El 15 de febrero de 2026, las hermanas del Ministerio de la Mujer de la Iglesia Adventista de Tudela, junto con algunas visitas, compartimos un desayuno muy especial. Desayunamos juntas para celebrar la amistad en Cristo que nos une como familia espiritual.
Para nosotras, el Día de la Amistad adquiere un significado profundo cuando lo contemplamos a través del amor de Dios. No es solamente un intercambio de detalles o palabras bonitas; es el reconocimiento del regalo divino que es la fraternidad en la fe. Es entender que estamos unidas por algo mucho más grande que nuestras afinidades: estamos unidas por nuestro Padre celestial.
Hermanas de un mismo Padre
La Biblia nos recuerda que un amigo auténtico «ama en todo tiempo» y se convierte en «un hermano en tiempos de angustia» (Proverbios 17:17). ¡Qué verdad tan hermosa! Esa amistad que nace en Dios trasciende la biología. Somos adoptadas por un mismo Padre, y eso nos convierte en familia.
Y nuestro Señor Jesús nos dejó el ejemplo más grande cuando dijo: «No hay mayor muestra de amor que dar la vida por los amigos» (Juan 15:13). Ese es el amor al que aspiramos: un amor dispuesto a entregarse, a sostener, a permanecer.
Una amistad que refleja a Cristo
En nuestra comunidad cristiana entendemos que la amistad debe ser un reflejo del carácter de Cristo. Servirnos unas a otras con humildad, practicar el perdón y caminar juntas en medio de las pruebas es parte de nuestra vocación como hijas de Dios.
La Palabra nos dice en 1 Juan 4:7 que el amor proviene de Dios, y quien ama conoce a Dios. Cada gesto de lealtad, cada abrazo sincero, cada oración compartida se convierte en un acto de adoración cuando nace de ese amor que Él ha puesto en nuestros corazones.
Ser hermanas en la fe implica caminar hacia un mismo propósito. Compartimos cargas, celebramos victorias y, sobre todo, nos acompañamos en el camino. Así, hemos querido honrar esas amistades que nos acercan más al Cielo, recordando que en Dios nunca estamos solas. Su amor es el hilo de oro que va tejiendo nuestras vidas en una sola comunidad de esperanza y paz.
Versículos que fortalecen nuestra unidad
Queremos recordar algunos versículos que nos animan a fortalecer la amistad y la unidad:
- «Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos unos a otros» (1 Juan 4:11).
- «¡Qué bueno y qué agradable es que los hermanos convivan en armonía!» (Salmo 133:1).
- «Más valen dos que uno solo. Si caen, el uno levanta al otro» (Eclesiastés 4:9-10).
Como Ministerio de Mujeres de la Iglesia de Tudela, nuestro deseo es que todos los años, el Día de la Amistad y el Amor sea una oportunidad para abrazarnos más fuerte, para perdonarnos con sinceridad y para recordar que el amor de Dios es el fundamento firme de toda verdadera amistad.
Autora: Anielly da Silva Santos, del equipo del Ministerio de la Mujer de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Tudela.


