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«No creo que una iglesia que adore a ese nivel pueda ser efectiva en los tiempos que nos toca enfrentar, y en compartir el mensaje que tenemos que promover», expresó.

«Regreso al altar: una revolución de adentro hacia afuera»

En la presentación, titulada «Regreso al altar: una revolución de adentro hacia afuera», Esmond atribuyó la falta general de espiritualidad personal a la creciente presencia de la tecnología y los medios sociales, y al efecto que las plataformas de medios sociales tienen para moldear las mentes cristianas, en particular las de los jóvenes.

«¡Pero no tiene que ver tan solo con los jóvenes! Todos nosotros hemos sido afectados», instó. «¿Cómo puede adorar esta mente a Dios? Es difícil; es muy duro».

Dwain Esmond, director asociado del Patrimonio Elena G. White, comparte una presentación especial en el Concilio Anual de este año el próximo 13 de abril de 2022, en el que desafió a los líderes y a los miembros de la iglesia para que vayan “de regreso al altar” y desarrollen sus vidas espirituales internas, para que puedan estar mejor equipados para la misión. [Fotografía por cortesía de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día]

El mal uso de las aplicaciones nos hace daño

En referencia a múltiples estudios sobre los efectos de los medios sociales y el tiempo pasado en la pantalla sobre el bienestar físico y mental, Esmond compartió de qué manera el mal uso de estas aplicaciones daña nuestra capacidad de concentración, incrementa los sentimientos de soledad y estrés, y puede llevar a la depresión, la ansiedad, los trastornos de la imagen corporal, patrones de sueño no saludables, déficits de memoria y, en último término, la adicción en general. «Nuestros cerebros no fueron hechos para ser bañados constantemente en dopamina. Eso cambia los circuitos de nuestra mente», advirtió.

Según las investigaciones presentadas, la persona promedio dedica dos horas y 27 minutos de su vida diaria a las aplicaciones de medios sociales, lo que constituyó en promedio el 50,1 por ciento del uso general del teléfono por parte de un individuo. Y si bien los medios sociales han abierto oportunidades de compartir el evangelio en el mundo, el señor Esmond cree que no es suficiente para justificar su uso actual

«Les debemos el empleo correcto de la tecnología»

«Sé lo que es liderar el ministerio en los medios sociales. He visto cómo se hace; yo también lo he hecho. Pero no estoy seguro de que hacer ministerio y bendecir a las personas por ese medio sea suficiente. Creo que les debemos más que tan solo conexión y contenido», expresó. «Les debemos el empleo correcto de la tecnología. No solamente les debemos un llamado para que vengan a Jesús, sino que les debemos orientación de cómo estar exclusivamente con él».

Aunque las aplicaciones de medios sociales pueden dañar nuestra mente y consumir nuestro tiempo y atención, Esmond destacó de qué manera pasar tiempo con Dios puede revertir esto. «En la adoración, veo el antídoto del altar. A pesar los medios sociales pueden perjudicar nuestra capacidad de concentrarnos y enfocarnos, la adoración calma la mente y la capacita para enfocarse. Aunque puede que nos sintamos solos por más que tengamos mil o dos mil amigos en línea, la adoración disminuye la soledad mediante la comunión con Dios y los demás. Gracias a Dios por la neuroplasticidad, que nos permite ser cambiados a imagen de Dios. Ese patrón general de adicción puede ser detenido —en parte— mediante nuestra conexión con Dios».

Hagamos algo al respecto: El comienzo de una revolución

En lugar de tan solo presentar una advertencia a los líderes y a los miembros de iglesia, el señor Esmond, con el sólido apoyo de los departamentos de ministerios de la Asociación General, está tomando medidas, con el audaz objetivo de ver que el setenta por ciento de los adventistas participen en la adoración diaria antes de que pasen cinco años.

«Creo que Dios nos facultará para que comencemos la revolución desde adentro, para que podamos hacer la obra afuera», expresó. «Deberíamos comenzar un impulso de fuego en la iglesia que empuje a las personas a los altares, y las envíe a llevar a cabo la tarea, facultados para ello».

En su presentación, Esmond analizó la posibilidad de establecer un plan de temas sobre culto familiar para los miembros de iglesia, un plan de estudios de medios sociales que se enseñe en las instituciones educativas, además de recursos de medios y videos y noches organizadas de adoración. «Creo que también necesitamos una adaptación de El hogar cristiano y Conducción del niño [de Elena G. White] para sacar provecho de esos maravillosos principios reaplicándolos para los padres del siglo XXI», añadió.

“I Will Go”

Esmond formula sus ideas dentro de los indicadores claves de desempeño (ICD) especificados en el plan estratégico “I Will Go” para 2020-2025. De manera específica, se mencionó:

  • Crecimiento espiritual ICD 5.1: Incremento significativo del número de miembros de iglesia que oran, estudian la Biblia, usan las Guías de Estudio de la Biblia para la Escuela Sabática, leen los escritos de Elena G. White y participan en otras devociones personales.
  • Crecimiento spiritual KPI 7.3: Uso ético y responsable de las plataformas de medios por parte de los estudiantes.

Aunque aún no se han implementado planes concretos, una pequeña comisión está preparando una estrategia en tiempo para el Concilio Anual 2022 (6-12 de octubre), delineando de qué manera este mensaje de priorizar los tiempos de devoción personal y familiar en los medios sociales será llevado al cuerpo de la iglesia global. Para el señor Esmond, la prioridad central de la iniciativa tiene dos propósitos: dar prioridad a la adoración personal y familiar, y enseñar sobre los medios.

«Necesitamos «enseñar» a adorar otra vez: cómo pasar momentos significativos y enriquecedores con Dios y los beneficios de esos momentos […]. Asimismo, tenemos que enseñar sobre los medios y una buena «higiene digital». Los miembros tienen que mostrarse sensibles a los efectos de la tecnología y los medios cuando estos son consumidos de maneras no saludables, y tienen que saber cuáles son las mejores prácticas para salvaguardar su bienestar mental y espiritual», expresó.

Apoyo de diversos departamentos de la Asociación General

La iniciativa «Regreso al altar» cuenta con el apoyo y la promoción de diversos departamentos de la Asociación General. «Realmente quiero expresar mi aprecio a Ted Wilson por su apoyo», reconoció Esmond. «También debo mencionar a Willie y Elaine Oliver (directores de Ministerios de Familia de la Asociación General), que conocen la pasión de mi corazón. Y a otros que se han comunicado conmigo para darme tremendas perspectivas y orientación. En la multitud de consejeros, hay sabiduría».

En la conclusión de su presentación, Esmond compartió una instantánea de la vida de Cristo que aparece en Marcos 1:35-39, en el que Jesús acababa de regresar de adorar con su Padre. Sus discípulos le dijeron: «¡Todos están buscándote!», pero en lugar de ceder a sus pedidos, dijo: «Vayamos a otro lado…».

Al reflexionar en esto, Esmond compartió esta perspectiva: «Jesús tomó esa decisión en la adoración. Es la única manera de saber adónde deberíamos movernos. Nuestro plan estratégico para la iglesia mundial es «I Will Go». Amados, tenemos que ir. Pero no creo que podamos ir hasta después de que hayamos ido a Dios».

[1] https://documents.adventistarchives.org/Resources/Global%20Church%20Membership%20Survey%20Meta-Analysis%20Report/GCMSMetaAnalysis%20Report_2019-08-19.pdf

Autora: Maryellen Hacko, de ANN. Traducción de Marcos Paseggi
Imagen: Foto de Luis Villasmil en Unsplash

 

PUBLICACIÓN ORIGINAL: Nueva iniciativa enfrentará la adicción a los medios sociales e incrementará las devociones personales y familiares

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