El día 14 de febrero era el Día de los Enamorados, un momento que suele asociarse a flores, compras y prisas, pero que para la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Vigo Florida se ha convertido en una oportunidad de mostrar el amor de Dios a su barrio de una forma cercana y práctica. Una iniciativa sencilla que sigue despertando la vida espiritual y el compromiso misionero de la iglesia.
En el marco del proyecto de Iglesia Comunitaria que la congregación desarrolla desde hace un año junto al pastor Goya, se decidió que este 14 de febrero no se quedaría solo en palabras bonitas, sino en pasos concretos hacia los vecinos.
Salir, regalar, escuchar, orar
Más de treinta miembros de iglesia se organizaron en grupos para visitar los comercios y locales de su entorno.
En total, llegaron a unos cincuenta negocios del barrio, entregando un pequeño paquete compuesto por el libro «La clave del éxito y unos dulces, acompañado de un mensaje sencillo de gratitud y cariño en nombre de la Iglesia Adventista de Vigo Florida.
Fue un gesto muy simple, pero cargado de significado: no iban a vender nada, ni a pedir nada, sino a regalar, escuchar y sembrar amistad.
Mientras un grupo recorría las calles y saludaba a los comerciantes, otro grupo se quedó en la iglesia orando específicamente por los vecinos, por los negocios visitados y por cada encuentro, pidiendo que el Espíritu Santo obrara en los corazones.
Frutos en la iglesia y en el barrio
La reacción de los comerciantes fue mayoritariamente muy positiva: sonrisas, sorpresa, palabras de agradecimiento y, en algunos casos, preguntas sobre quiénes somos y por qué realizamos este tipo de acciones.
Más allá del impacto inmediato en el barrio, uno de los frutos más visibles se vio dentro de la propia iglesia: los miembros regresaron cansados físicamente, pero con el corazón lleno de gozo, compartiendo experiencias, rostros e historias.
Muchos expresaron que se habían sentido «iglesia en movimiento», saliendo de la comodidad del banco y rompiendo la barrera de los prejuicios y los miedos.
Para algunos fue la primera vez que participaban en una actividad misionera «de calle», y el resultado fue muy animador para su fe.
Un paso más en un proyecto en marcha
Esta iniciativa se enmarca en un proceso más amplio: desde hace aproximadamente un año, la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Vigo Florida está viviendo un cambio en su manera de entender la misión, gracias al proyecto de Iglesia Comunitaria que se implementa como proyecto piloto junto con el pastor Goya.
Se trata de pasar de una iglesia centrada en sus actividades internas a una iglesia que escucha, sirve y camina con su barrio, con acciones pequeñas pero constantes.
El 14 de febrero ha sido un paso más en este camino: una oportunidad para fortalecer la vida espiritual de la congregación al poner la fe en acción, y al mismo tiempo tender puentes reales hacia los vecinos y comerciantes del entorno.
Como escribió Elena de White, «el amor de Cristo manifestado en una vida práctica ejercerá más poder para atraer a las almas a Jesús que todos los sermones que puedan predicarse».
Al mostrar un amor tangible, la iglesia desea reflejar las palabras de Jesús: «En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros» (Juan 13:35).
Que cada detalle, cada libro entregado y cada oración elevada sigan siendo una luz que apunte a Aquel que nos amó primero (1 Juan 4:19). Unidos en oración.
Autor: Loris Bizzarro, pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España.





