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Alguien ha entrado en mi oficina aquí en Brasilia para decirme: ‘Fue mi cumpleaños hace unos días atrás y pedí a mis amigos que en vez de traer regalos para mi, dieran como regalo una donación para ADRA’.

Sus amigos le trajeron más de 600 dólares como regalo. Entonces ella me dijo que le gustaría donarlos donde hubiera la mayor necesidad en ese momento. Le dije que estabamos con una campaña para apoyar acciones de ADRA en favor de los supervivientes del tifón Haiyán en las Filipinas. Oramos juntos por ella y por las Filipinas y después de la oración me dijo que ojalá sean enviados más donaciones para apoyar a ADRA en las Filipinas.

Al escribir estas líneas aún me emociono con el gesto de esta joven (yo prefiero no mencionar su nombre porque no sabe que estoy haciendo público este hermoso gesto de solidaridad y generosidad). Pero quiero hacerlo por dos razones: primero, para que sirva como un ejemplo de lo que son los valores como la solidaridad y la compasión, tan ausentes en nuestro mundo actual, y que deberían ser una prioridad en nuestras vidas, si queremos tener un mundo mejor y más justo.

En segundo lugar, porque cuando un gesto como éste proviene de alguien tan joven, nos da esperanza y nos demuestra que no todo está perdido, eso sí, hay esperanza.

Os deseo un buen día para todos y que este gesto sirva como inspiración y reflexión. abrazo.

AYUDA A FILIPINAS

Banco Santander             0049-2661-43-2414376013

BBVA                                 0182-4016-02-0201523460

La Caixa                            2100-2130-58-0200141321

Bankia                               2038-1143-56-6000291321

Foto: (cc) Trocaire/Wikimedia Commons.

Revista Adventista de España