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El departamento de Secundaria del CEAS decide ponerse en contacto con el movimiento CovidMakers para unirse al esfuerzo de un grupo muy numeroso y aportar su granito de arena a este proyecto.

El espíritu altruista de muchas personas se está notando en estos momentos de crisis sanitaria. El movimiento Covidmakers surge espontáneamente de la iniciativa desinteresada de personas con acceso a impresoras 3D. Después de un inicio muy valiente, pero sin demasiada organización, deciden empezar a organizarse por regiones. La zona de Sagunto está soportada por la sección de Valencia Norte, y con ella colabora también nuestra ONG ADRA Camp de Morvedre.

El proceso completo consta de varias etapas:

  • Producción de una parte de la visera en impresoras 3D. Después de estar impresas, se desinfectan y ya están preparadas para el próximo paso.
  • Recogida del material 3D. Una persona pasa a recoger el material en casa de los “makers” y lo lleva para el siguiente grupo.
  • Producto final. En esta fase se le acopla un plástico transparente resistente y una goma elástica en el soporte impreso en 3D. Se vuelven a desinfectar las viseras y están listas para la fase final.
  • Entrega en mano a los destinarios finales. Se recogen las viseras completas y desinfectadas y se entregan en mano a los colectivos necesitados: sanitarios, policía, residencias de mayores, establecimientos penitenciarios, etc. Las viseras se entregan en mano a cada usuario final, de esta forma se asegura que llegan a su destinatario.

Esto es una forma muy resumida de explicar un proceso que lleva unas pocas semanas funcionando, pero es una forma injusta de transmitir la realidad. Detrás de estas pocas líneas explicativas hay muchas horas de trabajo; muchas personas que algunas veces no nos imaginamos. Siento no poder expresar con las palabras exactas el trabajo de cada grupo para valorar, en su correcta medida, lo que se está haciendo.

CV19_CV_CampDeMorvedre en Telegram

El grupo CV19_CV_CampDeMorvedre de Telegram aglutina a las personas que están dedicadas a fabricar la estructura con la impresora 3D. Hay más de 70 miembros a fecha de principios de abril, no puedo contar los mensajes que hay en este grupo. Es peor que el grupo de mis alumnos de 1º de la ESO, que tienen más de 500 mensajes de WhatsApp todos los días, pero obviamente los mensajes no son como los de mis alumnos.

Este mundillo de impresoras 3D es más complicado de lo que parece. Tantos parámetros que no sabes muy bien qué hacer para que salgan bien las cosas. Acabo de imprimir un lote de 17 viseras y me han salido todas bien y a la primera. Cada impresión tarda unas cuatro horas de trabajo. Cuando acaba de imprimir se dibuja una sonrisa cómplice en tu cara que dice: “lo he conseguido, soy un crack”. Pero todo pasa, y esa sonrisa se acaba cuando el filamento se empieza a enrollar, o cuando no se adhiere al cristal que está en la base y que se llama “cama”, mira por dónde, ese era el sitio donde tenía que estar. Al final no sabes si abandonar… Vas al grupo de “sabios 3D” y miras que no eres el único (eso de “mal de muchos, consuelo de tontos” es verdad, te lo garantizo). Hasta que encuentras en mensaje de un “maker” que dice que es mejor que te acuestes y vuelvas al día siguiente.

La cama de la impresora es de cristal. Se supone que esto es altamente técnico, me río de “altamente técnico”. La verdad es que he visto fotos de impresoras 3D con la cama hecha de un cristal de un cuadro pulverizada con laca de pelo. Ya sabes, cuando la cama de tu impresora ya no funciona hay que buscarse la vida y hasta que llegue la de Amazon, que no sabes cuándo será, no puedes estar parado porque hay gente que las necesita.

Bueno, hay muchas cosas interesantes, como otro grupo de “súper makers” que se dedica a fabricar piezas para respiradores. Estos requieren más exactitud en las medidas por la aplicación que tienen.

Algunos mensajes que van por el grupo son del estilo de “acabo de decir que tengo un lote de 10 viseras impresas y han tardado 10 minutos en venir a buscarlas, olé para la organización, Dan (nombre en clave del responsable de la zona Norte de Valencia), eres un crack.

ADRA Camp de Morvedre las recoge y las lleva

El equipo que las recoge y las lleva, tampoco se queda corto con el trabajo. ADRA, la ONG de la iglesia Adventista, del Camp de Morvedre ha asumido este reto. Su grupo de WhatsApp está que arde. El Google Maps de la zona creo que tiene menos información que estos voluntarios. Usan sus vehículos personales para hacer desplazamientos, algunas veces no tan cortos. Llevan filamentos para los “makers” de las impresoras 3D, recogen viseras, llevan material adicional a los grupos que están confeccionando la “visera definitiva”… El otro día le paró la Guardia Civil a un voluntario que iba con la furgoneta de ADRA y le dijo: “A usted le paro para agradecerles, en nombre de todos, por la labor que están haciendo”. Me imagino la sonrisa de este voluntario en su cara. Creo que este tipo de mensajes son los que te hacen sentir “pagado” por el esfuerzo.

El proceso acaba con la entrega en mano a los destinatarios finales. Creo que ya os imagináis las palabras de estos “héroes” cuando reciben estas viseras. Son palabras de gratitud por el trabajo y por la calidad del servicio.

Nos sentimos agradecimos por la oportunidad que han dado al departamento de Secundaria del CEAS en participar de estos momentos que no tienen precio. Nos sentimos agradecidos por todos estos voluntarios y por las empresas que han donado material. Nos sentimos agradecidos por los “héroes” de carne y hueso a los que ayudamos, por esos mensajes que alegran nuestro corazón, pero, principalmente, por la motivación que Dios ha puesto en cada voluntario, un “espíritu altruista” y conocedor de las necesidades de los demás.

Gracias a todos. Sois unos “superhéroes” de verdad.

Autor: Rubén Rodríguez, responsable TIC – Secundaria del Colegio Adventista de Sagunto.

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Revista Adventista de España