UNA LUZ EN LA PRISIÓN
La parábola del Sembrador es posiblemente la más popular y conocida que Jesús relató durante su ministerio. Llevar el mensaje en todo lugar y momento que sea posible es la labor más importante que cada discípulo de Cristo está llamado a realizar. La tarea implica más allá que una ordenanza: un privilegio y responsabilidad de la que todo cristiano forma parte. Esto fue lo que entendió Adhemir Pérez Barca, cuyo ministerio carcelario adventista en España dejó una huella imborrable en cientos de vidas.
Durante más de ocho años de su estancia en el Centre Penitenciari Brians 2 en Barcelona, Adhemir sirvió a Jesús compartiendo el mensaje con cientos de internos que escucharon el evangelio de salvación gracias a su incansable labor.
EL ENCUENTRO CON EL EVANGELIO
Adhemir conoció el evangelio gracias a la constancia de Manuel Ruiz en el ministerio carcelario. Durante los últimos años, los hermanos que trabajan en dicho ministerio han organizado conciertos, charlas, campañas y visitas de manera consistente, llegando a reunir un grupo de hasta 40 internos que asistían regularmente cada sábado por la tarde para escuchar y estudiar el mensaje de salvación, siempre con la ayuda y el trabajo misionero de Adhemir desde dentro del penal.
LIBERTAD, BAUTISMO Y NUEVA VIDA
Cuando ya estuvo en libertad, fue bautizado conforme a su deseo en la Iglesia Adventista de Sants el 28 de julio de 2024 por el pastor Samuel Freitez Ferreira. Desde entonces siguió colaborando activamente en la predicación del evangelio con aún más fervor que en los años anteriores, esperando cumplir los dos años reglamentarios de libertad para poder solicitar sus antecedentes e incorporarse como voluntario al ministerio carcelario.
«Me otorgó un nuevo sentido de pertenencia y perdón que no había sentido jamás.»
— Adhemir Pérez Barca, el día de su bautismo
DESCANSANDO EN CRISTO
No le fue posible cumplir ese sueño de volver al penal como voluntario. Adhemir descansó en Cristo el 6 de abril de 2026 —a causa de un cáncer terminal, a los 67 años de edad— aferrado a la promesa de la segunda venida de Jesús y a la resurrección de los justos, donde espera encontrarse con su Salvador.
En la última visita al hospital, realizada el 22 de marzo de 2026 en compañía de algunos hermanos y hermanas de la IASD Sants, pudimos sentir la paz y serenidad que surge en medio de la tempestad en aquel que sabe en quién ha creído, y que es poderoso para guardar su propósito hasta aquel día.
UN LEGADO QUE CONTINÚA
Gracias a su legado, Yuri Bacilio —otro interno de Brians 2— se unió a las filas del bautismo de la mano del pastor Richard Ruszuly en la iglesia de Tallers-Barcelona, donde asiste como miembro activo en la actualidad.
El ministerio carcelario adventista en España sigue funcionando en el Centre Penitenciari Brians 2 de la mano de los hermanos Manuel, Eliezer, Jaime, Alex, Edison y Rubén, todos los sábados de 17:00 a 19:00 h. Se espera además añadir un nuevo proyecto en los módulos de enfermería y Salud Mental, para seguir llevando las palabras de amor de Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos.
Como la semilla de la parábola que cae en buena tierra, la vida de Adhemir dio fruto que permanece. Su historia es un recordatorio de que el evangelio no conoce muros, y de que cada sembrador fiel deja una cosecha que otros recogerán.
Pr. Samuel Freitez Ferreira


