Espiritual

450 Aniversario de la Biblia del Oso

Este mes de septiembre se cumplen 450 años de la publicación de la famosa traducción de la Biblia, de Casiodoro de Reina: La Biblia del Oso.

Este mes de septiembre se cumplen 450 años de la publicación de la famosa traducción de la Biblia, de Casiodoro de Reina: La Biblia del Oso.

En septiembre de este año se celebra el 450 aniversario de la publicación de la “Biblia del Oso”. Es tiempo de hacer un recordatorio de la vida y actividad de aquel que la hizo posible: Casiodoro de Reina.[1]

Casiodoro de Reina,[2] hoy de origen pacense, entonces sevillano, es de aquellos frailes jerónimos que huyen de Sevilla en 1557 y comienzan un deambular constante de ciudad en ciudad por temor a la Inquisición. Primero llegan a Ginebra, en un momento en que Juan Pérez de Pineda se encuentra en Fráncfort, pero el ambiente les resulta muy estricto y hay demasiados exiliados por lo que sus posibilidades de desarrollo no son propicias. Los monjes sevillanos no podían identificarse ni con luteranos ni con calvinistas. Eran una mezcla de alumbrados, erasmistas y evangélicos. Juan Pérez de Pineda se adscribe al calvinismo pero Casiodoro de Reina era cercano a algunas posturas más propias de Servet o, al menos, a personas que mantenían esas posturas.[3] Así que decide marchar a Inglaterra.

En Inglaterra – Su «Confesión»

En Inglaterra recibe una pensión de la reina Isabel y tiene permiso para predicar en la casa del obispo de Londres, tres veces por semana. La situación es cómoda hasta que, como le acontecerá a Cipriano de Valera, contrae matrimonio. La reina Isabel no veía con buenos ojos que se casaran los clérigos. Marchará a Fráncfort vía Amberes y Montargis. En 1565, se le ofrece un puesto de pastor pero, a su vez, se encuentra con el ataque de autoridades calvinistas.

Ya en Inglaterra se le había asociado de compartir el pensamiento de Servet y, en ese momento, se le piden explicaciones de sus posiciones sobre ciertos temas cristológicos y soteriológicos como la Eucaristía, la Ascensión y la posición que Cristo ocupaba en el cielo. De tales circunstancias comienza, ya en 1559, su Confesión (Confessión de Fe cristiana, hecha por ciertos fieles españoles, los cuales, huyendo los abusos de la Iglesia Romana y la crueldad de la Inquisición d’España, dexaron su patria, para ser recibidos de la Iglesia de los fieles, por hermanos en Christo). Obra que había comenzado a escribir en Inglaterra y que concluye en Fráncfort.

En dicha Confesión evita temas muy al uso en el doctrinario reformado como la elección o el canon bíblico. Es, sin embargo, un material con fuerte énfasis biblista mencionando casi 500 citas de la Biblia. Aclara su posición con relación a la Trinidad (evitando las acusaciones de ser seguidor de Servet), la Eucaristía (con un claro perfil luterano) y el bautismo de infantes (yendo mucho más allá de la doctrina reformada). Y deja en cierta ambigüedad el tema del “ubiquitarismo” tras la ascensión divina. Su pensamiento teológico sostenía que, después de su ascensión, Jesús tenía una nueva naturaleza que superaba los límites físicos y le permitía la omnipresencia, la ubicuidad.

Tensas relaciones con los calvinistas – Perseguido por la Inquisición

Nos puede parecer, desde nuestra perspectiva actual, un asunto, cuanto menos, folklórico pero hemos de recordar que era el fundamento sobre el que se basaba la transubstanciación y, por tanto, la eucaristía. El resultado, relaciones muy tensas con los calvinistas por ser acusado de criptoluteranismo y servetismo. Así que Reina tenía dos frentes abiertos. Por un lado la Inquisición que le impuso una persecución propia de las películas más épicas de Hollywood y, por el otro lado, sus compañeros protestantes que, por acusar, llegaron a calificarle hasta de sodomita.

Casiodoro de Reina, indudablemente, no era un hombre de Teología Sistemática y de intereses dogmáticos sino un lingüísta, un amante del texto bíblico. Lo que hoy le convertiría en un científico deseable, en aquel entonces, era intolerable. Tanto por unos como por otros. Este interés por los textos bíblicos le lleva a traducirlos a la lengua castellana. La primera traducción de la Biblia en lengua vernácula se concluyó en 1567 pero tuvo que enfrentarse a problemas estratégicos: muere el primer impresor, pierde todo el dinero que había recibido de Juan Pérez de Pineda y con el que había pagado la publicación, y debe dedicarse a la tarea de conseguir nuevos fondos para la impresión.

Aparece la Biblia del Oso

Finalmente, en 1569, en Basilea, aparece la “Biblia del Oso”, obra primera que vería la luz con 2600 ejemplares. Un producto que, como muchas otras obras del momento histórico, marcarían la calidad de la literatura española. También la etiqueta de Casiodoro de Reina que, para la Inquisición, dejaría de ser “hereje” para tornarse en “heresiarca” o fundador de herejías. Tales luchas sociales son interpretadas por Reina como un conflicto cósmico entre Dios y Satanás.[4] Así, en su introducción a la “Biblia del Oso” afirmará:

Intolerable cosa es a Satanás, padre de mentira y autor de tinieblas (Cristiano Lector) que la verdad de Dios y su luz se manifieste en el mundo: porque por este solo camino es desecho su engaño, se desvanecen sus tinieblas y se descubre toda la vanidad sobre que su reino es fundado, de donde está cierta su ruina: y los míseros hombres que tienen ligados en muerte con prisiones de ignorancia, enseñados con la divina luz, se salen de su prisión a vida eterna y a libertad de hijos de Dios.[5]

No es de extrañar que, además del símbolo que implicaba contemplar a un oso disfrutando de la miel de un panal, que colocase en portada, en hebreo y castellano, el texto de Isaías 40:8: «wudebar-‘Elohim yaqum le’olam » o, en su traducción, «la palabra del Dios nuestro permanece para siempre». Y así fue, llevó una religión más “dulce” a muchos creyentes, y la Biblia se ha mantenido mientras que, inquisiciones y debates denominacionales, han perdido su relevancia. Pareciera que no estaba tan desencaminado aquel pacense, entonces sevillano.

Se nos recomienda desde la Sociedad Bíblica que el último sábado de septiembre le dediquemos un momento a realizar una lectura pública de esta hermosa traducción. Leer la Biblia siempre es bueno y recordar los que la hicieron accesible es, cuanto menos, digno de ser recordado.

Autores: Esther Sánchez: Doctora en Teología (especialidad en Teología Sistemática) y Máster en Enseñanza de las Segundas Lenguas.
Víctor M. Armenteros: Doctor en Filología Semítica (Hebreo-arameo), Doctor en Teología (Antiguo Testamento), Máster en Educación.

Imagen:

Notas:

[1] Este artículo es extracto de otro más extenso publicado en Davar-Logos, julio-diciembre (2017): 57-80. A su vez, se puede visualizar una charla sobre este tema en la conferencia de la Dra. Esther Sánchez en el Campus Yuste del 2017 (https://www.youtube.com/watch?v=VnGma9P14lo&list=PLavlJsUxU6WOdgQ1UKkFZ8NpKT7IvPwVb&index=10&t=12s&frags=pl%2Cwn).

[2] La bibliografía sobre el autor es muy extensa. Presentamos algunas de las referencias más representativas de su vida y obra: José Alonso Díaz, “El IV Centenario de la Biblia de Casidoro de Reina: La versión española de la Biblia del Protestante Casiodoro de Reina”, El libro español, 141 (1969): 571-578; A. Araujo, “La Biblia del Oso, traducida por Casiodoro de Reina y publicada en Basilea en 1569”, El libro español, 141 (1969): 578-582; E. Boehmer, “Una carta de Casiodoro de Reina”, Revista Cristiana, 1 (1880): 249-52; M. Escobar Golderos, “Casiodoro de Reina: el Lutero español”, Historia 16, 27 (2003): 108-113; C. Gómez González, “Las andanzas de Casiodoro de Reina: Un fraile protestante sevillano del siglo XVI, primer traductor de la Biblia cristiana al castellano, Historia 16 (1996):  43-48; “Casiodoro de Reina, primer traductor de la Biblia cristiana al castellano, Vasos comunicantes (1996): 27-25; J. A. González, Casiodoro de Reina, traductor de la Biblia en Español (México: Sociedades Bíblicas Unidas, 1969); A. Hamilton, “Review article of A. G. Kinder, Casiodoro de Reina: Confession de Fe Christiana”, Bibliothèque d’Humanisme et Renaissance, 51 (1989): 777-778; A. G. Kinder, “Three Spanish Reformers of the Sixteeenth Century: Juan Pérez, Cassiodoro de Reina, Cipriano de Valera” (Tesis doctoral. University of Sheffield, 1971); Casiodoro de la Reina. Spanish Reformer of the Sixteenth Century (Londres: Tamesis Books, 1975); “Casiodoro de Reina and his family in Frankfurt”, Bibliothèque d’Humanisme et Renaissance, 32 (1970): 427-431; “La Confesión Española de Londres, 1560-61”, Dialogo Ecuménico, 13, 48, (1978): 365-419; “The protestant pastor as intelligencer: Casiodoro de Reina letters to Wilhelm IV, Landgrave of Hesse-Cassel (1577-1582)”, Bibliothèque d’Humanisme et Renaissance, 58 (1996): 105-118; “Two unpublished letters of Jean Cousin, Minister of the Threadneedle Street Church, concerning the affaire of Casiodoro de Reina”, Proceeding of the Huguenot Society of London, 22 (1971): 51- 59; “Influyó realmente Serveto en Casiodoro de Reina”, Circular Informativa del Instituto de Estudios Sijenenses, 8 (1980): 21-39; “Casiodoro de Reina” Bibliotheca Dissidentium, 4 (1984): 99-153; R. Roldan-Figueroa, “Casiodoro de Reina as biblical exegete: Studies on the 1569 Spanish translation of the Bible” (Tesis Doctoral, Boston University, 2004); R. R. Rosales, Casiodoro de Reina. Patriarca del Protestantismo Hispano (S.t. Louis: Concordia Seminary Publications, 2002); R. W. Truman, “The pursuit of Spanish heretics: new information in Casiodoro de Reina”, Bibliothèque d’Humanisme et Renaissance, 42 (1980): 427-433.

[3] Paul J. Hauben, Del monasterio al ministerio: tres herejes españoles y la reforma (Madrid: Editora Nacional, 1978), 37.

[4] Sobre este asunto, véase Rady Roldán-Figueroa, “Casiodoro de Reina as a Biblical  Exegete: Studies on the 1569 Spanish Translation of the Bible” (tesis doctoral, Boston University, 2000), 174-178.

[5] Casiodoro de Reina, La Biblia: traducción de Casiodoro de Reina, 1569 (Barcelona: Sociedad Bíblica, 1986).