El pasado 24 de mayo, el Hotel Barceló Granada Congress acogió el concierto «Tu amor, nuestro refugio», presentado por el Coro y Orquesta Harmonía de la Iglesia Adventista de Jaén. El evento se celebró como parte de las conferencias «¡Sí, se puede ser feliz!», impartidas por el pastor Gerson Bonilla, y reunió a personas interesadas en descubrir un mensaje de esperanza, bienestar y fe.
LA MÚSICA COMO LENGUAJE DE ESPERANZA
La velada se desarrolló en un ambiente de reflexión, donde la música se convirtió en un lenguaje universal capaz de transmitir consuelo, inspiración y confianza. Bajo el lema «Tu amor, nuestro refugio», el programa invitó a los asistentes a meditar sobre el amor de Dios como fuente de seguridad en medio de las dificultades de la vida cotidiana. Las piezas musicales recorrieron la Biblia con letras inspiradas en sus versículos.
Desde el inicio, el público disfrutó de interpretaciones llenas de sensibilidad y profundidad espiritual. La combinación de voces e instrumentos creó una atmósfera especial que favoreció la reflexión y permitió que cada obra comunicara su mensaje con claridad y emoción.
UN IMPACTO QUE LLEGÓ AL CORAZÓN
Los comentarios recogidos al finalizar el evento reflejaron el impacto positivo de la música en los asistentes. Muchos coincidieron en señalar que las interpretaciones del Coro y Orquesta Harmonía no solo deleitaron el oído, sino que también tocaron profundamente el corazón, transmitiendo paz, ánimo y esperanza.
Su participación evidenció, una vez más, el importante papel que desempeña el ministerio musical dentro de la misión de la Iglesia. Con dedicación y compromiso, sus integrantes ofrecieron un testimonio vivo de cómo los talentos pueden ponerse al servicio de Dios para bendecir a otros.
MÁS QUE UN CONCIERTO: UN REFUGIO DE FE
Al concluir la velada, quedó patente que la música sigue siendo una herramienta eficaz para acercar a las personas a Dios. El concierto «Tu amor, nuestro refugio» no fue simplemente una presentación musical. Fue, por encima de todo, una experiencia que recordó a todos los presentes que existe un refugio seguro en el amor de Dios, aun en medio de las incertidumbres de la vida.
En esta noche tan especial, la música y el mensaje cristiano se unieron para inspirar, animar y fortalecer la fe. A Él sea siempre la gloria y la honra.
Candy Vela — Redacción y fotos


