El pasado sábado 21 de marzo vivimos un día muy especial en la iglesia adventista rumana de Elche Maranatha. Como cada sábado, nos reunimos para celebrar el día del Señor, pero en esta ocasión lo hicimos con un sentimiento aún más profundo de gratitud y alegría, alabando juntos a nuestro Creador y Salvador.
Desde el inicio del programa se pudo percibir un ambiente de reverencia y gozo. Los cantos elevaron nuestros corazones, las oraciones nos unieron como familia espiritual y la Palabra de Dios nos habló de manera clara y cercana. Cada participación fue una bendición y un recordatorio de cuánto necesitamos estos momentos de comunión.
Sin duda, uno de los momentos más significativos del día fue la ordenación al ministerio de anciano del hermano Ciprian Ilisie. Fue una ceremonia muy emotiva, vivida con solemnidad pero también con mucha alegría por parte de toda la iglesia.





Para esta ocasión tan especial contamos con la visita del pastor Felipe Pancorbo, quien tuvo a su cargo la dirección de la ceremonia. Junto a él participaron el pastor local, Laurentiu Druga, y los ancianos de la iglesia, Vasile Savanciuc y Aurel Purtan, quienes también acompañaron este importante momento con oración y palabras de ánimo.
A lo largo de la ceremonia, se nos recordó el valor del servicio dentro de la iglesia y la responsabilidad que todos compartimos en la misión. No solo fue un llamado para el nuevo anciano, sino también para cada uno de nosotros, a comprometernos más con Dios y con nuestros hermanos.
El mensaje central estuvo basado en el texto de 1 Pedro 5:2, que nos animó a cuidar unos de otros con amor, a servir con disposición sincera y a mantenernos firmes en la fe. Fue un llamado claro a fortalecer nuestra vida de oración, a cultivar la comunión y a no perder de vista la misión que el Señor nos ha confiado.
Sin duda, fue un sábado que quedará en el recuerdo de la iglesia, no solo por la ordenación, sino por el espíritu de unidad, apoyo mutuo y compromiso que se vivió entre todos. Damos gracias a Dios por sus bendiciones y seguimos adelante, confiando en que Él seguirá guiando a su iglesia.


