Uno de los sectores olvidados de nuestra sociedad es el de quienes no pueden gozar de libertad.
LA LIBERTAD
La libertad es una de nuestras facultades más apreciadas. Podemos hacer o no hacer, decidir o no decidir, ir o no ir, gracias a que podemos ejercer esta facultad. Ello nos otorga el derecho a tomar decisiones siendo respetados por quienes nos rodean.
Pensadores de toda la historia han examinado, debatido e incluso discutido este concepto. Quizá la frase más famosa en nuestro entorno occidental sea la de Jesús: «La verdad os hará libres».
VALORAR LA LIBERTAD
Es muy común que no sepamos valorar lo que tenemos hasta que lo perdemos. Así ocurre cuando «se va la luz»: rápidamente miramos el cuadro eléctrico para ver qué ha pasado. Después avisamos a la compañía para que reparen la avería. Lo mismo sucede con esas facultades que poseemos desde nuestro nacimiento y que deberían ser inherentes al ser humano. La libertad es una de ellas.
Pero, como ocurre con muchas de nuestras facultades y valores, la educación, la cultura o las influencias van desviando el significado del concepto. Así, terminamos haciendo un uso incorrecto de esa facultad. La frase «Tu libertad termina donde empieza la del otro» nos resulta bien conocida. Sin embargo, no todos tenemos claro dónde está ese límite debido a esas circunstancias que nos hacen ver las situaciones de manera incorrecta.
LA LIBERTAD Y EL SERVICIO
Todo el texto bíblico nos dice que nuestro comportamiento ha de ser el de servirnos unos a otros en favor del bien común. Modificar este principio de comportamiento nos puede llevar a comportamientos inadecuados. Estos, a su vez, pueden hacernos perder nuestra libertad.
Las estadísticas del año 2024 muestran que en España la población privada de libertad asciende a 306.807 personas —245.073 hombres y 61.734 mujeres—. De alguna u otra manera, todas ellas alteraron su concepto de libertad, cayendo en errores que acabaron privándoles de ella.
LA LIBERTAD Y EL CRISTIANO
Como cristianos, es nuestro deber transmitir a todo ser humano el correcto concepto de la libertad. Este no es otro que el conocimiento de Jesús, ya que solo Él nos puede hacer libres.
VISITA DEL PASTOR BRITO
El sábado 4 de julio, recibimos en la iglesia de Reus la visita del pastor Eliseo Brito, coordinador de los esfuerzos en el territorio de la Unión Española para hacer llegar a los reclusos de nuestro país ese hermoso y liberador mensaje de Jesús.
Nos explicó cómo realizarlo de la mejor manera y cómo llegar a personas para que reconduzcan su concepto de libertad. Así, podrán hacer un buen uso de esa facultad humana. También nos habló de en qué consiste la asistencia religiosa en las prisiones, cómo acceder a esas instituciones y cómo afrontar el trabajo con quienes no pueden gozar de la libertad como lo hacemos nosotros.
GRUPO DE VISITACIÓN
Como consecuencia de la visita, un grupo de hermanos de Reus se ha propuesto prepararse para empezar a trabajar con este sector de la sociedad. Nos resulta invisible, pero también necesita escuchar el mensaje de Jesús.
Deseamos agradecer al pastor Brito esta visita y sus indicaciones. Deseamos poder hacer una buena labor con quienes han sido afectados por una distorsión del concepto de la libertad y puedan hallar la verdadera libertad.


