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Durante tres días, 917 jóvenes, líderes y voluntarios participaron del I Will Go Argentina 2026, realizado en la Universidad Adventista del Plata (UAP), en Entre Ríos. Bajo el lema «Hasta lo último de la Tierra», el encuentro combinó capacitación, testimonios, talleres y oportunidades de voluntariado para preparar a los participantes para servir en diferentes contextos y culturas.

La programación incluyó nueve talleres sobre discipulado, evangelización, salud, voluntariado, misión transcultural y comunicación digital. Los participantes pudieron elegir entre propuestas como Discovery Bible Study, orientada al discipulado; De la Pasión a la Misión, que abordó la manera de utilizar talentos e intereses personales como herramientas de servicio; y espacios sobre preparación intercultural, evangelización en comunidades ribereñas e indígenas de la Amazonia y salud mental del misionero.

UNA PROFESIÓN COMO HERRAMIENTA DE SERVICIO

Más allá de presentar oportunidades para quienes desean viajar como voluntarios, el encuentro mostró diferentes maneras de participar de la misión. Una profesión, un talento, una actividad cotidiana o incluso el uso de las redes sociales pueden convertirse en herramientas para servir a otras personas.

Una de las experiencias que reflejó esta perspectiva fue la de Marcia McEdward, enfermera y misionera que compartió parte de sus años de servicio en Pakistán, Sri Lanka, Filipinas y Líbano. A través de su trabajo en programas de salud, pudo establecer vínculos con personas y acompañarlas en procesos de cambio.

Para McEdward, no todas las personas están llamadas a desarrollar una misión transcultural, pero todas poseen dones que pueden ser utilizados para servir. Su experiencia mostró cómo una profesión puede convertirse en una herramienta para acercarse a otras personas y compartir la fe. Por eso, invitó a los jóvenes a orar, discernir y aprender a confiar en Dios antes de tomar decisiones sobre su futuro.

PREPARACIÓN PARA SERVIR

La capacitación también se reflejó en los resultados de las Escuelas de Misión de la Unión Argentina y de la UAP. Durante el encuentro, 150 participantes recibieron sus certificados y se informó que alrededor de 60 voluntarios se encuentran próximos a salir para servir.

Actualmente funcionan 30 Escuelas de Misión en Argentina, además de una modalidad online. La propuesta de formación incluye contenidos relacionados con el servicio y capacitación en primeros auxilios, como parte de la preparación de quienes participarán en proyectos misioneros.

La importancia de prepararse antes de salir al campo también fue destacada por el pastor Dieter Bruns, director del Servicio Voluntario Adventista (SVA) de la División Sudamericana. Durante la apertura, explicó que Sudamérica pasó de ser principalmente una región receptora de misioneros a convertirse también en un territorio que envía voluntarios a diferentes partes del mundo.

Para Bruns, este crecimiento representa un desafío para las nuevas generaciones. La misión no se limita al envío de personas a territorios lejanos, sino que también puede desarrollarse entre distintas culturas y en los lugares donde cada persona vive. En ese contexto, destacó la importancia de combinar entusiasmo con preparación, oración y disposición para servir.

«La misión no es tuya, sino del Señor», fue una de las ideas centrales de su mensaje.

APRENDER A SERVIR ENTRE DIFERENTES CULTURAS

La misión transcultural fue otro de los ejes del I Will Go. El pastor Nathaniel Powell destacó la importancia de conocer y respetar otras culturas antes de intentar comunicar un mensaje. Desarrollar una mentalidad abierta, observar, escuchar y generar vínculos genuinos puede convertirse en un puente para compartir la fe.

En la misma línea, el pastor Renato Carvalho planteó que la misión no se limita a una actividad o a un viaje internacional:

«Misión no es lo que haces. Misión es cómo vivís», expresó.

Desde esa perspectiva, los talentos, profesiones, relaciones y actividades cotidianas también pueden convertirse en espacios de servicio. El encuentro también permitió conocer cómo la misión puede desarrollarse en áreas como la salud, la educación, la comunicación, los deportes, la asistencia humanitaria y el mantenimiento. La diversidad de propuestas mostró que no existe un único perfil para quienes desean participar de proyectos misioneros.

LAS REDES SOCIALES COMO CAMPO MISIONERO

La comunicación digital ocupó otro espacio importante durante las jornadas. El pastor Jorge Rampogna, líder de Comunicaciones de la División Sudamericana, y Carlos Magalhães, director de Estrategias, reflexionaron sobre la necesidad de comprender las plataformas digitales como un nuevo campo de misión.

Durante el encuentro se presentó OneVoice27, una iniciativa mundial que busca movilizar a la iglesia para compartir un mensaje de esperanza bajo una identidad comunicacional común.

Magalhães también llamó la atención sobre la existencia de una «iglesia invisible», formada por personas que se acercan a la fe a través de las redes sociales sin necesariamente tener contacto presencial con una comunidad. La reflexión planteó nuevas posibilidades para quienes desean utilizar sus conocimientos en comunicación y tecnología al servicio de la misión.

OPORTUNIDADES PARA SERVIR EN DIFERENTES PARTES DEL MUNDO

Durante la Feria Misionera, los participantes pudieron conocer proyectos de voluntariado en diferentes países y regiones. Representantes de instituciones presentaron oportunidades de servicio en España, Italia, Brasil, Suecia, Asia y Medio Oriente.

Entre las propuestas estuvieron el Campus Adventista de Sagunto, el Instituto Universitario Adventista Villa Aurora de Florencia, ADRA Argentina y la Red Nuevo Tiempo de Comunicación de Argentina. Las alternativas incluían áreas como educación, comunicación, salud, cocina, mantenimiento, deportes, asistencia humanitaria y medios de comunicación.

También se presentaron iniciativas dirigidas a jóvenes argentinos. El proyecto «Sueña en Grande», impulsado por la Unión Argentina, busca acompañar a jóvenes que desean acceder a la educación universitaria en la UAP y, al mismo tiempo, integrarlos al desafío misionero del colportaje. Por su parte, la UAP y el SVA presentaron el proyecto Volunteer, que combina Publicaciones y Servicio Voluntario Adventista para brindar formación y recursos a jóvenes interesados en participar de proyectos misioneros.

UN DESAFÍO QUE CONTINÚA DESPUÉS DEL ENCUENTRO

El I Will Go comenzó en 2011 con un grupo de apenas tres estudiantes y, con el paso de los años, se convirtió en un programa adoptado por la Iglesia Adventista a nivel mundial. En esta edición, el encuentro volvió a reunir a participantes en torno a una misma pregunta: cómo utilizar los dones personales para servir a Dios y a otras personas.

El cierre estuvo marcado por la plenaria «Find the One», presentada por el pastor Alejandro Brunelli, presidente de la Unión Argentina. El mensaje recordó que el amor recibido de Dios también puede alcanzar a otras personas. El rector de la UAP, Horacio Rizzo, animó a los participantes a reconocer que Dios tiene un lugar y una tarea para cada persona.

El encuentro concluyó con la canción «Yo Iré», como expresión del compromiso asumido durante las jornadas.

Con 917 participantes, 150 personas certificadas en las Escuelas de Misión y alrededor de 60 voluntarios próximos a salir al campo, el I Will Go Argentina 2026 dejó una idea que puede acompañar a los participantes más allá del evento: la misión puede comenzar antes de hacer una maleta. Puede desarrollarse en una profesión, un talento, una conversación, una pantalla o una decisión cotidiana de servir.

Artículo original de Oscar González, publicado en Noticias Adventistas — Argentina.

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