
El pasado sábado 21 de marzo, las iglesias adventistas en Madrid pudieron celebrar el Global Youth Day (GYD). Los jóvenes de la Iglesia de Vallecas tenían pensado un día dedicado a la alabanza a Dios y a realizar diferentes actividades misioneras para compartir el amor de Cristo.
El lema de este Global Youth Day fue “No nos cansemos de hacer el bien”, de Gálatas 6:9. Con este versículo en mente, los jóvenes se prepararon para servir y transmitir el mensaje de amor de Jesús.
El culto del sábado
La iglesia estaba preparada y decorada para celebrar el Global Youth Day, los jóvenes contaron con un invitado especial en la clase de la escuela sabática: el pastor Alin Brezoianu. El culto del sábado dio comienzo con la participación del Coro Adonai, con las canciones “Quiero ser como Cristo” y “Unidos en espíritu”, preparando nuestros corazones para el culto y dando paso a la prédica del pastor Brezoianu titulada “Siembra la semilla y espera”, dando varios testimonios para los jóvenes.
Después del culto, los jóvenes de la Iglesia se quedaron a comer para poder preparar la comida y packs de higiene para repartir a los más necesitados y prepararse para este día lleno de actividades con el fin de dar a conocer el amor de Jesús y su evangelio.




El servicio y la compañía
Los jóvenes de la Iglesia de Vallecas decoraron la tarde a ayudar a las personas más necesitadas, realizando pequeños actos de bondad para compartir el evangelio. En la Puerta de Sol se dividieron en dos grupos para repartir la comida y los packs de higiene a las personas sin hogar que se encontraban en las calles, dándoles el mensaje de que no estaban solos.
Después de terminar de repartir los alimentos y los packs, los jóvenes se volvieron a dividir en grupos, pero esta vez para visitar a ancianos y a enfermos que no podían asistir a la Iglesia, con quienes compartieron bellos momentos, escuchándolos y dándoles compañía, además de cerrar el sábado junto a ellos.
“Ninguno tenga en poco juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” 1 Timoteo 4:12, RVR95


