«Un cristiano con los brazos cruzados no encaja con un Dios que vivió para servir y murió con los brazos abiertos para servir».
El pasado 9 de mayo se llevó a cabo en las iglesias de la Unión Adventista Española el Día de Impacto nacional, una jornada especial en la que las congregaciones de todo el país se movilizaron con un mismo propósito: compartir esperanza, fe y actos de bondad con la comunidad.






Durante este día, jóvenes, niños y adultos participaron activamente en la distribución del libro misionero La Ciencia de la Bondad, alcanzando la entrega de más de 35.000 ejemplares en diferentes ciudades y localidades del país. Sin embargo, el impacto no se limitó únicamente a la entrega de literatura. Las iglesias asumieron el desafío de transformar el mensaje del libro en acciones concretas de amor y servicio.
BONDAD EN ACCIÓN: MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS
A lo largo de la jornada, se realizaron visitas a residencias de mayores y hospitales. Asimismo, se compartieron alimentos con personas necesitadas y se desarrollaron diversos actos solidarios. Todo ello reflejó el compromiso de la iglesia con el bienestar de la sociedad.










Cada gesto, por pequeño que pareciera, buscó transmitir esperanza y compasión a quienes más lo necesitaban. Por eso, este día nos recuerda que la misión va más allá de un evento anual. Como iglesia, deseamos motivar a cada congregación a mantener este espíritu de servicio de forma constante. En definitiva, se trata de integrar la bondad y el compromiso social como parte del estilo de vida cristiano.
EL LLAMADO DE JESÚS
Las palabras de Jesús en Mateo 25:31 en adelante nos invitan a reconocer a Cristo en las necesidades de quienes nos rodean:
«Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber…» (Mateo 25:35)
Así pues, ese es el llamado que inspira a la iglesia a continuar sirviendo con amor, empatía y dedicación cada día del año.










UNA INVITACIÓN ABIERTA
Por todo ello, agradecemos a todas las iglesias que se sumaron a esta iniciativa misionera. Al mismo tiempo, invitamos a las demás congregaciones a realizar este impacto en su comunidad en algún otro momento del año.
«El secreto de nuestro éxito en la obra de Dios se hallará en el trabajo armonioso de nuestro pueblo. Debe haber acción concentrada… Debemos avanzar juntos para vencer obstáculos y dificultades, hombro con hombro, y corazón con corazón». — The Review and Herald, 2 de diciembre de 1890


