Sociedad

06 ¿Y AHORA QUÉ DIGO? Dinosaurios, fósiles y diluvio

Raúl Esperante es investigador sénior del Geoscience Research Institute y tiene un doctorado en Paleontología por la Universidad de Loma Linda. Sus proyectos de investigación incluyen el estudio de ballenas fósiles en Perú y el estudio de dinosaurios en diferentes partes del mundo.

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Raúl Esperante es investigador sénior del Geoscience Research Institute y tiene un doctorado en Paleontología por la Universidad de Loma Linda. Sus proyectos de investigación incluyen el estudio de ballenas fósiles en Perú y el estudio de dinosaurios en diferentes partes del mundo.

¿Alguna vez te han hecho una pregunta sobre ciencia y fe, y tu pensamiento ha sido: «¿Y AHORA QUÉ DIGO?». Esta serie te ofrece respuestas, una visión sobre los orígenes que no te enseñarán en clase, pero que también está basada en la ciencia.

1. Presentación.

Soy el doctor Raúl Esperante. Soy paleontólogo e investigo ballenas fósiles, icnofósiles, huellas de dinosaurios, y otras cosas en las que estoy interesado. También me interesa la relación entre la fe y la ciencia.

2. ¿Cuál es su razón principal para creer lo que dice la Biblia acerca de los orígenes?

Para mí, la Biblia es un libro fiable, es la palabra de Dios y creo que se puede confiar en ella. Es algo que he experimentado en mi propia vida. En primer lugar, la Biblia ha demostrado ser fiable en su contenido histórico. Podemos comprobarlo históricamente. La historia registrada en la Biblia se puede verificar mediante la arqueología y los registros históricos, no solo del pueblo hebreo sino también por medio de los registros históricos de otros pueblos de aquella época. También están las profecías. Las profecías escritas y compiladas en la Biblia han demostrado ser fiables y se han cumplido. Profecías sobre Jesús, sobre diferentes reinos y diferentes personas del pasado, y también profecías sobre el presente. Por ejemplo, el libro de Daniel registra profecías sobre los sucesivos reinos de la tierra. Eso, años antes de que dichos reinos existieran. Y esos reinos se sucedieron, uno tras otro. Histórica y proféticamente, la Biblia ha demostrado ser fiable. Pero creo que lo más importante es mi propia experiencia con las Escrituras. En las Escrituras, en la Biblia, hay muchas promesas de Dios, y yo mismo he experimentado esas promesas. 

Y he visto que Dios es fiable, que puedo confiar en él. Él no solo cumple sus promesas en la historia sino también en mi vida. Así que si esas promesas que encontré en el Antiguo Testamento, en el libro de Salmos y Proverbios, en las profecías de Daniel, en Jeremías y también en el Nuevo Testamento; si confío en esas promesas y profecías porque he visto que se han cumplido, eso me lleva a creer que el libro del Génesis también es cierto, así como el Éxodo y el Apocalipsis, que habla sobre el presente y el futuro. Para mí estas tres cosas, las profecías, la historia y las promesas de Dios, son lo más importante. Y añadiría también una cuarta, que es la vida de Jesús. La vida de Jesús es un ejemplo. Nadie ha sido como Él y las cosas que dijo y la forma en que vivió me hablan de un Dios fiable en el que puedo confiar.

3. ¿Qué ha aprendido sobre Dios en su campo de trabajo?

Bueno, Dios tiene sus propios métodos de actuación en la naturaleza de los cuales no sabemos casi nada. Somos finitos, limitados, y lo que podemos hacer es estudiar las rocas, por ejemplo, o los organismos vivos, e intentar inferir cómo hizo Dios las cosas en el pasado y en el presente. Como científico, el estudio de la naturaleza y especialmente de las rocas y los fósiles me parece emocionante, porque puedo estudiar a las criaturas que Dios creó y que ahora están fosilizadas; están petrificadas porque un proceso del pasado hizo que murieran y se convirtieran en fósiles. Veo diseño, veo un propósito, veo poder en la forma de actuar de Dios. También veo complejidad, cuando estudio la naturaleza, las rocas, por ejemplo, veo que hay una dimensión en la naturaleza que va mucho más allá de lo que puedo entender en función de mi limitado conocimiento y basándome en lo que puedo observar que sucede en la actualidad en entornos modernos. Una y otra vez, veo eso al estudiar las rocas, que las cosas tenían que ser diferentes en el pasado, y eso hizo posible la existencia de estas rocas con los fósiles que contienen. Esto me habla de algo más poderoso y más allá de mi comprensión, de que Dios tuvo que intervenir de una manera de la que probablemente no entendería más que una pequeña parte. Pero es suficiente para mantenerme entusiasmado y buscando mejores respuestas, más conocimiento y una mejor comprensión de la naturaleza, de las rocas y de Dios mismo.

4. Si ha trabajado alguna vez en un entorno laico, cuéntenos cómo vivió su fe en la Biblia y cómo fue su relación con sus compañeros no creyentes.

Como investigador, realizo trabajos de campo e investigación en geología y paleontología, y a menudo trabajo con investigadores que creen en la Biblia y con otros muchos que no, y algunos son ateos, no creen en Dios, en la existencia de Dios. Yo trabajo bien con todos. Algunos científicos no creyentes no quieren trabajar con científicos cristianos, pero a otros le parece bien, no tienen ningún problema y yo tampoco tengo ningún problema con ellos. Trato de vivir mi fe tal como lo hago en cualquier otro ámbito o en cualquier otra situación. E investigo como cualquier otro científico, utilizo los mismos métodos que el resto, en el campo y en el laboratorio, las mismas técnicas de observación, de medición, de muestreo. Utilizo el mismo criterio. Estudio escenarios, rocas y fósiles similares a los que estudian otros científicos, y ven que soy un científico normal, que puedo tener conversaciones y preguntas similares a las suyas. Entonces se dan cuenta de que pueden confiar en lo que hago porque uso sus mismos métodos. Al mismo tiempo, yo hago preguntas que a veces a ellos no se les ocurren, preguntas que derivan de mi contexto y cosmovisión bíblicos, relacionadas con el tiempo, los procesos, etc. A menudo eso resulta enriquecedor para ambos. Para ambos, para ellos y para mí, porque yo tiendo a pensar como un científico convencional con una cosmovisión evolucionista de largas edades, pero también como una persona que cree en la Biblia y aporta una cosmovisión diferente. Por lo tanto, algunos científicos creen que es enriquecedor y que le proporciona al equipo más opciones en las que pensar y respuestas alternativas que de otro modo no se considerarían. En ese sentido, algunos de mis colegas valoran muy positivamente el hecho de trabajar conmigo y con otros científicos cristianos. Y yo también encuentro muy enriquecedor el trabajar con ellos.

Hay un segundo efecto derivado de la forma en que los cristianos vivimos nuestra vida. Porque el evangelio y la vida de Jesús marcan una diferencia en nosotros. Y los otros científicos o estudiantes se dan cuenta de que, especialmente cuando salimos al campo, algunas cosas las hacemos de manera diferente. Esas cosas nos hacen especiales y ellos se dan cuenta de que pueden confiar en nosotros, pueden trabajar con nosotros porque de alguna manera, tendemos a reflejar lo que aprendimos de Jesús y eso siempre es bueno. No puedes hacer nada malo si haces lo que Jesús hacía. Y creo que eso es muy importante cuando investigamos en geología, en paleontología y en otros campos.

 5. ¿Existieron realmente los dinosaurios? ¿Qué pruebas tenemos?

¿Son reales los dinosaurios? Por supuesto, hemos encontrado muchos esqueletos, esqueletos fósiles, y también hemos encontrado montones de huellas. Yo mismo investigo sobre huellas de dinosaurios. Y también hemos encontrado huevos de dinosaurio. ¿Cómo sabemos que son de dinosaurios y no de otros animales? Bueno, cuando comparamos los esqueletos y las huellas con otros fósiles que conocemos, de otros reptiles o de mamíferos, no concluimos que sean del mismo tipo, con la misma textura, de la misma categoría, por lo que los científicos tenemos que pensar en otra categoría de animales que encaje con esos esqueletos y esas huellas, y los llamamos dinosaurios.

6. ¿Creó Dios a los dinosaurios?

Bien. Si Dios no los hizo, entonces, solo se me ocurren dos posibilidades. O los dinosaurios evolucionaron a partir de otros animales que vivieron antes que ellos, o fueron el resultado de algún tipo de experimento. ¿Pero quién podría haber estado experimentando con los animales para crear dinosaurios? Así que probablemente, Dios creó a los dinosaurios en el sexto día de la creación. Igual que creó a otros animales en ese día, animales terrestres, quizás Dios creó también a los dinosaurios. Y algunas de las especies cambiaron con el tiempo, igual que otras especies de animales terrestres también cambiaron a causa de la caída, del pecado, y algunos dinosaurios se convirtieron en carnívoros. Esa es una posibilidad. Algunas personas creen que los dinosaurios son el resultado de experimentos, experimentos genéticos o de hibridación realizados por los antediluvianos. ¿Cómo podríamos saberlo?

No tenemos pruebas, pruebas científicas, no tenemos evidencia científica de nada de eso. Así que sugiero que no lo convirtamos en un dogma, en un artículo de fe o en una cuestión científica, porque es una idea que realmente no podemos comprobar usando la ciencia.

7. ¿Porqué Dios no permitió a los dinosaurios subir al arca? ¿O sí que lo hizo?

No sabemos si los dinosaurios entraron en el arca o no, la Biblia no dice si entraron o no. Y la ciencia tampoco lo revela. Si lo hubieran hecho, deberían haber sobrevivido al menos durante algún tiempo después del Diluvio, y tampoco tenemos evidencia de ello. Y si no entraron en el arca, entonces perecieron y se extinguieron a causa del diluvio. Pero no tenemos evidencias claras por parte de la ciencia, y definitivamente, tampoco por parte de la Biblia. Es un tema que merece más estudio e investigación. 

8. ¿Cuánto tiempo cuesta que un animal se fosilice?

Los paleontólogos saben que para que se forme un fósil se deben cumplir tres condiciones. Una es la posesión de partes duras como conchas, huesos, dientes, madera, por ejemplo. Aunque también se han encontrado partes blandas fosilizadas, son extremadamente raras. La segunda condición es un enterramiento rápido. Una capa de sedimentos, como vemos aquí, enterrando los esqueletos, conchas, madera, etc., y conservándolos, enterramiento rápido. Y la tercera condición es que el enterramiento, el sedimento, debe tener las condiciones geoquímicas adecuadas. De lo contrario el material orgánico se descompondrá dentro del sedimento. Si se cumplen esas tres condiciones, la fosilización puede ocurrir muy rápidamente. Hay algunos estudios que demuestran que la fosilización puede ocurrir en cuestión de unos minutos a unos meses o en unos pocos años. Hay ejemplos de peces fósiles, por ejemplo, que se cree que se fosilizaron pocos minutos después de morir. Esto es extraordinario, es muy rápido. ¿Por qué? Porque la descomposición del material orgánico ocurre rápido, extremadamente rápido, y si no se produce enseguida un enterramiento en un sedimento apropiado para la fosilización el organismo será destruido o devorado, eliminado. De modo que la fosilización no es un proceso lento. Puede ser muy, muy, muy rápido.

9. ¿Es cierto que los fósiles son una evidencia de la evolución? 

Los fósiles no son necesariamente evidencias de la evolución. Son evidencias de la vida en el pasado. Algunas de estas formas de vida eran diferentes al compararlas con lo que vemos en los ambientes modernos, en la actualidad. Otras son similares, muy similares, y algunas incluso casi idénticas, los mismos tipos. Pero no necesariamente afirman o apoyan la evolución. De hecho, el registro fósil es un gran problema para la evolución. ¿Por qué? De acuerdo con la teoría darwiniana de la evolución, esperaríamos encontrar cambios graduales en animales y plantas a lo largo de millones de años, y esos cambios, los cambios graduales intermedios, deberían estar registrados en las rocas. Bueno, eso no es exactamente lo que encontramos en las rocas sedimentarias. Los diferentes tipos de fósiles aparecen repentinamente, de forma abrupta en las diferentes capas, no gradualmente. Y eso es lo opuesto a lo que esperamos según la teoría de la evolución. De modo que los fósiles son la prueba de que en el pasado existieron formas de vida diferentes y similares a las actuales, pero no necesariamente de que evolucionaron.

Raúl Esperante es investigador sénior del Geoscience Research Institute y tiene un doctorado en Paleontología por la Universidad de Loma Linda. Sus proyectos de investigación incluyen el estudio de ballenas fósiles en Perú y el estudio de dinosaurios en diferentes partes del mundo.

Un material producido por HopeMedia España (https://hopemedia.es/), con la financiación del Faith and Science Council y la colaboración del Geoscience Research Institute GRI (https://www.grisda.org/).

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