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El costo del descanso – Lección 4 del 3º trimestre de 2021 – ESCUELA SABÁTICA VIVA

¡Disfruta de la lección El costo del descanso! Compártela con tus amistades y comenta. Te invitamos a tener una experiencia más allá del sábado, convirtiendo tu unidad de acción en una Iglesia Hogar. Sobre todo que la Biblia, la oración intercesora, la fraternidad y la testificación, se conviertan en tu estilo de vida. Así experimentarás un poder renovador en la iglesia y en el cumplimiento de tu misión.

Además, no te pierdas ningún capítulo de Escuela Sabática Viva. Recuerda que los tienes todos en: https://revista.adventista.es/media/escuela/

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Para memorizar

“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí” (Sal. 51:10).

Muchos se desesperan por encontrar un poco de paz y tranquilidad. También están dispuestos a pagar por ello. En muchas grandes ciudades hay habitaciones sin Internet, que se pueden alquilar por

hora. Las reglas son estrictas: nada de ruidos, nada de visitas. La gente está dispuesta a pagar para poder sentarse tranquila y simplemente pensar, o dormirse una siesta. Hay cápsulas para dormir que se pueden alquilar en los aeropuertos, y los auriculares con reducción de ruido son artículos ha- bituales. Incluso hay capuchas de tela o protectores de privacidad plegables que se pueden comprar para colocarse sobre la cabeza y el torso, para un descanso rápido en el lugar de trabajo.

El verdadero descanso también tiene un costo. Si bien a los especialistas en trucos de autoayuda les gustaría hacernos creer que podemos deter- minar nuestro destino y que el descanso es solo una cuestión de decisión y planificación, no obstante, cuando lo consideramos honestamente, nos damos cuenta de nuestra incapacidad de darle verdadero descanso a nuestro corazón. Agustín de Hipona (siglos IV-V d.C.), uno de los llamados “padres de la iglesia”, lo expresó de manera sucinta en sus famosas Confesiones (Libro 1), al considerar la gracia de Dios: “Nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti”.

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