El pasado 25 de septiembre, con motivo del Día Mundial del Farmacéutico, el departamento de Ministerio Personal llevó a cabo un proyecto misionero tan ambicioso como inspirador: reconocer y agradecer personalmente la labor de los profesionales de la salud en cada farmacia de Zaragoza y sus alrededores.
UNIDAD Y COLABORACIÓN DE TODA LA HERMANDAD
El éxito y la viabilidad de este gran desafío fue el resultado directo de la colaboración estrecha y unida de todas las iglesias adventistas de Zaragoza. Cada congregación se volcó por completo con el proyecto, uniendo fuerzas de manera ejemplar, bien aportando libros, bien a través de voluntarios. Gracias a esta generosa respuesta conjunta, el reto de alcanzar las 350 oficinas de farmacia censadas en la capital aragonesa y sus municipios colindantes se convirtió en una hermosa realidad.
UN DETALLE CON PROPÓSITO
Con mucho esmero, se prepararon bolsas de papel personalizadas para cada establecimiento. Cada una de ellas lucía una dedicatoria cargada de gratitud:
«Celebrando el Día Mundial del Farmacéutico, vuestra dedicación y cuidado sanan. Gracias,»
En su interior, los profesionales de la salud encontraron un obsequio diseñado para el contacto espiritual y comunitario: una tarjeta de visita con las direcciones de las diferentes iglesias adventistas de la zona, junto a un ejemplar del libro El Ministerio de Curación. Al tratarse de un libro centrado en la salud integral y el bienestar físico y espiritual, resultó el presente idóneo para estos profesionales del sector sanitario, conectando directamente con su vocación diaria.


EL MOTOR DE LA MISIÓN: MÁS DE 100 VOLUNTARIOS EN ACCIÓN
Para organizar la logística en un territorio tan extenso, el mapa se dividió minuciosamente por zonas de reparto. El verdadero motor de la jornada fue la movilización de más de 100 voluntarios que salieron a las calles con entusiasmo. Las entregas se realizaron de forma estrictamente personal, permitiendo a los miembros de iglesia dar las gracias de viva voz a cada farmacéutico por su constante cuidado y servicio diario a la sociedad.
SORPRESA, SATISFACCIÓN Y GRATITUD
En su gran mayoría, los profesionales recibieron a los equipos con sorpresa, profunda satisfacción y palabras de sincero agradecimiento. Para muchos de ellos, descubrir que una comunidad de fe se acordaba de su labor y se acercaba exclusivamente para bendecirles y darles las gracias supuso un testimonio impactante y refrescante.
Esta campaña no solo ha sembrado 350 semillas de literatura y esperanza en la provincia, sino que ha demostrado el poder de una iglesia unida bajo un mismo propósito: mezclarse con el prójimo, mostrar simpatía y testificar con el método de Cristo en el corazón de la comunidad.
Mª del Pilar Ortega Carrión Corresponsal de la Revista Adventista de Zaragoza-Torrero


