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La Unión Adventista Española reúne a líderes de las iglesias locales en un encuentro nacional de ancianos dedicado al cuidado pastoral, la misión, el liderazgo espiritual y el trabajo en equipo.

Pr. Richard Ruszuly
Secretario Ministerial de la Unión Adventista Española

El domingo 11 de octubre de 2026, más de 200 ancianos de iglesia, procedentes de diferentes puntos de la geografía española, participaron en un encuentro nacional de ancianos organizado por la Asociación Ministerial de la Unión Adventista Española. La jornada, celebrada en modalidad online, constituyó una valiosa oportunidad para fortalecer el liderazgo espiritual de nuestras congregaciones, compartir experiencias y renovar el compromiso con el cuidado de la iglesia y el cumplimiento de la misión.

Durante tres horas, los participantes pudieron profundizar en seis áreas fundamentales del ministerio del anciano, mediante presentaciones bíblicas, orientaciones prácticas y espacios para preguntas.

Más allá de los conocimientos compartidos, el encuentro quiso transmitir una convicción esencial: el anciano de iglesia no es simplemente alguien que ocupa un cargo, sino una persona llamada por Dios para cuidar, acompañar y servir a su pueblo.

UN LIDERAZGO QUE CONSTRUYE PUENTES

La jornada comenzó con una reflexión espiritual a cargo del pastor Ventsislav Panayotov, secretario ministerial de la División Intereuropea, cuya participación fue especialmente apreciada. Su mensaje, centrado en la imagen de los puentes, invitó a los ancianos a comprender su ministerio como una oportunidad para conectar personas, restaurar relaciones y acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles.

Así como un puente existe para unir dos lugares separados, el liderazgo cristiano está llamado a acercar a las personas, facilitar encuentros y ayudar a quienes necesitan experimentar la presencia y el amor de Dios.

El pastor Panayotov recordó que no siempre podemos ofrecer respuestas a todas las dificultades, pero sí podemos ofrecer nuestra presencia, nuestra escucha y nuestro acompañamiento. Una reflexión especialmente significativa para quienes ejercen un ministerio tan cercano a la vida cotidiana de nuestras congregaciones.

LA IDENTIDAD BÍBLICA DEL ANCIANO

La primera ponencia, presentada por quien suscribe estas líneas, abordó la identidad bíblica del anciano, recordando que antes de preguntarnos qué debe hacer un anciano, necesitamos comprender quién es y para qué ha sido llamado.

A partir de diferentes pasajes del Antiguo y del Nuevo Testamento, especialmente Hechos 20:28, se destacó que el anciano es un líder espiritual reconocido por la comunidad, llamado a cuidar del pueblo de Dios, cultivar su propia relación con Cristo y ejercer un liderazgo basado en el ejemplo.

Se subrayó también que la iglesia no pertenece al anciano, al pastor ni al consejo de iglesia. La iglesia pertenece a Jesucristo, quien entregó su vida por cada uno de sus miembros. Por tanto, cuidar de una persona significa cuidar de alguien por quien Cristo murió.

EL CUIDADO PASTORAL: UNA IGLESIA CERCANA A LAS PERSONAS

El pastor Francisco José Camacho desarrolló el tema «El anciano y el cuidado pastoral de la iglesia», poniendo especial énfasis en la visitación.

Su presentación recordó que visitar no consiste simplemente en cumplir un programa, supervisar a los miembros o realizar una actividad institucional. Visitar significa entrar respetuosamente en la vida de otra persona, escuchar su historia, reconocer su dignidad y acompañarla en su caminar espiritual.

En una sociedad donde las relaciones humanas se vuelven cada vez más frágiles, la iglesia está llamada a recuperar el valor de la cercanía personal. Una llamada telefónica, una visita a un enfermo, una conversación con alguien desanimado o una oración compartida pueden convertirse en instrumentos extraordinarios de restauración espiritual.

UNA IGLESIA UNIDA PARA CUMPLIR LA MISIÓN

El pastor Gabriel Díaz presentó el tema «El anciano y la misión de la iglesia», relacionándolo con la visión evangelizadora de OneVoice27.

La ponencia destacó que evangelizar no consiste únicamente en organizar campañas o alcanzar decisiones bautismales, sino en formar verdaderos discípulos de Jesucristo. La misión incluye anunciar el evangelio, acompañar a las personas en su crecimiento espiritual, integrarlas en la comunidad y ayudarlas a descubrir sus dones para el servicio.

Se recordó que una iglesia verdaderamente misionera no trabaja mediante departamentos aislados, sino mediante ministerios coordinados que comparten una misma visión. En este proceso, los ancianos desempeñan un papel fundamental al movilizar, acompañar y animar a toda la congregación a participar activamente en la misión.

PREPARADOS PARA PARTICIPAR RESPONSABLEMENTE EN LA VIDA DE LA IGLESIA

Otro de los contenidos de la jornada estuvo dedicado a los procedimientos relacionados con la Asamblea General de la Unión Adventista Española. Olga Calonge explicó aspectos importantes del proceso de elección de delegados, los requisitos establecidos y los procedimientos que deben seguir las iglesias locales.

Esta formación adquirió especial relevancia ante la próxima Asamblea General de la Unión Adventista Española, recordando la importancia de actuar con transparencia, responsabilidad y fidelidad a los procedimientos establecidos por la iglesia.

El conocimiento de nuestra organización y de sus mecanismos de participación contribuye también a fortalecer la confianza y la unidad de las congregaciones.

RESOLVER CONFLICTOS CON EL ESPÍRITU DE CRISTO

El pastor Fabián Peñas abordó una de las dimensiones más sensibles del liderazgo: las relaciones humanas y la resolución de conflictos.

A partir de diferentes enseñanzas bíblicas, especialmente Mateo 18:15-17, se recordó que los conflictos deben abordarse con humildad, prudencia, escucha y espíritu de reconciliación. Ser pacificador no significa ignorar los problemas, sino afrontarlos de una manera que refleje el carácter de Jesús.

La presentación destacó la importancia de escuchar a todas las partes, evitar los juicios precipitados y procurar siempre la restauración de las relaciones. En una comunidad de fe formada por personas de diferentes generaciones, culturas y experiencias, el liderazgo espiritual debe contribuir a construir puentes de comprensión y no muros de separación.

ANCIANOS Y PASTORES: COLABORADORES EN UNA MISMA MISIÓN

La última ponencia estuvo a cargo del pastor Carlos Catalán, quien desarrolló el tema «El anciano y la colaboración con el pastor».

Su intervención destacó que el liderazgo de la iglesia no debe entenderse como una competencia de responsabilidades, sino como una mayordomía compartida. El pastor y los ancianos poseen funciones diferentes, pero complementarias. Mientras el pastor aporta su formación ministerial y una visión más amplia del distrito, los ancianos ofrecen continuidad, cercanía y un conocimiento profundo de la congregación local.

La colaboración saludable requiere confianza, comunicación, claridad en las responsabilidades y un compromiso compartido con el bienestar espiritual de la iglesia. Cuando pastores y ancianos trabajan unidos, la congregación recibe un cuidado más cercano y se multiplican las oportunidades para desarrollar nuevos líderes y fortalecer la misión.

FORMARNOS PARA SERVIR MEJOR

El encuentro concluyó con una evaluación de conocimientos relacionada con las seis ponencias, como una oportunidad para reforzar los principios compartidos durante la jornada.

Desde la Asociación Ministerial de la Unión Adventista Española queremos expresar nuestro profundo agradecimiento a los ponentes, al secretario ministerial de la División Intereuropea y a todos los ancianos que dedicaron parte de su domingo a seguir aprendiendo y preparándose para servir mejor.

La participación de más de 200 ancianos de diferentes lugares de España constituye un motivo de gratitud a Dios y una expresión del compromiso que existe en nuestras congregaciones con el liderazgo espiritual.

Somos conscientes de que muchos ancianos desarrollan este ministerio de manera voluntaria, compaginándolo con sus responsabilidades profesionales, familiares y personales. Su dedicación, sus oraciones, sus visitas, sus predicaciones y su acompañamiento representan una contribución extraordinaria a la vida de nuestra iglesia.

Por eso, desde la Asociación Ministerial deseamos seguir promoviendo espacios de formación, acompañamiento y crecimiento espiritual para quienes desempeñan esta importante responsabilidad.

Nuestra iglesia necesita ancianos que no solamente sepan dirigir reuniones, sino que sepan cuidar personas; que no solamente conozcan los procedimientos, sino que reflejen el carácter de Cristo; que no solamente ocupen una responsabilidad, sino que vivan una auténtica vocación de servicio.

Que el Señor bendiga a cada anciano y anciana de nuestras congregaciones, fortalezca su vida espiritual y renueve cada día su alegría de servir.

Porque, al final, el mayor reconocimiento de un líder cristiano no consiste en el cargo que ha ocupado, sino en las vidas que, por la gracia de Dios, ha podido acompañar y acercar a Jesucristo.

Asociación Ministerial
Unión Adventista Española
11 de octubre de 2026

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