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Del 9 al 12 de octubre, la histórica y monumental ciudad de Toledo acogió el Encuentro Nacional de Singles Adventistas de España, bajo el lema «Os he llamado amigos» (Juan 15:15). Durante cuatro días inolvidables, asistentes de distintos puntos del país compartimos momentos de fe, reflexión espiritual y cultura. Pero, sobre todo, vivimos una auténtica convivencia fraterna.

UN PROGRAMA EQUILIBRADO ENTRE FE Y CRECIMIENTO PERSONAL

El encuentro comenzó el viernes 9 con una calurosa bienvenida y un tiempo de rompehielos. Esta dinámica rompió la frialdad inicial e integró rápidamente a todos los participantes. Después, la primera velada dio paso al tema inicial sobre el valor y la identidad. Así fijó el tono de calidez y reflexión que caracterizó a todo el evento.

A lo largo del fin de semana, disfrutamos de ponencias y talleres enriquecedores:

  • Crecimiento personal y autoconsideración: abordamos herramientas sobre el cuidado personal, la amabilidad con uno mismo, la aceptación de nuestras imperfecciones («humanidad común») y la atención plena (mindfulness). Recordamos así la importancia de tratarnos con el mismo amor y compasión que ofrecemos a los demás.
  • Propósito y misión: reflexionamos sobre cómo encontrar aprobación y sentido a través del servicio y del propósito divino en nuestra vida cotidiana.
  • Relaciones interpersonales: conversamos abiertamente sobre la importancia de las primeras impresiones, la empatía y la construcción de vínculos sanos e intencionales.

HISTORIA, CULTURA Y GRANDES VIVENCIAS

Toledo nos ofreció el marco idóneo para estrechar lazos mientras descubríamos sus rincones:

  • Visita al Parque Puy du Fou: vivimos una jornada fascinante. Los espectáculos de época y el gran despliegue nocturno nos transportaron a través de la historia.
  • Paseos por la ciudad de las Tres Culturas: recorrimos las empedradas calles toledanas, la emblemática Plaza de Zocodover y sus miradores panorámicos. Disfrutamos así del rico patrimonio histórico y monumental.
  • Momentos de convivencia informal: el viaje en carretera compartiendo coche, los trayectos grupales, las comidas comunitarias y los paseos nocturnos crearon el ambiente perfecto. Allí nacieron la risa, la conversación franca y nuevas amistades profundas.

MÁS QUE UN EVENTO, UNA RED DE APOYO Y AMISTAD

Este encuentro nacional reafirmó que la vida cristiana se vive mejor en compañía. Regresamos a nuestros hogares con la maleta llena de recuerdos y el corazón reconfortado. Además, volvimos con la certeza de que pertenecemos a una comunidad unida que camina junta, conectando, compartiendo y creciendo.

¡Nos vemos en la próxima actividad de Singles Adventistas de España!

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