Skip to main content

6 bautismos se realizaron en la Iglesia de Castellón – Ribelles Comín, el 30 de julio de 2022, ofreciendo un hermoso testimonio de conversión.

¿Quién es Jesús para ti? Cada uno de nosotros podemos contestar esta pregunta, y cada uno lo haremos según nuestra experiencia con Jesús. Sin embargo, es fascinante escuchar la respuesta de alguien justo antes de ser bautizado. Ese entusiasmo del primer amor que transmite una persona a punto del bautismo, nos puede incluso dar algo de envidia. ¿Qué es Jesús para ti? «Es mi todo». «Es la razón de mi vida». «Él es mi salvador». Tuvimos el privilegio, el pasado sábado 30 de julio en la iglesia de Castellón – Ribelles Comín, de escuchar estas respuestas, cuando el pastor Eliseo de Brito preguntó a los 6 hermanos que se bautizaron. Cada uno de ellos dio testimonio públicamente de su fe y de su amor por Cristo.

En esta gran fiesta llena de alegría, que se celebra a la vez en la tierra y en el cielo, asistimos al bautismo de nuestros hermanos y hermanas: Persida B., Ionut., Florina P., Maria C., Diana C. y Antonio G.

Una ceremonia bautismal con muchas emociones, y la ternura del primer amor que nunca debería desaparecer de nuestras vidas cristianas. Quisiera presentar a los nuevos hermanos y hermanas brevemente, para que sus historias de conversión nos den fuerzas y ánimo para seguir predicando y sembrando la semilla de la esperanza en Cristo que tantas personas necesitan.

6 bautismos en Castellón

Breve reseña de sus conversiones

Pérsida B.

Pérsida es una chica joven que perteneció a la iglesia de Castellón – Esperanza. Por circunstancias de la vida, hace tiempo dejó la iglesia. Pero el Espíritu Santo siguió trabajando en su corazón, y tras un corto periodo de tiempo manifestó públicamente su deseo de pertenecer nuevamente a la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Pérsida ha sido aceptada como miembro de nuestra iglesia por profesión de fe. ¡Estamos felices de que hayas decidido volver a casa!

Ionut S. y Florina P.

Un matrimonio con dos hijas preciosas que, desde el pasado 30 de julio, ya pertenecen a la gran familia de Dios. Se bautizaron juntos y su deseo es seguir unidos al lado de Jesús, hasta que Él venga. La vida no ha sido fácil para ellos, pero como dice la letra de una canción de Marcela Gándara: «ha sido largo el viaje, pero al fin llegué». Y llegar a casa es lo más hermoso que puede pasar en la vida de un cristiano que acepta el llamado del espíritu santo. ¡Bienvenidos a casa, familia!

María C.

Natural de Écija, Andalucía, vive desde hace tiempo en Castellón. Un sábado, viendo a sus vecinos bien vestidos que salían de casa, les pregunto: «¿pero a dónde vais tan guapos?», y la respuesta fue: «a la iglesia…» La curiosidad hizo que ella visitara la iglesia a la que asistían sus vecinos, y desde entonces no ha dejado de venir. En su bautismo dijo: «encontré Ángeles aquí en la iglesia» Dios te guarde María. ¡Bienvenida a tu hogar!

Diana C.

Natural de Venezuela, a los 14 años se fue a estudiar a un colegio adventista donde conoció la fe. Aunque a los 17 años respondió a un llamado de bautismo, allí en el colegio después de una semana de oración, no se bautizó hasta ahora. 35 años después, María se ha bautizado y ha entregado su vida a Jesús. Ella es psicopedagoga infantil y tiene un máster en mediación familiar. Dones que está más que dispuesta a poner a los pies de Jesús. ¡Nos sentimos felices de contar contigo!

Antonio G. (Toni, para los amigos)

Toni hace unos años, tras sufrir un ictus, comenzó a ver LOGOS TV. Le gustó y decidió buscar una iglesia cercana. Así nos encontró. Empezó a estudiar la Biblia y tras varios estudios bíblicos, por circunstancias, pasó una temporada sin venir a la iglesia. Pero el Espíritu Santo siguió trabajando en su corazón y nuevamente retomó los estudios. Hoy, Toni está convencido de que Jesús es su salvador y por eso se ha entregado a Él a través del bautismo. ¡Bienvenido a la iglesia!

La labor del Espíritu Santo 

Querido lector, con estas breves historias de cada uno de ellos, quería resaltar el trabajo del Espíritu Santo. Él trabaja de diferentes maneras en la vida de cada uno de nosotros, y en la vida de las personas que están a nuestro alrededor. Somos llamados a ser luces en este mundo. Y quizás no nos demos cuenta, pero solo un gesto, o una respuesta a una pregunta, puede plantar esa semilla que después el Espíritu Santo hará crecer. La Biblia nos dice: «Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28:19-20). Esta promesa nos tiene que dar fuerza y ánimo para seguir predicando.

Autor: Tibor SZ., responsable del departamento de comunicaciones de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Castellón – Ribelles Comín. 

Hay un comentario

  • Julia Avilés Martínez dice:

    Cada regreso de [email protected]
    Qué regresan de nuevo a dar su mano a Jesús,es un recuerdo y reencuentro mío qué no olvidó
    Aunque retirada mucho tiempo de la Iglesia, él Espíritu Santo nunca sé retiró de mi lado
    Jesús jamás abandona ni abandonó
    Hoy de nuevo feliz en mi Iglesia de Vallecas

Deja un comentario