AYC26 VALENCIA: UNA GENERACIÓN CREADA PARA MUCHO MÁS







Cerca de 3.500 jóvenes de más de 50 países se reunieron para adorar, profundizar en su fe y descubrir el propósito para el que Dios los ha creado.
Del 4 al 8 de agosto de 2026, AYC26 Valencia reunió en Feria Valencia a estos jóvenes en el Congreso Europeo de Jóvenes Adventistas, una de las mayores convocatorias juveniles de la Iglesia Adventista en Europa. Los participantes procedían principalmente de la División Transeuropea y la División Intereuropea, además de muchos otros países de todo el mundo.
Los pabellones se llenaron de colores, banderas, idiomas y expresiones culturales diferentes. Jóvenes de más de 50 países compartieron una misma necesidad: conocer más profundamente a Cristo y encontrar en él la identidad, la certeza y la esperanza que el mundo no puede ofrecer.
El lema del congreso, Made for More —«Creados para más»—, recorrió toda la programación. El mensaje se desarrolló alrededor de tres grandes conceptos: pertenecer, creer y llegar a ser. No se trataba solamente de asistir a un gran evento, sino de descubrir que en Cristo tenemos un lugar, una identidad y una misión.
UN MENSAJE CENTRADO EN JESÚS










Las intervenciones del pastor Damian Chandler y de la pastora y profesora Ivana Mendez condujeron a los jóvenes hacia una experiencia más profunda con Dios y su Palabra.
Damian Chandler presentó la gracia de un Dios que nos recibe, nos busca y continúa llamándonos incluso cuando nos sentimos lejos de Él. Sus mensajes recordaron que el pecado encuentra su respuesta definitiva en Cristo y que nunca es demasiado tarde para aceptar la invitación de Jesús.
Por su parte, Ivana Mendez profundizó en el significado bíblico de pertenecer, creer y vivir conforme al propósito de Dios. Sus enseñanzas mostraron que hemos sido creados para mucho más que sobrevivir, alcanzar éxitos personales o cumplir las expectativas de la sociedad. Hemos sido llamados a confiar en Dios, permitir que el Espíritu Santo transforme nuestra vida y convertirnos en una expresión visible del amor que el mundo necesita.
Las plenarias, los momentos de oración, la alabanza y los espacios de reflexión fueron preparados para facilitar un encuentro personal con Jesús. La programación incluyó también actividades deportivas y artísticas, convivencia, visitas a Valencia y una exposición de las naciones que celebró la diversidad cultural de la Iglesia.
RESPUESTAS PARA LAS NECESIDADES DE LOS JÓVENES
El congreso ofreció numerosos talleres sobre fe, misión, liderazgo, discipulado, ciencia, relaciones personales y otros asuntos relevantes para la juventud actual. Entre los temas que despertaron mayor interés destacaron los relacionados con las relaciones afectivas, la pareja y la sexualidad.
Uno de los espacios más concurridos fue la grabación en directo del pódcast Made for More, con Kari Clewett, psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas. La participación de los jóvenes evidenció la necesidad de que la Iglesia continúe creando espacios seguros, bíblicos y especializados donde puedan expresar sus dudas y recibir herramientas para construir relaciones sanas y vivir una sexualidad responsable dentro del proyecto de Dios para el matrimonio.
ESPAÑA: PARTICIPACIÓN Y SERVICIO





La delegación española estuvo formada por casi 300 participantes. Para muchos, el congreso fue una oportunidad de ampliar su visión de la Iglesia, establecer amistades y comprobar que forman parte de una comunidad mundial unida por la fe en Jesús.
A ellos se sumaron casi 100 jóvenes españoles que sirvieron como voluntarios y miembros del equipo de control interno. Fue emocionante contemplar a este auténtico ejército de jóvenes trabajando con responsabilidad, cariño y pasión. Su labor en acogida, logística, orientación, seguridad y atención a los participantes resultó fundamental para el desarrollo del congreso.
Queremos agradecer a todo el equipo español y a cada persona que asumió una responsabilidad. Muchas de sus tareas no fueron visibles desde el escenario, pero su entrega hizo posible atender adecuadamente a miles de participantes.
También reconocemos especialmente el trabajo de Noemí Durán y Sara Pérez en el diseño y la ejecución del programa de inauguración. La presentación cautivó al público y concluyó con una escena significativa: cada bandera dejó de representar únicamente a un país para simbolizar al pueblo de Dios, llamado a anunciar el evangelio eterno a «toda nación, tribu, lengua y pueblo».
Nuestro agradecimiento se extiende al pastor Jonatan Bosqued, director de Jóvenes de la División Intereuropea; al pastor Marcel Ghioalda, director de Jóvenes de la División Transeuropea; y a los directores de jóvenes de las Uniones. Su liderazgo y capacidad de coordinación hicieron posible esta gran convocatoria.
VEINTE VIDAS ENTREGADAS A JESÚS


El momento culminante llegó con la ceremonia bautismal, en la que alrededor de 20 jóvenes entregaron públicamente sus vidas a Jesús. Cada entrada en el agua representó una historia, una respuesta al llamado del Espíritu Santo y el comienzo de una nueva vida como discípulo de Cristo.
La alegría, las lágrimas, los abrazos y las oraciones convirtieron aquella celebración en una imagen difícil de olvidar. Muchos otros jóvenes expresaron también su deseo de prepararse para el bautismo y celebrarlo próximamente en sus iglesias locales. Así, la influencia espiritual de AYC26 continuará dando fruto en numerosas congregaciones.
Participar en una experiencia de estas dimensiones requiere una importante inversión económica. Por ello, agradecemos especialmente a toda la delegación española por creer en esta convocatoria y desplazarse hasta Valencia. Gracias por participar, servir, adorar, compartir y permitir que Dios actuara durante estos días.
AYC26 Valencia terminó, pero su llamado continúa. Regresamos a nuestras iglesias y ciudades con la certeza de que hemos sido creados para mucho más: pertenecer a la familia de Dios, creer en sus promesas, ser transformados por su Espíritu y compartir el amor de Jesús. La próxima cita será en 2030, en Polonia. Hasta entonces, permanece el desafío de vivir cada día como la generación que Dios ha creado para más.


