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Lección 5 para el 31 de octubre de 2026: REVELACIÓN E INSPIRACIÓN.

Apocalipsis 1:1-2 contiene un ejemplo de cómo Dios nos revela su mensaje a través del profeta:

  1. En primer lugar, Dios revela su mensaje a Jesús.
  2. Después, Jesús revela el mensaje a un ángel.
  3. A continuación, el ángel revela el mensaje a Juan, el profeta.
  4. Por último, Juan refleja por escrito el mensaje recibido.

Sin embargo, esta no es la única forma en la que Dios se ha revelado a los profetas, ni la única forma en la que el mensaje divino fue transmitido a través de ellos. Por eso, estudiaremos las diversas formas en las que Dios se reveló a los profetas y los inspiró.

A. REVELACIÓN E INSPIRACIÓN

Revelación general y especial

  • Por un lado, Pablo dice que “no tienen excusa” aquellos que niegan la existencia de Dios, pues la naturaleza revela “las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad” (Ro. 1:20; Sal. 19:1).
  • Por ejemplo, la forma en la que Dios previó la entrada del pecado podemos verla en el poder regenerador que Él implementó en los seres vivos. Cuando nos herimos, entran en acción mecanismos que cierran la herida y regeneran el tejido. ¡Y esos mecanismos ya estaban allí antes de que se produjese la herida!
  • Por otro lado, la naturaleza, desde la caída de Adán y Eva, también tiene secuelas del pecado (depredación, terremotos…).
  • Por esta razón, Dios ha usado métodos más directos para darse a conocer: la revelación especial a través de los profetas y de Jesucristo, tal como ha quedado registrada en la Biblia, la Palabra de Dios (Heb. 1:1-2).

El proceso de la inspiración

  • Durante siglos, las obras y los mensajes de Dios se transmitieron oralmente. Finalmente, Dios inspiró a Moisés para que reflejase estos hechos y dichos por escrito.
  • A partir de ese momento, los mensajes que Dios quiso preservar fueron escritos por personas “inspiradas”, es decir, dirigidas por el Espíritu Santo (2P. 1:21). Por eso, la Biblia es un libro único, que contiene con integridad la revelación divina.
  • Entonces, ¿cómo fue este proceso de inspiración?
  1. En primer lugar, a través de visiones y sueños (Nm. 12:6).
  2. Además, a través de experiencias personales (1Jn. 1:3).
  3. Asimismo, a través de investigación histórica (Lc. 1:3).
  4. Por último, a través de impresiones divinas (2P. 1:21).

B. TIPOS DE COMUNICACIÓN PROFÉTICA

Mensajes orales

  • Dios ha hablado directamente a los hombres en cuatro ocasiones:
  1. Primero, a Adán y a Eva (Gn. 2:16-17).
  2. Después, al dar los 10 mandamientos (Dt. 4:12).
  3. Más tarde, en el bautismo de Jesús (Mt. 3:17).
  4. Finalmente, en la transfiguración (Mr. 9:7).
  • Por su parte, los profetas han transmitido oralmente las palabras recibidas de Dios, indicando claramente: “Así ha dicho Jehová” (Jue. 6:8). Sin embargo, esos mensajes –como en el caso de Noé– no siempre han quedado registrados por escrito.
  • De hecho, de muchos profetas solo conocemos sus palabras por lo que otros escribieron. Aun así, tuvieron la misma autoridad que aquellos que dejaron escritos sus mensajes. Entre ellos tenemos a Natán, Elías, Eliseo y Juan el Bautista.

Mensajes escritos

  • Entonces, ¿cuáles eran algunas de las razones por las que Dios decidió dejar por escrito su mensaje?
  1. En primer lugar, para recordar los hechos (Éx. 17:14).
  2. Además, para instruirnos (Ecl. 12:10).
  3. Asimismo, para invitarnos al arrepentimiento (Jer. 36:2-3).
  4. También, para darnos ejemplos a imitar o rechazar (1Co. 10:11).
  5. Por último, para que conozcamos el futuro (Ap. 1:19).
  • En la Biblia, los profetas expresaron sus propias reacciones humanas, así como las de otras personas. Por eso, contiene poesías, relatos históricos y sermones escritos. A veces incluye, además, citas de autores no bíblicos o decretos de reyes paganos.

Sin embargo, no existen dentro de la Biblia grados de inspiración. No importa si registran sermones, hechos o profecías: toda ella fue inspirada por Dios y nos transmite con fidelidad sus mensajes a lo largo del tiempo (2Tim. 3:16-17).

Representaciones, símbolos y parábolas

Representaciones:

  1. Oseas 1:2-9. Por ejemplo, Dios le ordenó a Oseas que se casase con una mujer adúltera para representar la infidelidad de Israel.
  2. 1º de Reyes 20:37-42. Asimismo, un profeta pide a otro que le golpee y se finge herido en la batalla para reprender el pecado de Acab.
  3. Jeremías 13:1-11. Además, por orden de Dios, Jeremías compró un cinto y lo ocultó. Después Dios le pidió que volviese a por él para mostrar el estado moral de Jerusalén.

Símbolos:

  1. Éxodo 25:8. En primer lugar, los sacerdotes, el santuario y sus servicios son símbolos para explicar con detalle el Plan de la Redención.
  2. Apocalipsis 13:2. Por otro lado, Daniel y Apocalipsis usan símbolos (como bestias, cuernos…) para representar realidades históricas.
  3. Juan 15:1. Asimismo, Jesús usó símbolos para explicar su propia misión, como la luz, la vid, el buen pastor…

Parábolas:

  1. Isaías 5:1-7. Por un lado, los profetas usaron parábolas para llamar al pueblo a reflexionar sobre su situación espiritual.
  2. Mateo 13:34-35. Por otro lado, Jesús usó abundantemente las parábolas para enseñar verdades espirituales.

PARA MEDITAR

“La Escritura presenta la verdad con tal sencillez y con una adaptación tan perfecta a las necesidades y los anhelos del corazón humano, que ha asombrado y encantado a los espíritus más cultivados, al mismo tiempo que capacita al más humilde e incauto para discernir el camino de la salvación. […] Así queda el plan de la redención expuesto delante de nosotros de modo que toda alma pueda ver los pasos que debe dar a fin de arrepentirse para con Dios y tener fe en nuestro Señor Jesucristo y salvarse de la manera señalada por Dios. […] Cuanto más escudriña éste la Biblia, tanto más se profundiza su convicción de que es la Palabra del Dios vivo, y la razón humana se postra ante la majestad de la revelación divina”.

Elena G. White (El camino a Cristo, p. 107).

ANEXO: REVELACIÓN E INSPIRACIÓN EN ELENA G. WHITE

Elena G. White fue inspirada divinamente. Sus escritos, su vida y su ministerio son los de una verdadera profeta. De hecho, ella poseía la misma inspiración que los profetas de la Biblia, aunque nunca consideró que sus escritos fueran iguales a los de las Escrituras. Por eso, siempre consideró la Biblia como la revelación autoritativa e infalible de Dios.

Además, reconocía que el proceso de inspiración implicaba una interacción entre lo divino y lo humano. Dios comunicaba sus mensajes, pero luego el profeta transmitía la instrucción divina con sus propias palabras. Así, entendía la inspiración divina de los pensamientos humanos como una unión entre la revelación divina y la experiencia humana.

Asimismo, señaló que no todas las experiencias y comunicaciones humanas que ella transmitió fueron inspiradas. Por eso, es importante tener en cuenta esta distinción al leer sus escritos y experiencias, especialmente su correspondencia y sus diarios.

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