Para muchas personas sordociegas, conectar con la Palabra de Dios puede resultar todo un desafío. Sin embargo, con la ayuda de la tecnología y la disposición de amigos videntes, la Biblia se convierte en una experiencia compartida que construye fe y amistad. Esta es la historia de Carleeta Manser: una historia de valentía, fe y el poder transformador de leer las Escrituras en compañía, escrita con el apoyo del Dr. Ken Long.
«Amo leer la Biblia porque la Palabra de Dios es profundamente significativa en mi vida. A través de las Escrituras aprendo quién es Dios y cómo vivir por fe. Su Palabra me cambia: moldea mi pensamiento, consuela mi corazón y me enseña a ser más como Jesús. Cada vez que leo, me siento animada y recibo sabiduría para el día que tengo por delante».
Uno de sus pasajes favoritos es el Salmo 139, que le recuerda que Dios la conoce por completo y la formó en el vientre de su madre. Al reflexionar sobre versículos como estos, piensa en quién es Dios y en lo que está haciendo en su vida. A veces esa reflexión resulta dolorosa porque le muestra áreas en las que necesita crecer, pero incluso entonces, Dios la guía y la anima con suavidad en su camino.
LEER LA BIBLIA EN COMPAÑÍA
Hacer lecturas bíblicas junto a otra persona le trae una gran alegría. En el pasado, Carleeta leía la Biblia sola, pero ser sordociega puede convertir esa experiencia en algo solitario.
Leer junto al Dr. Ken Long la ha ayudado a crecer de muchas maneras. Él encuentra temas que realmente le interesan. Como Carleeta es sordociega, puede resultar frustrante y llevar mucho tiempo encontrar recursos que funcionen para ella, por lo que evita los estudios que utilizan contenido en vídeo. Por eso valora especialmente las lecturas escritas claras que se pueden compartir a través de la aplicación YouVersion.
Cuando Ken y ella conversan sobre las Escrituras, Carleeta comprende más acerca de Dios y ve con mayor claridad su carácter maravilloso. Hablar sobre lo que leen juntos le abre los ojos a nuevas perspectivas y fortalece su fe.
TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LA FE
La aplicación YouVersion es una parte fundamental de su vida espiritual. La utiliza cada mañana y cada noche para las lecturas bíblicas y la oración. Al leer junto a otra persona, puede escribir comentarios sobre el devocional y los textos de cada día, y leer las reflexiones de la otra persona a cambio. Estos intercambios la ayudan a sentirse conectada, incluso a distancia, y le permiten ver las Escrituras desde una nueva perspectiva.
Carleeta utiliza una pantalla braille Focus 14 conectada a su iPhone para acceder a la aplicación. Ha sido determinante para su vida espiritual, aunque no siempre es un camino sencillo: a veces la conexión falla, o algunas funciones no trabajan a la perfección. Aun así, ha aprendido a tener paciencia y a encontrar maneras de superar estos desafíos, porque la recompensa merece la pena.
CONSUELO Y PROPÓSITO EN LA PALABRA
Leer las Escrituras le da valentía y consuelo, especialmente cuando la vida se vuelve difícil. Romanos 5:2 le recuerda que estamos firmes en la gracia de Dios y podemos estar llenos de gozo mientras esperamos en su gloria. Ken le señaló también 2 Corintios 1:3-4, que habla de cómo Dios nos consuela en todas nuestras dificultades para que podamos consolar a otros.
«He llegado a ver el consuelo como una especie de mayordomía: Dios me consuela para que yo pueda compartir ese mismo consuelo con otros. Esto le da a mi vida como persona sordociega un propósito que antes me faltaba, y me anima a saber que Dios tiene un plan para mi vida».
Hay momentos en los que la vida se siente pesada, pero Carleeta encuentra paz en las promesas de Dios, como en Filipenses 4:6-7:
«Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús».
«Amo la promesa de que su paz guarda nuestros corazones y nuestras mentes. Esa paz es real para mí», comparte Carleeta.
UNA COMUNIDAD DE FE
Leer junto a Ken cada día la ha ayudado a crecer no solo en la fe, sino también en la paciencia y en la amistad. Se turnan para escribir comentarios, reflexionar y animarse mutuamente. Carleeta valora que él escuche sus pensamientos, la corrija con suavidad cuando malinterpreta algo y siempre la incluya en la conversación. Estas lecturas compartidas le recuerdan que forma parte de una comunidad de fe.
Trabajar con personas sordociegas puede ser una experiencia profundamente gratificante. Carleeta anima a las personas videntes a tomarse el tiempo de aprender a comunicarse y a estudiar la Biblia juntos. Puede requerir paciencia y adaptación, pero las bendiciones son inmensas. Cuando compartes la Palabra de Dios con alguien sordociego, ambos corazones se tocan, y su amor brilla con más fuerza a través del camino que recorren juntos.
Artículo original de Carleeta Manser, con el apoyo del Dr. Ken Long, publicado en Adventist Record.


