El departamento del Ministerio de la Mujer de la Iglesia Adventista de Marbella llevó a cabo un programa especial con motivo del Día de Énfasis del Ministerio de la Mujer. El sábado 20 de junio se desarrolló el sermón «¿Reina a toda costa o Princesa de Dios?» y el seminario «Dios te necesita». Al día siguiente, el domingo 21 de junio, tuvo lugar una mañana de mujeres bajo el título «Espacio Plenitud: El Arte de Cuidar lo que Dios Creó».
Este encuentro tuvo como propósito principal ofrecer un espacio de desconexión y ministración espiritual tanto para las miembros de la iglesia como para amigas invitadas, utilizando el cuidado personal como un puente para compartir el amor de Cristo.
UN ESPACIO DE CONFIANZA Y APRENDIZAJE
La jornada inició con dinámicas de integración y rompehielos que crearon un ambiente de confianza, alegría y camaradería entre las asistentes de todas las edades. Posteriormente, se desarrolló un taller práctico de cuidado de la piel (skin care), con la participación de una experta en el área de la belleza. Ella impartió valiosos consejos profesionales sobre la salud dermatológica, explicando qué tratamientos y productos benefician a cada persona según su tipo de piel.
Este espacio técnico y educativo permitió a las participantes compartir un tiempo de mimo y aprendizaje enfocado en el bienestar propio, sirviendo como el preámbulo perfecto para la parte central de la mañana: la reflexión espiritual.







LA PERLA ESPIRITUAL: TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO
Durante la «Perla Espiritual», se destacó la importancia de cuidarnos de forma integral, tanto por dentro como por fuera, recordando que somos el templo del Espíritu Santo. Así como el organismo necesita agua, buena alimentación, ejercicio físico y los ocho remedios naturales, también nuestro rostro requiere una atención especial. Mantener la piel limpia e hidratada es, en realidad, un sinónimo de salud y bienestar integral.
Inspiradas en Salmos 139:14, se recordó a las asistentes que fueron hechas maravillosamente por la mano del Creador. Por tanto, nos corresponde la bendecida responsabilidad de mantener en buen estado y de manera hermosa la creación que Dios ha depositado en nosotras.
Como recordatorio de este compromiso, cada asistente recibió un obsequio especial: una bolsita con crema de manos, suplementos para el cuidado de las uñas y una tarjeta con el lema:
«Manos cuidadas, corazón tranquilo»
El evento cerró con un tiempo de comunión y merienda fraternal, consolidando este programa como un poderoso testimonio de evangelismo relacional y amor cristiano en Marbella.


