Actualidad Adventista

In memoriam: Purita Bellido

La pastora Purita Bellido fue, además, preceptora, profesora del Seminario de Madrid y responsable de iglesias. Dedicó su vida al Señor, y a la iglesia, hasta su último aliento.

La pastora Purita Bellido fue, además, preceptora, profesora del Seminario de Madrid y responsable de iglesias. Dedicó su vida al Señor, y a la iglesia, hasta su último aliento.

Durmió en el Señor la pastora Purificación Bellido Terraza, el pasado día 6 de octubre en Cardedeu. Había cumplido 102 años de edad. 

En su Biblia de estudio, trabajo y reflexión dejó escrito: “Cuando muera, quiero que esta Biblia sea entregada a Rosa Mari Salvador”, seguida de una dedicatoria. Ella, su sobrina, expuso las vivencias más significativas de tan dilatada vida de amor, testimonio y servicio.

Fue asistente pastoral, en tiempos muy difíciles para el ministerio evangélico. Era “sencilla y firme en sus convicciones y en su expresión” (pastor José Antonio Ortiz). Ese servicio la mantuvo también en sus últimos años de vida siendo residente en Maranatha durante trece años, que fueron “de testimonio en Cardedeu y oración bien expresada con el vocabulario adecuado (…) Fue una mujer bienaventurada que murió en la gracia de Dios, a quien había servido en la iglesia (…), consagrada a su ministerio pastoral (pastor Carlos Puyol)

Servicio religioso de honra fúnebre en memoria de Purita Bellido

Fue en la iglesia de Zaragoza Torrero donde se reunieron su familia y amigos zaragozanos como testimonio de honra a su memoria, gratitud, amor fraterno y esperanza de la resurrección; expresado a su querida familia: Rosa Mari Salvador y su esposo Carlos Puyol, quienes con el pastor José Antonio Ortiz,  oficiaron la ceremonia.

“Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.” (Ap. 14:13)

2 Timoteo 4:7-8 «He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida».

Gracias a Dios por sus promesas de vida eterna, por la vida de Purita y por el buen recuerdo que ella deja entre todos.

Biografía

Había nacido en Ainzón (Zaragoza), un pequeño pueblo situado en las faldas del Moncayo, el 24 de Marzo de 1917. En ese lugar, su padre Severo Bellido, era el sastre de la comarca y su madre, Antonia Terraza, ejercía de comadrona. Allí conocieron el mensaje adventista de parte de Pedro Sanz, cuando Purita tenía apenas tres años. Debido a la intolerancia católica en aquel medio rural, vivieron las verdades del evangelio casi en secreto en el ambiente familiar.

Expedientada por no asistir a misa

A los quince años, Purita se trasladó a Huesca con el propósito de hacerse maestra de primera enseñanza, ejerciendo como tal en diversos pueblos de Huesca y Lérida, pero debido a que se negaba a ir a la misa, fue expedientada y expulsada del cuerpo docente.

Volvió a su pueblo natal y sus padres le aconsejaron que estudiara enfermería y comadrona en Zaragoza, residiendo en casa de sus tíos Josefina y Miguel Salvador que estaban estudiando la Palabra de Dios con el pastor Isaías González, a quien visitó en la cárcel.

Purita siempre dijo que el principal motivo de su conversión y vocación fueron las palabras que aquel pastor le dirigió “entre rejas”, encerrado por defender su fe. El 4 de noviembre de 1944, junto con sus padres y su tía Josefina, fue bautizada por el pastor Isidro Aguilar en el río Huerva de la capital aragonesa.

Ingreso en el Seminario adventista y comienzo de su ministerio

Animada por el pastor Aguilar, ingresó en el Seminario adventista de Madrid, llamado discretamente “Academia Excélsior” y se graduó en 1948 junto con María Hernández, Luis Bueno y Nicolás Pamplona.

Comienza su ministerio en Bilbao en el mismo año, sólo por unos meses. De 1948-1952 es destinada a Coruña abriendo obra en Vigo y Ferrol y a pesar de la oposición de las autoridades, varias almas fueron añadidas a la iglesia, entre ellas la numerosa familia Gullón que emigraron poco después a Argentina, estudiando para pastores la mayoría de sus hijos.

Vuelve a Bilbao de 1952 hasta 1955 contándose entre los veintiún nuevos conversos, la familia Alonso y Vítory Vázquez a quien había adoctrinado en su primera estancia. Desde Bilbao, visitaba cada primer sábado de mes a Patro y Ángel en Calahorra y, sin saberlo ella al principio, escuchaban sus estudios a través de un tabique de su casa, Pascual Soret y Carmen, su esposa, que terminaron por unirse al grupo.

Preceptora, profesora del Seminario de Madrid y responsable de iglesias

De 1955 a 1958, fue preceptora y profesora en el Seminario de Madrid cerrado por las autoridades gubernativas. Trasladada a Barcelona trabajó dos años con el pastor Luis Bueno, falleciendo en este tiempo su madre, la hermana Antonio Terraza. Fue responsable de la iglesia de Alcoy de 1960 a 1963, reuniéndose los hermanos eventualmente en su casa, debido a las interferencias constantes de la policía, pero los frutos de su misterio seguían adelante por la gracia y bendición del Todopoderoso.

En 1963, debido a la delicada salud de su padre, que falleció dos años después, fue trasladada a Zaragoza, hasta 1982 que se jubiló, ante los hombres -decía ella-, porque siguió predicando, llevando su clase de Escuela Sabática y dando estudios bíblicos.

Traslado a Maranatha

A los 86 años dio su último sermón en la iglesia de Torrero. El 12 de diciembre de 2007 ingresó en la Residencia Maranatha, donde vivió feliz y agradecida por el cariño de todos, hasta el 6 de octubre de 2019 en que falleció a los ciento dos años.

Hoy, podemos decir: “Gracias Purita por tu ministerio. Eres bienaventurada porque dormiste en el Señor segura y confiada de que tus obras de servicio a la Iglesia y cooperación con el Señor “contigo siguen” (Apoc. 14:13).

Autores: Joan Carretero, corresponsal de la Revista Adventista en Zaragoza Torrero y Carlos Puyol, pastor jubilado de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España.

0