ALENZA CELEBRA UN CONCIERTO SOLIDARIO POR VENEZUELA Y COLOMBIA
La Iglesia Adventista de Alenza, en Madrid, celebró el sábado 26 de septiembre de 2026 el concierto solidario por Venezuela y Colombia, titulado «Unidos por Venezuela y Colombia». El departamento local de ADRA lo organizó con la colaboración del Ministerio de Música de Alenza. Así, el encuentro reunió a coros, agrupaciones e intérpretes con el propósito de recaudar fondos para la labor de ADRA en ambos países.
Un concierto puede comenzar con una canción, pero este comenzó con una razón para reunirse. La comunidad de Alenza quiso dedicar la tarde del sábado a Venezuela y Colombia. Además, ofreció a quienes asistieron una forma de colaborar con la labor de ADRA.
La música ocupó buena parte del programa. También hubo intervenciones que explicaron el sentido de la iniciativa y acercaron a los presentes al trabajo de la entidad.
Alberto Roa e Israel López dieron la bienvenida a los asistentes. Antes de comenzar las actuaciones, el pastor Gabriel Villarreal habló sobre la labor que ADRA desarrolla en Venezuela y Colombia. Su intervención permitió situar el propósito de la recaudación y acercar a los asistentes al trabajo al que se quieren destinar los fondos.
CORO GÓSPEL ALENZA
El Coro Góspel Alenza se encargó de la primera parte musical. El grupo interpretó «Amén» y «This Little Light of Mine», dos canciones con las que compartió su manera de expresar la fe a través de las voces. En ese espacio también intervino Vianka Ramos, quien interpretó «Salmo 147».
El coro cuenta con más de cinco años de trayectoria y ha realizado más de treinta presentaciones. Wellington Ferreira y Vianka Ramos estuvieron en sus comienzos y han acompañado un proyecto que reúne distintas voces en torno a la música cristiana. Por eso, su participación permitió que un grupo de la propia iglesia formara parte de una iniciativa impulsada también desde Alenza.
UN TESTIMONIO ESPECIAL
El programa incluyó el testimonio de Gabriel Perera, quien compartió su experiencia personal sobre lo vivido en Venezuela. Además, participó con una primera interpretación musical y, más adelante, cantó a dúo con Yenifer Cordero.
ACORDE UNO
A continuación, actuó Acorde Uno. Esta agrupación adventista, formada actualmente por once integrantes, interpretó «Ven a mí» y «Adorad».
Acorde Uno nació del deseo de unir voces y talentos para ponerlos al servicio de Dios. Sus integrantes comenzaron este camino bajo el nombre de Interlude. Con el tiempo, el proyecto fue creciendo y atravesando distintas etapas hasta llegar a su formación actual.
En la presentación preparada para el concierto, el grupo explicó que entiende su actividad musical como un ministerio: una oportunidad para alabar a Dios y compartir esperanza a través de cada canción. Recientemente, la agrupación estrenó su primer videoclip oficial, que se puede ver en su canal de YouTube.
MINISTERIO GRACIA
La última agrupación musical del programa fue Ministerio Gracia. Este proyecto familiar nació en Colombia en 2009, cuando un padre y sus hijos decidieron unir su interés por la música con el deseo de compartir su fe. Desde entonces, han llevado sus canciones a diferentes lugares.
En Alenza interpretaron «Corre muy de prisa», «El crimen», «De Dios somos todos», «Me cuida Dios mi protector», «Solo siento amor» y «La cruz de Cristo». Así, su presencia dio un vínculo especialmente cercano a uno de los países a los que estaba dedicada la actividad.
SOLIDARIDAD MÁS ALLÁ DEL CONCIERTO
La propuesta de la tarde no se limitó a colaborar mediante el concierto. Ricardo González presentó la posibilidad de hacerse socios de ADRA y apoyar así su labor de forma continuada. Fue una invitación a pensar en la solidaridad más allá de una fecha concreta y a conocer otra manera de participar en los proyectos de la entidad.
El cierre adquirió un significado especial. Antes de terminar, se dedicó un momento a recordar al pastor Rafael Calonge Bombín, fallecido ese mismo sábado. Su nombre está estrechamente ligado a la historia y al desarrollo de ADRA España, a cuyo trabajo dedicó una parte importante de su ministerio. En una jornada centrada precisamente en la solidaridad, la comunidad de Alenza quiso hacer espacio para reconocer su trayectoria de servicio.
Finalmente, Alberto Roa Amador pronunció los agradecimientos y el pastor Alberto Fernández dirigió la oración que puso término al encuentro. La tarde reunió las voces de la iglesia y de sus invitados en torno a un propósito compartido: contribuir a la labor de ADRA en Venezuela y Colombia.
Alberto Amador


