estamos más cerca de convertirnos en “zombis”. Las nuevas tecnologías nos han anulado. Puede parecerte una exageración, por ello te reto a que lo analices conmigo. ¿Cuándo fue la última vez que hablaste con un desconocido en el metro? ¿Cuántas veces hablando con alguien te ha dejado a medias o ha cortado momentáneamente la conversación porque le ha llegado un mensaje? ¿Cuándo fue la última vez que estando con tus amigos ninguno miró el móvil?…

Caminando por la calle veo como todos vamos conectados a algo: mp3, móvil, Tablet, no miramos a los ojos, miramos al vacío e ignoramos la presencia de quienes nos rodean. Me resulta inquietante y me asusta ver como podemos pasar horas al lado de otro ser humano e ignorarnos completamente, preferimos escuchar a nuestro grupo favorito que interesarnos por la persona que tenemos al lado, decimos que queremos arreglar el mundo y ayudar a las personas, pero no dedicamos tiempo a conocernos y a descubrir cuáles son nuestras necesidades.

Si algo puede ayudar a cambiar el mundo son las relaciones sociales. Éstas no solo fomentan un buen desarrollo de nuestro cerebro y su funcionamiento, debido a que ampliamos nuestros conocimientos por medio de ellas, sino que además hacen que la vida esté llena de emociones y valga la pena vivirla.

Puede que no estés a favor de lo que te digo, pero aún así te reto a intentarlo ¡Desconéctate! ¿Te atreves?