La Iglesia Adventista Rumana de Castellón celebra un momento histórico en la construcción de su nuevo templo adventista de Castellón. Es fruto del esfuerzo de la congregación y del apoyo de donantes e instituciones. El martes 20 de octubre de 2026, a las 12:00 horas, tuvo lugar en la avenida de Villarreal, 48, un acto especialmente significativo para la comunidad: la colocación simbólica del primer pilar de la estructura de su futuro templo.
El encuentro reunió a miembros de la congregación, representantes institucionales, arquitectos, responsables de la construcción y dirigentes de la Unión Adventista Española. La jornada estuvo marcada por la gratitud, la ilusión y la confianza en Dios.
El pastor local, Sergiu Eduard Gavril, dio la bienvenida a los asistentes. Agradeció la presencia de las autoridades y de todas las personas que contribuyen al desarrollo de este importante proyecto.
Entre los invitados destacó Bogdan Stănescu, cónsul general de Rumanía en Valencia. También asistieron dos personas vinculadas al Ayuntamiento de Castellón, tres arquitectos del proyecto y el jefe del equipo de constructores, cuya labor es fundamental para el avance de los trabajos.
EL RECONOCIMIENTO DEL CONSULADO GENERAL DE RUMANÍA
El cónsul general destacó la importancia de este acontecimiento para la comunidad rumana de Castellón de la Plana. En su mensaje público expresó:
«Hoy, 20 de octubre de 2026, he tenido la alegría de participar en un momento importante para la comunidad rumana de Castellón de la Plana: la colocación de la primera piedra para la construcción de la Iglesia Adventista Rumana en Castellón de la Plana».
Además, subrayó el respaldo institucional que recibe esta iniciativa:
«La realización de este proyecto cuenta con el apoyo del Gobierno de Rumanía, a través del Departamento para los Rumanos en el Extranjero (DRP)».
El cónsul también agradeció al Ayuntamiento de Castellón de la Plana su apoyo y su colaboración. Reafirmó la importancia de las iniciativas que preservan la identidad espiritual, cultural y comunitaria de los rumanos residentes en el extranjero. Subrayó, igualmente, el valor de la cooperación entre las instituciones rumanas, las autoridades españolas y la comunidad rumana. Concluyó felicitando a la comunidad y deseando mucho éxito en la realización del proyecto.
UN PROYECTO CONSTRUIDO CON ESFUERZO Y GENEROSIDAD
La construcción de este nuevo templo es el resultado de un importante esfuerzo colectivo. La implicación y el compromiso de la iglesia local, junto con la generosidad de varios donantes, han sido fundamentales para hacer avanzar esta iniciativa.
A ello se suma el respaldo de la Unión Adventista Española. Su contribución ha facilitado las garantías necesarias para que el proyecto pueda seguir adelante.
Esta colaboración entre la congregación, los donantes y las instituciones refleja cómo la unión de esfuerzos puede hacer realidad proyectos de gran envergadura. Para una comunidad local, suponen un importante desafío.
UN COMIENZO BAJO LA BENDICIÓN DE DIOS
En representación de la administración de la Unión Adventista Española participaron Livia Ivascu, tesorera adjunta, y el pastor Richard Ruszuly, secretario ministerial. Ambos trasladaron los saludos de la Unión a todos los presentes.



En sus intervenciones destacaron la importancia de comenzar cada proyecto buscando la dirección y la bendición de Dios. Sin embargo, también señalaron la necesidad de mantener el compromiso, la responsabilidad y la perseverancia hasta su completa finalización.
Uno de los momentos más significativos de la jornada llegó cuando los participantes se acercaron al primer pilar metálico. Apretaron simbólicamente los tornillos de su base. Fue un gesto sencillo, pero lleno de significado: representó el compromiso compartido de seguir construyendo juntos.
También estuvo presente el hermano José Manuel Esperante, implicado en la parte técnica de la construcción, junto con los profesionales responsables de la obra y el equipo de constructores. Su trabajo y su dedicación son una parte esencial de este proyecto.
En medio de este ambiente de celebración, el pastor Richard Ruszuly entonó el himno «Eterna roca es mi Jesús». Lo hizo como una primicia de los muchos cantos de alabanza que, con la ayuda de Dios, se elevarán en ese lugar. Fue una manera especial de recordar que, más allá de los materiales y las estructuras, el verdadero fundamento de la iglesia es Jesucristo.
Según las previsiones compartidas durante el encuentro, la estructura principal del edificio podría quedar levantada en los siguientes diez días. Así comenzaría un nuevo avance en la construcción.
La jornada concluyó con un almuerzo de confraternización en las instalaciones de la iglesia actual, en la calle Lepanto, 21. Allí los asistentes compartieron un tiempo de cercanía y gratitud.
Para la comunidad adventista de Castellón, el futuro templo adventista de Castellón representa mucho más que un edificio. Es un proyecto de fe, fruto del sacrificio, la generosidad y el trabajo de muchas personas. Con él desean ofrecer a la ciudad un espacio de adoración, esperanza, encuentro y servicio. Como recuerda el Salmo 127:1: «Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican».
Hoy se levanta un primer pilar. Con la bendición de Dios y el compromiso de todos, esperamos que pronto se levante también un nuevo hogar espiritual desde el que seguir compartiendo el Evangelio en Castellón.
Richard Ruszuly Asociación Ministerial — Unión Adventista Española






