«La Palabra de Dios no volvió vacía» (Isaías 55:11). Con esta promesa como telón de fondo, decenas de personas respondieron al llamado de Cristo durante las Campañas Evangelísticas de Cosecha, evidenciando una vez más el poder transformador del evangelio en España.
Durante los meses de mayo y comienzos de junio, las iglesias de la Unión Adventista Española (UAE) vivieron un tiempo especial de misión y testificación. Estas iniciativas fueron el fruto de meses de oración, siembra espiritual y trabajo comprometido por parte de los miembros de iglesia, con el propósito de compartir el mensaje de salvación y esperanza en Cristo.
56 CAMPAÑAS EN TODO EL TERRITORIO
En total, se realizaron 56 campañas evangelísticas solicitadas por distintas congregaciones del territorio de la UAE. Como apoyo a este esfuerzo misionero, la Unión colaboró enviando evangelistas tanto internacionales como nacionales para fortalecer la proclamación del evangelio. Entre los invitados se contó con evangelistas procedentes de Estados Unidos y Colombia, quienes compartieron sus dones y experiencia al servicio de las iglesias locales.
Es importante destacar también la valiosa labor de los evangelistas locales, cuyo compromiso y dedicación fueron fundamentales para el éxito de estas campañas. El trabajo conjunto entre líderes, miembros y evangelistas permitió alcanzar a numerosas personas con el mensaje transformador del evangelio.
RESULTADOS: MOTIVO DE GRATITUD
Los frutos han sido razón de gran gratitud a Dios:
- 116 bautismos: personas que entregaron su vida a Cristo.
- 11 profesiones de fe: nuevos miembros que se unieron a la iglesia.
- 239 decisiones de bautismo futuro: reflejo del impacto creciente del evangelio en muchas vidas.
Desde el Departamento de Evangelismo de la UAE damos gracias al Señor por cada persona alcanzada, por cada evangelista que dijo «Yo Iré» y por cada iglesia que se involucró en esta gran misión.
Sigamos orando y trabajando unidos para que el mensaje de salvación continúe llegando a cada rincón de España. Hay hambre y sed — démosles el pan y el agua de vida.


