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El pasado 29 de mayo de 2021 se celebró el Día de Impacto Nacional, con una excelente acogida por parte tanto de los hermanos, como de las personas que recibieron el ibro escogido para repartir: Esperanza para un mundo en crisis, del pastor Mark Finley.

Nuestras publicaciones están sembrando ahora la simiente del evangelio, y son instrumentos para llevar a Cristo a tantas personas como la palabra predicada. Iglesias enteras han sido levantadas como resultado de su circulación. (R&H 10 de junio de 1880).

Damos gracias a Dios porque, a pesar de la pandemia y los impedimentos que ésta ha generado, hemos podido realizar el Día de Impacto del año 2021 en muchas de nuestras iglesias. Hemos contado con una participación de 107 de las 161 congregaciones que con las que cuenta a día de hoy la UAE (111 iglesias y 50 grupos organizados), esto equivale a un 66,45% de todas nuestras iglesias, más de la mitad.

Emotiva la participación de las Iglesias

Fue emocionante participar de esta actividad y ver como las personas que recibían el libro, lo hacían con gratitud y con la expectativa de encontrar alguna respuesta a sus necesidades.

También es motivador ver la alegría, la disposición, la creatividad, la unidad, el fervor, la ilusión y la oración que acompañaba a los diferentes grupos que se hicieron para el reparto del libro. Muchos ya estaban deseosos de hacer algo así. ¡Sigamos, no paremos!

Stock agotado

Las iglesia realizaron un pedido de más de 60.0000 libros de “Esperanza para un mundo en crisis” a tal punto que nuestro stock se agotó y algunas se quedaron sin poder adquirir este valioso material. Sabemos que algunas iglesias por motivos de seguridad sanitaria lo harán en otra fecha de forma que será para ellos y para la comunidad.

Crucemos la puerta y conectemos con nuestra comunidad

Como Pablo, deseamos que la luz del evangelio llegue a todos, “Pero ¿cómo invocarán en quien no han creído? Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Cómo oirán si no hay nadie que les predique? ¿Y cómo predicarán si no son enviados?…” Para que nuestro mundo pueda oír y creer en el evangelio de salvación, debemos ser enviados a predicar a compartir con ellos las buenas nuevas, es necesario cruzar la puerta de nuestra iglesia, y salir y llevar las buenas nuevas. (Rom 10: 14-15).

Formas creativas de compartir

Hemos visto como la pandemia nos a ayudado a reinventarnos y esta vez los libros se enviaron por correo a amigos y familiares; se entregaron en los buzones de los edificios donde vivimos; se usaron las redes sociales para ofrecerlo; otros lo ofrecieron en su perfil de WhatsApp; algunos lo envolvieron y entregaron como un regalo; e incluso se ha llevado a las bibliotecas. Formas creativas para compartir.

Bien hecho siervo fiel

A veces, al entregar un libro, no vemos fruto ni esperanza de él, pero la promesa es que “…Dios cuida de su verdad y llegará el tiempo cuando estos libros serán buscados y leídos” 2JT, 532. Pero para ellos hoy debemos entregarlos, debemos hacerlos circular “como las hojas de otoño” y entonces un día el Rey te dirá: “Bien, buen siervo y fiel; sobre lo poco has sido fiel, en lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor” Mat 25:23. Pero esta bienvenida no fue para el que pensó hacerlo, para el que dio un “me gusta” a una publicación, ni para el que compartió dicha publicación sino para el que hizo la labor.

Un llamado

Te animo para que en tu iglesia se pueda crear el ministerio de reparto de publicaciones (folletos, revistas, libros). Haz una invitación a todo aquel que tiene este don, involúcralos y cuenta tu testimonio en la iglesia. El tiempo es corto y la mies es mucha.

Autor: Gabriel Díaz, responsable de los ministerios de Evangelismo, Escuela Sabática, Ministerio Personal y Misión Global de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España. 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

2 comentarios

  • David Diaz dice:

    La única forma de ser un misionero para Cristo.
    Es anhelar, querer y desear. Ser un colaborador suyo. Compartiendo su amor con todo el que nos rodea.

    • Esther Azón. Revista Adventista dice:

      Así es. Necesitamos llevar ese amor a la práctica y compartir el Evangelio con los demás. Muchas gracias por tu comentario, David.

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