DEL ENCUENTRO AL PODER
Querida iglesia:
Dios nos creó con un propósito eterno: vivir para su gloria, cumplir su misión y experimentar una vida llena de sentido. No fuimos llamados a una fe superficial, sino a una relación viva, diaria y transformadora con él.
Hoy, más que nunca, necesitamos volver al centro de nuestra fe: el encuentro personal con Dios. Porque no hay transformación sin comunión, no hay poder sin permanencia, y no hay discipulado sin una entrega diaria.
Por eso nace este movimiento espiritual: Del encuentro al Poder. Durante estos 40 días no solo iniciaremos un programa, sino un camino.
- De la rutina a la intimidad con Dios.
- Del conocimiento a la experiencia con el Espíritu Santo.
- De una fe pasiva a una vida activa en misión.
Dios tiene un plan para nuestra vida. Cada mañana es una oportunidad de renovación, de salvación y de poder. Cuando decidimos buscarle primero, él transforma nuestro corazón y dirige nuestros pasos.
Iglesia, hermano, hermana, este es el momento. Es tiempo de despertar, de volver a Dios con todo el corazón y de vivir una fe real. Que cada familia, cada joven y cada miembro diga: «Yo quiero vivir esta experiencia». Porque cuando una iglesia busca a Dios unida, Dios hace cosas extraordinarias.
Al iniciar estos 40 días comenzamos un camino que puede cambiarlo todo: del encuentro… al Poder. Él está a la puerta, ábrele; lo demás vendrá por añadidura.


