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La iglesia adventista en España expresa su gran tristeza por el fallecimiento de este querido pastor y llora con su familia, especialmente con su esposa e hija, por la separación temporal. Permanecemos unidos en la esperanza de la resurrección. 

La iglesia agradece los años de servicio, dedicación y cariño con los que este querido pastor desarrolló su labor en el cuidado y atención de las almas. 

Roberto era alegre, dispuesto, trabajador, servicial, amigo de sus amigos, esposo, padre, hijo… 

“Todas las iglesias por las que pasó le recordarán con cariño, y la familia pastoral le echará de menos. Como iglesia, somos conscientes de que vivimos en tiempos difíciles, y que hemos de afrontar los ataques del enemigo. Pero confiamos en Dios, porque Suya es la victoria” -aseveraba Óscar López, presidente de la Iglesia Adventista del Séptimo Día-. 

Esto no es un adios, querido Roberto, es un hasta pronto. Porque como cristianos sabemos que, muy pronto, Jesús volverá en las nubes de los cielos y nos llevará con Él para darnos una vida nueva, donde ya no habrá dolor, ni tristeza. Solamente gozo al lado del Señor. Esa es nuestra esperanza. 

¡Hasta pronto, Roberto!

Iglesia Adventista del Séptimo Día en España.

 

Revista Adventista de España