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Las actualizaciones aprobadas en el Congreso Mundial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en 2025 refuerzan áreas estratégicas que alinean la misión con los desafíos actuales.

El Manual de la Iglesia Adventista del Séptimo Día es un conjunto de procedimientos administrativos y litúrgicos que nortea el trabajo de toda la iglesia. Comprende cómo las directrices y orientaciones del Manual de la Iglesia ayudan al desarrollo espiritual de los miembros y al crecimiento de la organización adventista.

Dios es un Dios de orden, tal como se evidencia en sus obras de creación y redención. Por lo tanto, el orden pertenece a la esencia de su iglesia. El orden se alcanza por medio de principios y normas que guían a la Iglesia en sus operaciones internas y en el cumplimiento de su misión al mundo. Para que sea una organización eclesiástica exitosa al servicio del Señor y de la humanidad, necesita orden, reglamentos y disciplina. Las Escrituras afirman: «Hágase todo decentemente y con orden» (1ª Corintios 14:40), (Manual de la Iglesia, página 16).

Descarga el Manual de Iglesia Revisión 2025 aquí: MANUAL DE IGLESIA 2025.pdf

Orientación y organización

El Manual de la Iglesia Adventista del Séptimo Día continúa siendo la guía oficial para organizar y orientar las responsabilidades, actividades y labor de los miembros en más de 200 países y para encaminar la misión de la Iglesia en todo el mundo. En 2025, durante el último Congreso de la Asociación General, sede administrativa de la denominación para el mundo, los delegados votaron una serie de ajustes en más de 5 secciones del Manual con la finalidad de alinear la misión a los desafíos de la actualidad.

Los cambios ya están incorporados en la 10ª edición del Manual de la Iglesia – Revisión 2025 y tienen como objetivo fortalecer la misión, optimizar la organización y acompañar más de cerca a las iglesias locales. Entre las principales actualizaciones están el llamado a hacer discípulos, la promoción de la transparencia y la capacitación del liderazgo para tener una iglesia más activa, misionera y relevante en su contexto.

De acuerdo con el pastor Gerson Santos, secretario asociado de la Asociación General, el Manual no es solo un documento administrativo, sino una guía espiritual y organizativa que protege la unidad doctrinal, el orden y la misión de la Iglesia en todos los continentes. Santos destacó que el Manual ayuda a los miembros a comprender cómo funciona la iglesia, cuáles son sus responsabilidades y cómo participar de manera saludable en la misión.

Proceso para aprobar cambios

Las modificaciones al Manual de la Iglesia solo pueden realizarse durante los Congresos de la Asociación General, que se celebran cada cinco años y reúnen a delegados de todas las regiones del mundo. En estas sesiones, los cambios son analizados, debatidos y votados colectivamente, garantizando que las decisiones representen a la iglesia global.

El último Congreso, realizado en 2025, fue el escenario en el que se aprobaron los ajustes que hoy forman parte del Manual vigente. Este proceso asegura estabilidad doctrinal y organizativa, evitando cambios aislados o regionales que puedan afectar la unidad de la denominación.

Con estas actualizaciones, el Manual de la Iglesia reafirma su papel como una guía diseñada para orientar a la Iglesia Adventista en su misión de anunciar el evangelio con orden, fidelidad bíblica y relevancia para el tiempo actual. La edición actualizada del Manual de la Iglesia – Revisión 2025 está disponible gratuitamente en este enlace.

Énfasis en hacer discípulos y fortalecer la misión

Entre los cambios se encuentra la sustitución del término «discipulado» por la expresión «hacer discípulos», siempre que sea apropiado. Esta actualización busca enfatizar el carácter activo y misionero del llamado cristiano, destacando la formación intencional de discípulos comprometidos con el evangelismo y el servicio.

Para entender esto en la práctica, aunque el término ‘discipulado’ es una palabra con amplio contenido positivo, que mantiene un valor bíblico y formativo, con el tiempo se ha asociado principalmente al cuidado interno de los miembros. Por ello, la Iglesia optó por reforzar la expresión ‘hacer discípulos’, con el objetivo de recuperar un énfasis más claro en la misión y el evangelismo para conquistar a los que están fuera.

Organización, membresía y cuidado pastoral

En el capítulo 7, el Manual agrupa diversos temas relacionados con la membresía. Para aportar mayor claridad administrativa, en esta sección se agruparon varios temas y se amplió la explicación sobre la revisión redentora de la membresía, reforzando su carácter pastoral y continuo. Además, se detallan orientaciones sobre miembros registrados en más de una congregación y el proceso de traslado de miembros.

Contar con registros actualizados es clave para desarrollar estrategias pastorales, evangelísticas y discipuladoras más efectivas, porque esta información permite que el pastor tenga un cuadro más claro de las necesidades de sus miembros para brindarles una atención más cercana y contextualizad.

Es necesario realizar una revisión progresiva y cuidadosa de los registros, como una herramienta para fortalecer el pastoreo, el discipulado y el evangelismo en las iglesias locales.

En cuanto a la revisión redentora de la membresía, este proceso tiene un enfoque pastoral y restaurador. El objetivo principal es rescatar y reintegrar a quienes se han alejado, realizando todos los esfuerzos posibles antes de considerar cualquier remoción conforme a los principios bíblicos y eclesiásticos. Este término hace énfasis en hacer el proceso de revisión, no buscando remover a los miembros, sino en salvar a los miembros.

Mayordomía, finanzas y transparencia

Los capítulos 9 y 12 incorporan un refuerzo significativo del concepto de mayordomía cristiana que presenta lo fundamental de la adoración en todas las áreas de la vida para cumplir la misión de la Iglesia. Se destaca, también, el ejemplo de fidelidad de los líderes de iglesia, no solo en el diezmo, sino también en las ofrendas, y se reafirma el carácter estrictamente confidencial de la información relacionada con las donaciones personales.

Además, se refuerza el apoyo local al plan de ofrendas de la División y se incorpora un párrafo específico sobre transparencia y rendición de cuentas, estableciendo informes financieros trimestrales y anuales como una práctica esencial para la buena administración de los recursos sagrados.

Escuela Sabática, jóvenes y liderazgo

El Manual, en el capítulo 9, también fortalece el papel de la Escuela Sabática como un espacio clave para hacer discípulos, especificando responsabilidades y ampliando su enfoque formativo. El Ministerio Joven recibe un énfasis especial en la tarea de formar discípulos entre las nuevas generaciones.

En el capítulo 10, se aclara el rol de la Comisión de Nombramientos, señalando que su función es recomendar nombres, mientras que el pastor o presidente y el tesorero colaboran en la verificación de la elegibilidad de los candidatos.

Reuniones, comunión y uso de tecnología

Entre las novedades del capítulo 11, se autoriza la realización de reuniones administrativas de la iglesia por medios virtuales, siempre que se cumplan criterios establecidos, y se aclara que las ofrendas recogidas después del servicio de la Cena del Señor se consideran un complemento a las ofrendas regulares.

Reconocimiento del liderazgo femenino en la DSA

En el suplemento de la División Sudamericana se incluye ahora la autorización para que las iglesias locales puedan nombrar y ordenar mujeres como ancianas, de acuerdo con las orientaciones del Manual de la Iglesia, aclarando que las disposiciones aplicables a los ancianos también lo son para las ancianas. Algo que en España ya se practica desde hace años.

El Manual de Iglesia no sólo es una guía para el correcto funcionamiento de la iglesia, sino que también es una herramienta que puede ser de mucha utilidad en el ámbito espiritual y organizativo de cada miembro adventista.

Cuando un miembro llega a la iglesia y estudia el Manual, comprende mejor el funcionamiento de la denominación, se integra con mayor facilidad y aprende a participar activamente en la misión, aportando sus dones y talentos para el fortalecimiento de la iglesia.

Conocer el Manual de la Iglesia nos permite interactuar mejor con la propia iglesia y cumplir la misión con mayor eficiencia utilizando los dones, el conocimiento y los recursos que tiene cada miembro. 

Autora: Esther Azón Fernández, teóloga y comunicadora. Editora y redactora de revista.adventista.es

Fuente: Manual de la Iglesia Adventista incorpora ajustes que fortalecen la misión y la organización

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Revista Adventista de España
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