Durante el último trimestre de 2025 y el inicio del nuevo año 2006, la iglesia de Santa Cruz de Tenerife ha experimentado un tiempo especialmente significativo de crecimiento espiritual, servicio y compromiso misionero. A través del trabajo conjunto de sus diferentes ministerios, la iglesia ha desarrollado iniciativas de formación bíblica, acción social y presencia comunitaria que han fortalecido la fe de sus miembros y han llevado un mensaje de esperanza, amor y solidaridad a la ciudad, reafirmando así su llamado a dar a conocer a Cristo y a vivir activamente la misión que Él ha confiado a su iglesia.
Unidos en la misión
La iglesia de Santa Cruz de Tenerife vivió el último trimestre de 2025 como un tiempo de intensa actividad y renovación espiritual. Las diferentes iniciativas desarrolladas durante estos meses han permitido cerrar el año con un sentimiento de gratitud y comenzar el nuevo con el mismo entusiasmo, evidenciando una iglesia viva y comprometida con su propósito.
Uno de los aspectos más destacados de este periodo ha sido la unidad entre los distintos ministerios. Cada departamento ha aportado sus dones y recursos, trabajando de forma coordinada tanto en las actividades internas como en aquellas dirigidas a la comunidad. Esta colaboración ha fortalecido los lazos entre los miembros y ha favorecido una visión común del servicio cristiano.
Todo este esfuerzo compartido ha tenido un objetivo claro: dar a conocer a nuestro Salvador y animarnos unos a otros a cumplir la misión que Él nos ha confiado. A través del servicio, la formación y la acción solidaria, la iglesia ha buscado reflejar el amor de Cristo de manera práctica y cercana, reafirmando su llamado misionero.
Formación bíblica
Durante el mes de noviembre, la iglesia recibió la visita del pastor Pablo Armero, quien impartió un seminario bíblico centrado en el libro de Apocalipsis. Bajo el título «Descifrando los misterios del Apocalipsis», este encuentro despertó un gran interés entre los asistentes y reunió a miembros deseosos de profundizar en el estudio de la Palabra.
El seminario ofreció un espacio para el aprendizaje, la reflexión y el diálogo, ayudando a comprender mejor los mensajes y símbolos del Apocalipsis. A lo largo de las sesiones, los participantes pudieron fortalecer su conocimiento bíblico y aclarar dudas, siempre desde una perspectiva centrada en las promesas divinas.
Este tiempo de formación fue también una oportunidad para renovar la esperanza cristiana. El estudio de las Escrituras recordó a los asistentes la fidelidad de Dios y la seguridad de sus promesas, animando a la iglesia a seguir creciendo espiritualmente y a mantener firme su confianza en el Señor.
Sensibilización y compromiso social
En el ámbito de la sensibilización social, el Ministerio de la Mujer organizó el programa especial «End It Now», en colaboración con el Ministerio de Posibilidades y otros departamentos de la iglesia. Esta actividad se desarrolló en apoyo al día contra la violencia de género y permitió abordar una realidad presente en nuestra sociedad.
El encuentro invitó a la reflexión y a la toma de conciencia, subrayando la importancia de no permanecer indiferentes ante el sufrimiento ajeno. A través de este programa, la iglesia fue animada a adoptar una actitud activa y responsable, reafirmando su compromiso de ser un espacio seguro para todas las personas.
Como resultado, se reforzó el llamado a ser una comunidad que protege, acompaña y ofrece esperanza. Este compromiso no solo se limita a una fecha concreta, sino que forma parte de una manera de vivir la fe que busca reflejar el carácter compasivo de Cristo.
Campaña «Cesta del amor»
La campaña «Cesta del amor», impulsada por ADRA, continúa desarrollándose desde hace casi un año como una iniciativa constante de ayuda solidaria. Cada sábado, los miembros de la iglesia aportan alimentos no perecederos destinados a familias de la iglesia, interesados y amigos que atraviesan situaciones de necesidad.
Durante el mes de diciembre, esta campaña se intensificó de manera especial. Gracias al esfuerzo conjunto de ADRA y el departamento de Ministerio Personal, se prepararon cestas navideñas que incluían productos esenciales y propios de la temporada, pensadas para acompañar a las familias en esas fechas tan señaladas.
En total, 12 familias recibieron estas cestas en los días previos a la Navidad. Este gesto fue una muestra tangible de amor y solidaridad, y reflejó el compromiso continuo de la iglesia con quienes necesitan apoyo material y humano.
Mesa informativa
La iglesia recibió el permiso del Ayuntamiento para colocar una mesa informativa en la rambla situada frente al templo, lo que supuso una oportunidad significativa para reforzar su presencia en la comunidad. Este espacio ha permitido un acercamiento directo y visible a las personas que transitan por la zona.
La actividad ha sido coordinada por el Ministerio Personal y ha contado con la participación de todos los departamentos. Desde esta mesa, la iglesia ha podido darse a conocer mejor, repartir literatura cristiana y entablar conversaciones con personas interesadas en conocer más sobre la fe.
Además, este punto de encuentro ha sido un lugar para orar con quienes lo han solicitado, cantar, tocar instrumentos y compartir gestos sencillos de afecto, como abrazos. Estas acciones han contribuido a crear un ambiente cercano y acogedor, reflejando el espíritu de servicio de la iglesia.
Visita a residencia de ancianos
Por otra parte, los niños de la iglesia, organizados como coro y acompañados por sus padres y maestros, realizaron una visita a una residencia de ancianos. Esta actividad se desarrolló en un ambiente festivo y cargado de significado.
Durante la visita, los niños ofrecieron un emotivo recital navideño que fue recibido con gran alegría por los residentes. Además, repartieron pequeños presentes, añadiendo un gesto de cariño que hizo aún más especial el encuentro.
Este momento fue entrañable tanto para los mayores como para los más pequeños. Los niños pudieron experimentar la satisfacción de hacer el bien, mientras que los ancianos disfrutaron de un tiempo de compañía, música y atención.
Vida comunitaria y decisiones por Cristo
El 27 de diciembre se celebró una cena de fin de año en un local alquilado, donde se logró completar el aforo con la asistencia de más de 150 personas. Este encuentro fue posible gracias a la colaboración de todos los departamentos de la iglesia.
La velada estuvo marcada por un ambiente de confraternidad, con una deliciosa cena, sorpresas y diversos momentos espirituales. Fue un tiempo para compartir, fortalecer relaciones y disfrutar de la comunión entre hermanos y amigos.
A la cena fueron invitados numerosos estudiantes bíblicos de los grupos pequeños, lo que permitió estrechar lazos y compartir la fe en un entorno cercano y acogedor. Este encuentro reforzó el sentido de familia y comunidad dentro de la iglesia.
Adrián y Susana se bautizaron
Asimismo, durante el mes de diciembre se celebró una ceremonia bautismal en la que Adrián G. y Susana Mar J., tomaron la decisión pública de entregar su vida a Cristo. Este acontecimiento fue vivido con gran emoción por toda la iglesia.
Los recién bautizados anhelaban que llegara este momento, y su gozo era evidente. La ceremonia estuvo marcada por un ambiente de alegría y gratitud que se hizo sentir entre todos los asistentes.
Este acto renovó el deseo de la iglesia de seguir trabajando con dedicación para que más personas puedan conocer a Cristo. El testimonio de Adrián y Susana fue una fuente de inspiración y ánimo para continuar avanzando en la misión.
Ayudando a las personas «sin techo»
Y, finalmente, el pasado 3 de enero, un grupo de hermanos salió a la calle para ayudar a personas «sin techo» de los alrededores. Durante esta jornada se repartieron bufandas, mantas, abrigos y alimentos, ofreciendo una ayuda básica y un trato cercano a quienes viven en esta situación.
Además, se realizó una visita a un albergue cercano, lo que permitió conocer de primera mano la labor que allí se desarrolla. Este contacto abrió la posibilidad de futuras colaboraciones y fortaleció el deseo de seguir apoyando iniciativas de ayuda social.
Para quienes participaron, esta experiencia fue una gran bendición personal. El contacto directo con las personas atendidas generó un impacto profundo y dejó a los voluntarios motivados a continuar sirviendo y buscando nuevas maneras de ayudar.

Autora: Fina Sánchez, corresponsal de revista.adventista.es en la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Tenerife.







